El obsipo de Seo de Urgel rechaza falsas acusaciones contra él  :   
 No ha sido convocado al Vaticano. Como copríncipe de Andorra ha antepuesto los intereses a la población a cualquier otra consideración. 
 Ya.    28/08/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 10. 

El obispo de Seo de Urgel rechaza falsas acusaciones contra él

No ha sido convocado al Vaticano. Como copríncipe de Andorra ha antepuesto los

intereses a la población a cualquier otra consideración

Fuentes próximas al Obispado de Seo de Urgel han rechazado como un montaje

carente de toda seriedad las noticias publicadas hace días por el •periódico

francés «Le Fígaro» y reproducidas en • España por algunos medios informativos

en las que se vierten serias acusaciones contra monseñor Martí Alanis en lo que

se refiere a su actuación como copríncipe de Andorra. La agencia española ANI,

haciéndose eco de la italiana Ansa, difundió ayer una información publicada hace

días por «Le Fígaro», que, en síntesis, decía lo siguiente: Monseñor Martí

Alanis habría sido convocado semanas atrás por el Vaticano para «ser reprendido»

a causa de que practicaba una política pro catalana como copríncipe de Andorra,

pretendiendo poner a Andorra «al servicio» de Cataluña.

Según la información, tanto España como Andorra se habrían quejado ante la Santa

Sede por este proyecto, que tendría como fin favorecer la presencia de Cataluña

en el foro internacional. Monseñor Martí Alanis intentaría que Andorra fuese

admitida en las diferentes organizaciones internacionales, particularmente en-la

Unesco, para poder plantear de este modo los problemas que más interesan a la

región autónoma catalana y sobre los cuales la Generalidad no tiene legalmente

derecho a palabra. La información añadía que el obispo se comportaba de modo

absolutista, que había impedido el mes pasado que se constituyera el primer

gobierno democrático- del Principado y que estaría preparando alguna maniobra

para aplazar o impedir la elección de jefe de gobierno prevista para el 30 de

septiembre. Añade la información que la Santa Sede habría invitado al obispo a

designar como delegado suyo (tanto el obispo como el otro copríncipe, el

Presidente francés, gobiernan a través de un delegado) a un andorrano, mientras

que el obispo había elegido a un catalán. Por lo demás, «Le Fígaro» venía a

decir que el obispo se oponía a la modernización de las estructuras medievales

del país.

Nota de réplica del Obispado

Ante esta información, el Obispado de Seo de Urgel ha hecho pública una sencilla

nota de tres puntos. En ella se dice que, efectivamente, el obispo de Seo de

Urgel estuvo en Roma los días 20 y 21 del pasado mes de julio, pero no para

tratar nada de la política andorrana y menos para «ser reprendido» por Roma,

sino para resolver exclusivamente asuntos relacionados con la diócesis de Urgel,

en el marco de las relaciones propias de todo obispo con la Santa Sede. «Las

fechas de la visita —añade la nota— fueron escogidas porque en aquellas fechas

estaba prevista la visita «ad limina». Al haberse suprimido ésta por el atentado

al Papa, el señor obispo no consideró conveniente cancelar las entrevistas

concertadas para despachar asuntos eclesiásticos ordinarios» en distintos

organismos de la curia.

Añade la nota que «por lo que se refiere a las líneas fundamentales de la

actuación del obispo copríncipe, es notorio su sentido de responsabilidad,

anteponiendo los altos intereses de Andorra a cualquier otra consideración. Por

otra parte, los asuntos internos del Principado son concertados, con el Consejo

General y las decisiones son compartidas constitucionalmente con el copríncipe

francés».

Fuentes diversas consultadas por YA han coincidido en indicar que la información

es un infundio montado sobre la base de algún dato cierto interpretado

falsamente. El resentimiento de alguna persona que ha quedado desplazada del

proceso de modernización de Andorra podría haber puesto en marcha la

información. El obispo no desea responder más ampliamente a los puntos concretos

porque la información carece de toda seriedad y, en consecuencia, esto no

llevaría a ninguna parte.

Sorprende la afirmación de que el Vaticano hubiese propuesto que el delegado

fuese un andorrano, ya que éste ha sido siempre un español de la absoluta

confianza del obispo y nunca ha habido un delegado andorrano.

La acusación de absolutismo carece de todo fundamento y entre los andorranos

domina la idea de que monseñor Martí Alanis es más bien todo lo contrario. Ha

pedido en´ diversas ocasiones a los síndicos que establezcan sindicatos en

Andorra, ha defendido los derechos de los inmigrantes (dos tercios de la

población son emigrantes españoles) y está im-pulsando el proceso de reforma de

Andorra. La acusación de. que defiende los derechos de los españoles es, más que

una acusación, una alabanza.

Un obispo copríncipe

Hechos como éste plantean el tema de la conveniencia hoy de que un obispo de la

Iglesia sea a la vez copríncipe, con lo que significa este cargo político. Sobre

este tema, monseñor Martí Alanis anunció, ya desde el primer día de adentrada

oficial en Andorra, que él continuaría como copríncipe en la medida en que el

pueblo andorrano lo quisiera. El obispo considera efectivamente poco adecuado a

los tiempos este hecho, pero no puede olvidar la realidad de los andorranos, que

desean mantener su estatuto actual. Caso de renunciar el obispo, debería hacerlo

también el Presidente francés, ya que lo contrario sería entregar en la práctica

Andorra a Francia, y los andorranos desean mantener su identidad. La postura del

obispo a este respecto es ir cediendo sus poderes hacia el interior del país.

Pero esto ha de llevar consigo iguales renuncias francesas.

El pueblo de Andorra quiere mantener a los dos copríncipes porque es la manera

de conservar su identidad. Un sector minoritario, es cierto, desearía que,

manteniéndose los

dos copríncipes, tuviesen escasos o nulos poderes. El abandono unilateral del

obispo en las circunstancias actuales sería dejar a Andorra flotando hacia una

nueva constitución totalmente insegura, y plantearía problemas de fondo muy

graves. El obispo considera, pues, hoy por hoy, su permanencia en este puesto

como un servicio necesario para los escasos pobladores de Andorra, que son

aproximadamente unos treinta mil, de los cuales sólo unos ocho mil son subditos

naturales de este Estado.

Una estructura medieval en reforma

La independencia actual y el funcionamiento de este microestado se remonta a

1278. Los copríncipes ejercen su soberanía a través de delegados permanentes.

Los «veguera» son responsables ante el Consejo General de los Valles, a modo de

cámara municipal, territorial y cantonal a un tiempo, constituida por 21

miembros elegidos por las parroquias en que se divide el territorio y presididos

por un síndico (algo así como un primer ministro). Los «yeguers» son

administradores al tiempo que jueces en materia penal.

Hoy los andorranos, tras una consulta popular, han optado por una reforma

institucional de sus estructuras medievales. Monseñor Alanis definía así en 1977

el sentido de la reforma querida: «Primero, que se consiga una mayor

participación del pueblo en las tareas fundamentales de gobierno, junto con la

división de poderes. Segundo, que se garanticen los derechos humanos. Así se

transfor-- mará Andorra en un Estado moderno.» En octubre de 1978, con motivo de

su encuentro con el Presidente francés, ambos insistieron en la necesidad de la

reforma. El obispo manifestó, además, que Andorra necesitaba un reconocimiento

internacional, la defensa de la integridad del territorio y controlar el

desarrollo económico y social, evitando la primacía del materialismo.

 

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