Autor: Esteban,José María. 
 Pastoral del arzobispo de Pamplona sobre la violencia y el terrorismo. 
 Monseñor Cirarda, partidario de medidas de excepción     
 
 Diario 16.    30/05/1981.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 14. 

30-mayo-81 /Diariol 6

Pastoral del arzobispo de Pamplona sobre la violencia y el terrorismo

Monseñor Cirarda, partidario de medidas de excepción

El arzobispo de Pamplona, José María Cirarda, cree un deber de la sociedad

defenderse del terrorismo, incluso restringiendo temporalmente el ejercicio de

los-derechos humanos, según un comunicado hecho público ayer por el Arzobispado.

Pamplona:

José MARÍA ESTEBAN.

Corresponsal

El arzobispo de. Pamplona, José María Cirarda, y el consejo presbiterial de las

iglesias de esa ciudad y de Tudela admiten la restricción. temporal del

ejercicio de los derechos humanos, frente al azote de la violencia y el

terrorismo y condenan todo tipo de torturas.

. «Es un deber de la sociedad —dicen en un comunicado hecho público ayer—

defenderse del azote de la violencia y del terrorismo, incluso restringiendo

temporalmente el ejercicio de los derechos humanos, como dice el Concilio

Vaticano II, aunque con la advertencia de que ha de restablecerse la libertad

cuanto antes, una vez que hayan cambiado las circunstancias y cuidando, en todo

caso, de no caer en formas que lesionen gravemente los derechos de las personas

o de los grupos sociales. En este sentido, nunca es lícito atentar contra la

dignidad de la persona por medio de torturas físicas o morales.»

El comunicado expresa la preocupación, «ante quienes tienen las

responsabilidades

de gobierno, en orden a que la ley Antiterrorista, que rebaja la responsabilidad

penal a los dieciséis años y autoriza largos días de incomunicación de presuntos

culpables, se .aplique con la mayor moderación posible». «No han de prodigarse

detenciones en total incomunicación —a veces, con torturas, según informes que

nos llegan reservadamente o por los medios de comunicación— cuyo final, muchas

veces, es la libertad incondicional en cuanto los • detenidos pasan al juez

competente».

El comunicado aborda también los problemas de la extensión del paro,

especialmente entre los jóvenes; el apasionamiento en el contencioso Navarra-

comunidad autónoma vasca y la turbadora marcha de algunas instituciones

públicas.

«La situación actual

—concluyen— es grave y preocupante por razones específicas propias, aparte de la

gravedad que tienen los problemas comunes de España y el mundo.»

Preocupaciones

Las preocupaciones especiales de los firmantes del comunicado se ´ concretan en

los siguientes puntos:

1 La extensión del paro, especialmente entre los jóvenes, empieza a ser

agobiante. Constituye ya un peligro para la estabilidad social y crea

situaciones de desesperanza en muchas familias con la consiguiente deformación

en la juventud obrera, agrícola y universitaria, tentada por la delincuencia o

laevasión de la droga.

2 En contraste, con el azo te del paro, hay ciudadanos que, mediante unos

ingresos desmedidos o un pluriempleo insolidario, perciben retribuciones

exageradas y hacen alarde de vida ostentosa.

3 El fenómeno del terrorismo angustia con razón a nuestra sociedad, tanto por

los esporádicos pero demasiados reiterados actos de violencia contra personas y

cosas, como por la frecuencia con que se da. la extorsión del llamado «impuesto

revolucionario».

4 La incidencia en nuestra vida- social de la ley Antiterrorista causa

repetidas detenciones en total incomunicación, incluso de jóvenes menores de:

dieciocho años.

5 El apasionamiento con qué se plantean algunas cuestiones políticas, sobre

.todo cuando sé relacionan con el contencioso Ñávárra comunidad autónoma vasca,

da origen a faltas contra la verdad y la justicia, por la caricatura que los

defensores de unas y otras posiciones hacen de las contrarias. Esta situación

imposibilita el diálogo entre los discrepantes y origina un estado de cosas

proclive a la violencia.

6 La turbadora marcha de algunas instituciones públicas, municipales y

forales, con incidentes desedificantes y hasta escandalosos, despretigia a la

clase política, mina la estima de las instituciones y daña la convivencia.

7 Son muchos los que, en medio de tal situación, se dejar ganar por un

sentimiento de frustración y desencanto,: caen ;en la tentacion de una pasividad

ante la. cosa pública; y el bien común,, o, se hunden en iun;«pasotismo»,,que

esterilizan muchas energías vitales de individuos y grupos.

 

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