Autor: Rodríguez, Carlos. 
   La política y los días     
 
 Arriba.    02/11/1977.  Página: 8. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

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LA POLÍTICA

y los días

U situación de las fuerzas políticas ha cambiado notablemente en al conjunto del país, acercándose ya con

rapidez a posiciones básicamente estables. SI los últimos sondeos fie opinión evidencian fuertes

alteraciones en la Inclinación da los electores, ello es lógico por cuanto las elecciones del 15 de Junio se

celebraron en pleno período de transición. Hubo, pues, muchos votos emocionales, no pocos sfn

conocimiento de causa y excesiva receptividad de primerizos a los reclamos publicitarios.

¿Qué ha sucedido desde el 15 de junio hasta el primero de noviembre? Las últimas encuestas publicadas

no son por entero fiables, ya que los datos fueron recogidos en las semanas da máxima mcertldumbre,

anteriores a los acuerdos pkirlpartidarios de la Moncloa, cuando el pafs parecía aboca* do sin remedio al

colapso económico y corrían funestos augurios de involución. En talas circunstancias, hay que suponer un

engrosamiento artificial de ambos extremos del espectro político, a costa de las posiciones moderadas.

Pero en muy breves fechas España ha cambiado como de la noche aj día, el proceso democrático se ha

consolidado, las amenazas Invokitlvas se han evaporado para largo tiempo, salvo muy dramáticos

Imponderables, y se ha establecido un camino concreto —aceptado por todos los partidos— para la

recuperación de nuestra maltrecha economía. Habrá que esperar a sondeos que se efectúen en este nuevo

clima de °P´nlón.

Sin embargo, las encuestas conocidas tienen un valor específico, si no pera evaluar porcentajes de

adhesión, sf para matizar las tendencias de variación de) electorado. Así, en le lucha por el voto de

Izquierdas, PSOE baja y PCE sube, cosa que, por lo demás, es de sentido común a poco que se analice

con criterio ecuánime. En los resultados del 15 de junio era evidente que el PCE obtuvo un porcentaje

muy Inferior a BUS posibilidades naturales. Influían en ello el extremadamente breve período de

legalidad, la tenaz propaganda adversa de varias décadas, las feroces leyendas levantadas alrededor de sus

dirigentes y eJ temor de que el voto comunista produjera una violenta reacción. Con eficacia admirable, la

propaganda del PCE se ha orientado no tanto a captar electores como a cambiar aquella Imagen

estereotipada, y es preciso decir que lo ha conseguido plenamente. Hoy en día, el PCE es un partido «de

orden», plenamente Inserto en el sistema democrático.

¿Qué ha sucedido con el PSOE en estos meses? El PSOE llegó a las urnas del 15 de junio como la fuerza

política más exactamente Identificada con e] «cambio», esto es, con la voluntad dominante de una

sociedad española ansiosa de delar de ser diferente, necesitada de homologarse —para decirlo con

palabreja horrenda, pero muy descriptiva— con la forma de vida de los países libres. Unía asimismo una

denominación histórica que, para sorpresa de algunos pensadores socialistas nada frivolos, resultó actual

y válida para recoger votos. El PSOE recogió el 15 de junio, con sus propios votos, muchísimos de la

sociedad de cambio. El triunfo fue tan espectacular que hubo quien pensó incluso en algo hiviablo y

contradictorio con el propio sistema proporcional escogido: un modelo bipartidista. Pues bien, jugar al

blpartldlsmo ha sido un error difícilmente reparable a estas alturas. Pretender, como algunos quisieron,

que ai PSOE y PSP hubieran Wo juntos a las urnas habrían ganado, es otro grueso error da perspectiva.

En política, no lo olvidemos, los números no se suman de manera tan simple.

Para clarificar el otro extremo del espectro, habrá que esperar a tener datos de la Influencia que la nueva

actitud moderada de Manuel Fraga tenga en los electores de AP. Pienso que se traducirá en una mejora

sensible de su porcentaje de votos, ya que corrige el error cometido por Fraga en la campaña electoral de

querer ocupar un terreno que no era de la derecha, sino de la extrema derecha. La verdad es que no

conquistó a la extrema derecha y se enajenó, en cambio, los votos de la moderación. Ahora bien, si Fraga

aún está a tiempo de salvar su imagen situándose en el centro, no es tan seguro que pueda hacerlo AP.

Una laboriosa tarea de reestructuración de su «aparato» espera, pues, al animoso gallego de Villalba.

Y queda la UCD. Pero la UCD está en el Poder, es el par* tldo del Gobierno y es. sobre todo, el partido

de un político sorprendente, eficaz y con suerte: Adolfo Suárez. Este es un tema para tratar despacio y sin

frivolidades, porque, hoy por hoy, UCD sigue siendo muy poco y Suárez una baza de ganador.

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