El ministro de Justicia presenció el acto religioso desde el balcón del Gobierno Civil de Toledo. 
 Marcelo González vetó a Fernández Ordóñez para presidir la procesión del Corpus por ser autor de la ley de Divorcio     
 
 El País.    09/06/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

El ministro de Justicia presenció el acto religioso desde un balcón del Gobierno

Civil de Toledo

Marcelo González vetó a Fernández Ordóñez para presidir la procesión del Corpus

por ser autor de la ley de Divorcio

El ministro de Justicia, Francisco. Fernández Ordóñez, fue vetado por el

cardenal primado de Toledo, Marcelo González, para presidir la procesión del

Corpus Christi, como tradicionalmente ha venido haciendo el titular del

departamento ministerial encargado de las relaciones del Gobierno con la Iglesia

católica. El veto a Fernández Ordóñez, quien presenció la procesión desde un

balcón del Gobierno Civil toledano, fue razonado, según pudo saber EL PAÍS, en

el hecho de ser el autor de la ley de Divorcio. El ministro de Justicia, no

obstante, sí presidió, como representante del Gobierno, el tradicional desfile

militar posterior a la procesión. Los gobernado-Ves civil y militar tampoco

estuvieron presentes en este acto religioso.

El cardenal primado de Toledo indicó días pasados al Gobierno que no deseaba que

el actual ministro de Justicia presidiera los actos religiosos del Corpus

toledano, como era tradicional. La gestión fue encomendada al gobernador civil

de Toledo, Fernando Montero, quien trasladó á Fernández Ordóñez el deseo del

cardenal de que no compareciera a los actos litúrgicos «el autor de una ley

anticristiana como es la de Divorcio».

El presidente del Gobierno, Leopoldo Calvo Sotelo (que otros años ha acudido a

los actos religiosos toledanos a titulo particular) se ofreció para asistir

también a la procesión, a fin de que no fuera Fernández Ordóñez la única

representación gubernamental. Trasladada al prelado esta propuesta, respondió

que, en todo caso, admitiría la participación en los actos de Calvo Sotelo, pero

nunca la de Fernández Ordóñez, ni siquiera como acompañante del presidente del

Gobierno. Calvo Sotelo, ante esta respuesta, decidió no acudir, aprovechando

además la coincidencia de la despedida al rey de Arabia Saudí.

Por su parte, el ministro de Justicia se trasladó en la mañana de ayer a Toledo,

acompañado del director general de Asuntos Religiosos, Luis Apostua, y de otros

miembros de su departamento. En principio se había pensado en la asistencia a la

misa que precede a la procesión, pero finalmente se optó porque Fernández

Ordóñez contemplara desde un balcón del Gobierno Civil, en la plaza de

Zocodover, el paso de la procesión, en evitación de que la presencia del

ministro de Justicia en el templo, religioso pudiera inducir al cardenal de

Toledo a dedicar parte de ella al tema del divorcio.

Aunque no fue posible a EL PAÍS conectar ayer con Fernández Ordóñez, fuentes de

su departamento señalaron que toda la operación de la presencia en Toledo del

ministro de Justicia se intentó negociar, por parte del departamento, con

escrupuloso cuidado de evitar cualquier roce entre los poderes civil y

eclesiástico. Algunos observadores han señalado, sin embargo, como una velada

referencia a la solución final adoptada, las palabras del cardenal González

durante la homilía de la misa, previa a la procesión, cuando dijo: «Invitamos a

que se unan a nosotros todos los que quieran hacerlo con su marcha, con su

oración, con sus cantos, o simplemente con su mirada y amor».

El programa del ministro de Justicia en su visita a Toledo consistió, tras

contemplar la procesión del Corpus, en un almuerzo con las autoridades locales y

en la asistencia, por la tarde, a la corrida de toros. Frente a otras versiones

de los hechos, fuentes próximas a Fernández Ordóñez aseguraron a este periódico

que el ministro de Justicia se trasladó a Toledo, a pesar de las negativas del

cardenal, para dejar bien sentado que no era su deseo dejar de participar en

unos actos tradicionalmente presididos por los titulares del departamento. El

antecesor de Fernández Ordóñez en el cargo, Iñigo Cavero —durante cuyo mandato

se envió a las Cortes el texto inicial de la ley de Divorcio—, participó el

pasado año en la procesión.

Los intentos de EL PAÍS por entrar en contacto con las autoridades religiosas de

Toledo para obtener su versión de los hechos no tuvieron éxito. Tanto el

cardenal primado como su secretario, Santiago Calvo, y el vicario de la -

diócesis, Rafael Palmedo, resultaron inaccesibles.

 

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