Acuerdos específicos firmados por España y el Vaticano/4. 
 Acuerdo entre el Estado español y la Santa Sede sobre la asistencia religiosa a las Fuerzas Armadas     
 
 El País.    09/01/1979.  Página: 14. Páginas: 1. Párrafos: 25. 

Acuerdo entre el Estado español y la Santa Sede sobre la asistencia religiosa a

las Fuerzas Armadas

ARTICULO I

La asistencia religioso-pastoral a los miembros católicos de las Fuerzas Armadas

se seguirá ejerciendo por medio del Vicariato Castrense.

ARTICULO II

El Vicariato Castrense, que es una dióceis personal, no territorial, constará

de:

A) Un arzobispo, vicario general, con su propia Curia, que estará integrada por:

1) Un provicario general para todas las Fuerzas Armadas, con facultades de

vicario general.

2) Un secretario general. 3} Un vicesecretario.

4) Un delegado de Formación Permanente del Clero y

5) Un delegado de Pastoral..

B) Además contará con la cooperación de:

1) Los vicarios episcopales correspondientes.

2) Los capellanes castrenses como párrocos personales.

ARTICULO III

La provisión del Vicariato General Castrense se hará de conformidad con el

artículo I. 3 del acuerdo entre la Santa Sede y el Estado español de 28 de julio

de 1976. mediante la propuesta de una terna de nombres, formada de común acuerdo

entre la Nunciatura Apostólica y el Ministerio de Asuntos Exteriores v sometida

u la aprobación de la Santa Sede.

El Rey presentará, en el término de quincedías; unode ellos para su nombramiento

por el Romano Pontífice.

ARTÍCULO IV

Al quedar vacante el Vicariato Castrense, y hasta su nueva provisión, asumirá

las funciones de vicario general el provicario general de todas las Fuerzas

Armadas, si lo hubiese, y si no. el vicario episcopal más antiguo.

ARTICULO V

Los clérigos y religiosos están sujetos a las disposiciones generales de la ley

sobre el Servicio Militar.

1. Los seminaristas, postulantes y novicios podrán acogerse a los beneficios

comunes de prórrogas anuales por razón de sus estudios específicos o por otras

causas admitidas en la legislación vigente, asi como a cualesquiera otros

beneficios que se establezcan con carácter general.

2. A los que ya sean presbíteros se les podrán encomendar funciones especificas

de su ministerio, para lo cual recibirán las facultades correspondientes del

vicario general castrense.

3. A los presbíteros a quienes no se encomienden las referidas funciones

específicas.y a los diáconos y religiosos profesos. no sacerdotes, se les

asignarán misiones que no sean incompatibles con su estado, de conformidad con

el Derecho Canónico. 4. Se podrá considerar, de acuerdo con lo que establezca la

ley. como prestación social ´ sustitutoria de las obligaciones específicas del

Servicio Militar la de quienes durante un período de tres años bajo la

dependencia de la jerarquía eclesiástica se consagren al apostolado, como

presbíteros, diáconos o religiosos profesos, en territorios de misión o como

capellanes de emigrantes.

ARTICULO VI

. A fin de asegurar la debida atención pastoral del pueblo. se exceptúan del

cumplimiento de las obligaciones militares, en toda circunstancia, los obispos y

asimilados en derecho.

En caso de movilización de reservistas, se procurará asegurar la asistencia

parroquial proporcional a la población civil. A este fin el Ministerio de

Defensa oirá el informe del vicario general castrense.

ARTICULO VII

La Santa Sede y el Gobierno español procederán de común acuerdo en la resolución

de las dudas o dificultades que pudieran surgir en la interpretación o

aplicación de cualquier cláusula del presente acuerdo, inspirándose para ello en

los principios que lo informan.

ARTICULO VIII

Quedan derogados los artículos XV. XXXII y el protocolo final en relación al

mismo del concordato de 27 de agosto de 1953 y, consecuentemente, el acuerdo

entre la Santa Sede y el Gobierno español sobre la jurisdicción castrense y

asistencia religiosa de las Fuerzas Armadas, de 5 de agosto de 1950.

PROTOCOLO FINAL

En relación con el artículo VIII:

1. No obstante la derogación ordenada en el artículo VIII. subsistirá durante

un plazo de tres años la posibilidad de valerse de la disposición prevista en el

número uno del artículo XII del convenio de 5 de agosto de 1950.

2. Los sacerdotes y diáconos ordenados antes de la fecha de entrada en vigor

del presente acuerdo y los religiosos que hubieren profesado igualmente con

anterioridad, conservarán, cualquiera que fuera su edad, el derecho adquirido a

la exención del servicio militaren tiempo de paz, conforme el artículo XII del

citado convenio que deroga.

3. Quienes estuvieren siguiendo estudios eclesiásticos de preparación para el

sacerdocio o para la profesión religiosa en la fecha de entrada en vigor de este

acuerdo podrán solicitar prórroga de incorporación a Illas de segunda clase, si

desean acogerse a este beneficio y les corresponde por su edad.

DOS ANEXOS

Por último, hay que señalar que este acuerdo cuenta con dos anexos especiales

destinados a regular las actividades y personalidad del vicario general y

capellanes castrenses. En el primero de estos anejos al acuerdo se destaca que

la jurisdicción del vicario y de los capellanes será personal, y que ostentan

competencia parroquial sobre las personas sometidas a su ministerio.

El primer anexo regula el ejercicio del ministerio religioso en los distintos

emplazamientos militares y autoriza al vicario general a solicitar de los

distintos obispos ayuda complementaria de clérigos para los casos en que se

considere necesario.

El segundo anexo señala que para ser vicario hace falta una licenciatura o

título superior y haber sido declarado apto canónicamente. Asimismo, indica que

será el vicario general quien nombre a los capellanes, aunque el destino de cada

uno de ellos dependerá del Ministerio de Defensa.

 

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