Autor: Martín Descalzo, José Luis. 
   El ¿ silencio? De los obispos     
 
 Hoja del Lunes.    27/11/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 19. 

CRÓNICAS DESDE EL OTRO MUNDO

Verdaderamente si alguna postura hay digna de compasión en estos días es la de

los obispos españoles en esto víspera constitucional, llamados como están a ser

discutidos e insultados hagan Ja que hagan, digan lo que digan. Porque si

hablan,, saldrá un glorioso, editorialista a recordarles que "dejen a ,los

hombres las cosas de los hombres"; si callan, alguien les llamará "perros mudos"

en los mítines; si se inclinasen por el "si", les acusarán de oponerse a la

doctrina de la Iglesia; si lo Hicieran por el "no", serían cavernícolas y

retrógrados; si ponen el peso de su palabra en el "pero",.les llamaran ambiguos;

si deciden dar principios y dejar las conclusiones a la conciencia de los

fieles, se les acusará de dejar solas a sus ^ovejas. Vamos, que los pobres no

tienen-más solución que equivocarse Y no crea el lector que estoy exagerando.

Porque, en realidad, me he quedado corto, porque todos esos insultos no son

hipotéticos.

Todos se han pronunciado. Y—lo que es más grave y gracioso—es que todos se han

pronunciado simultáneamente. En los mismos días y desde diversos periódicos se

les ha llamado entrometidos, mudos, traidores a la tradición, abusones de su

prestigio moral, manipuladores de conciencias, ambiguos, inhibidos...

´ Los obispos, supongo, habrán abierto su paraguas para defenderse del pedrisco,

Y luego..., luego se habrán quedado pensativos preguntándose a, sí mismos qué

será lo que verdaderamente han dicho como para merecer •tan opuestos insultos.

Espero que a los obispos no se les ocitrra releer los periódicos de esta semana

pasada, porque acabarán sin enterarse de cuál fue verdaderamente la postura que

adoptaron.

• Repito que no estay exagerando. Ruego ai lector que juzgue él mismo. En plazo

de sólo tres días ha publicado la prensa de Madrid las siguientes informaciones:

• Un grupo de mujeres feministas acusa a los obispos de estar condicionando el

voto de los católicos al hablar del matrimonio y del divorcio en dirección con.

traría « la de Ja Constitución.

• Blas Pinar ha llamado "traidores" a los obispos "por haber pedido el voto

positivo a la Constitución".

• "Los obispos no se mojan."

• "Los obispos se inhiben." Y dice el dia-. rio en el texto de su información

que

"han dejado a los fieles la consigna de que hagan lo que quieran". 9 "Un voto en

conciencia, de matis positivo", y se comenta en el texto que, "Zeida atentamente

la nota de los obispos, sugiere un voto positivo". En el mismo periódico se dice

qve "ahora los pastores dejan solas a -sus ovejas". Y el mismo día, un editorial

del mismo periódico ^elogia la nota de los obispos, que era tan "oríentativa".

Podría, seguir, pero pienso que ya son bastantes moscas para´que intenten

ustedes atarlas por el rabo. Sobre todo si se piensa que dentro de varios de

estos artículos al mismo tiempo se criticaba la falta de neutralidad en otras

épocas—cuando bendestan cañones y saludaban a lo Mussolini—y se critica también

su esfuerzo de neutralidad de ahora. Vamos, como en el juego de las siete y

media, que "si no llega», da dolor; pero ay de ti si te pasas; si fe pasas, es-

peor".

Como es lógico, yo no creo que los obispos sean siempre infalibles, y menos en´

esta temática contingente. Pero tampoco pienso que se equivoquen siempre y por

oficio. Personalmente voy a confesar que yo también hubiera deseado una nota más

clara, nías amplia, mejor redactada. Creo que el momento, histórico lo exigía.

Pero de ahí a decir que el católico no tenga hoy orientación suficiente de sus

obispos desde el punto de vista religioso, va un abismo.

La nota episcopal señala -con sobrada claridad cinco hechos:

• Que hay en el documento constitucional algunos valores innegables,

• Que también son juntas las reservas que algunos levantan en algunos puntos en

que parece no recogerse suficientemente la visión cristiana de la vida.

• Que, no obstante, visto el texto en conjunto, no hay razones por las que,

desde el punto de vista religioso, un católico haya de verse obligado a un voto

negativo.

• Que tampoco se trata de un texto tan entusiasmante que un cristiano tenga

sin más que inclinarse a un votó positivo.

• Que, consiguientemente, desde el punto de vista religioso,, un creyente es

libre de inclinarse hacia una u otra opción y que han de ser razones de orden

político y civil las que le inclinen hacia una u otra, sabiendo que, en todo

caso, esa opción suya será respetada por la Iglesia.

Son ambiguas estas orientaciones 9 ¿Puede decir en cristiano que sus pastores

se han callado f Parece que siguen existiendo gentes qus quisieran que los

obispos llevasen a los fieles de la mano hasta las timas y que allí todavía les

rellenaran la,´ papeleta. Pero ¿no llevamos décadas pidiendo que se respete la

mayoría de edad de los creyentes? ¿Ó quisa es qne, al fondo -de todo, lo que

molesta a los más es que los obispos´no les hayan ayudado en su campaña política

porque, en realidad, lo que de ellos esperaban no era orientación^ sino apoyo Y,

ya verán ustedes cómo después del referéndum se dirá, si el número de los "síes"

es muy alto, que la culpa fue de los obispos por apoyarlo; y cómo, por el

contrario, si abundara» los "noes" y las abstenciones, también será de los

obispos la culpa por no haber apoyado a la Constitución suficientemente. Lo

siento, señores obispos: alguien tiene siempre en este país que hacer el papel

de chivo expiatorio. Y les ha tocado a, ustedes. No tienen más solución que la

de aguantarse.

J. L MARTIN DESCALZO

 

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