Acuerdos específicos firmados por España y el Vaticano/ y 4. Clérigos y religiosos deberán hacer el servicio militar. 
 El Jefe del Estado se reseva el derecho de presentación del vicario general castrense     
 
 El País.    09/01/1979.  Página: 14. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

Acuerdos específicos firmados por España y el Vaticano/y 4

Clérigos y religiosos deberán hacer el servido militar

El Jefe del Estado se reserva el derecho de presentación del vicario general

castrense

La presentación del vicario general castrense por la Jefatura del Estado, la

obligatoriedad del servicio militar de clérigos y religiosos, y la asistencia

religiosa a los miembros católicos de las Fuerzas Armadas constituyen los tres

aspectos más significativos del acuerdo específico que regula, las relaciones

entre España y el Vaticano en materia de asistencia religiosa al Ejército.

A partir de la pasada semana, y en virtud de los acuerdos parciales suscritos

entre el Gobierno español y la Santa Sede, los sacerdotes y religiosos católicos

deberán cumplir el servicio militar en las mismas condiciones que los restantes

ciudadanos españoles, con la única excepción de los obispos. Este es el cambio

más importante que establece este acuerdo parcial en relación con un Concordato

que les reconocía a todos los religiosos la automática exención del servicio de

armas.

Situaciones especiales

Esta obligación genérica de acudir a filas contempla, sin embargo, varias

situaciones especiales: a los sacerdotes se les podrán encomendar dentro del

Ejército tareas propias de su ministerio en ningún caso se les asignarán

funciones que sean incompatibles con el Derecho canónico y, en última instancia,

se considerará como prestación social sustitutoria del servicio militar la

dedicación de tres años al

apostolado en territorios de misión o como capellanes de emigrantes. Los

estudiantes religiosos podrán, por. otra parte, acogerse a las prórrogas que la

ley establece por razones de estudios.

Un segundo cambio cualitativo sobre el espíritu concordatario radica en el hecho

de que el Estado no pide la asistencia religiosa para todos los miembros de las

Fuerzas Armadas, que oGcialmente eran católicos en virtud del Concordato, sino

para aquellos que profesen es la religión.

Pese a la renuncia del Estado a los privilegios en el nombramiento de obispos,

se mantiene, sin embargo, el derecho a presentar el candidato a vicario general

castrense, que tiene rango de diócesis personal. La provisión de este cargo se

hará a través de una terna designada de común acuerdo entre la Nunciatura y el

Ministerio de Asuntos Exteriores. La Santa Sede se reserva la aprobación de los

candidatos, aunque, en definitiva, es el Rey quien propone a uno de ellos al

Papa.

Manuel Azcárate

"El PCE considera positiva la sustitución del Concordato"

Manuel Azcárate, encargado de relaciones internacionales del PCE,comentó a EL

PAIS el contenido de los acuerdos específicos en los siguientes términos: «Nos

parece positivo la sustitución del Concordato por acuerdos parciales más

conformes con el nuevo texto constitucional y con el espíritu del Concilio

Vaticano II.»

«Es interesante, que los acuerdos aseguran la asistencia religiosa a los

miembros de las Fuerzas Armadas que practican la religión católica y

constituyen principios importantes de los nuevos textos el respeto a la libertad

religiosa y libertad de conciencia, así como la libre opción de la enseñanza

religiosa, que deja de ser obligatoria.

Se mantiene´la ayuda económica a ía iglesia con un sistema diferente que tiende

a regular esta dotación según el porcentaje de creyentes y en este tema se

incluye como novedad importante la declaración, por parte de la Iglesia

católica, de su aspiración de autófinanciarse.»

«También se incluyen, entré los aspectos positivos de tos acuerdos, la

separación formal de los matrimonios civil y eclesiástico.»

«Los acuerdos, en síntesis, eran-una necesidad histórica para superar la etapa

del Concordato de una manera más adecuada a la etapa actual de las relaciones

Iglesia-Estado, que deben quedar al margen de toda lucha política.»

 

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