Autor: Conde Zabala, Pedro. 
 Calvo-Stelo llamó ayer al nuncio Innocenti. 
 El Gobierno tomará medidas contra la pastoral vasca     
 
 Diario 16.    03/04/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 12. 

Calvo-Sotelo llamó ayer al nuncio Innocenti

El Gobierno tomará medidas contra la pastoral vasca

-El Gobierno decidió ayer llamar al nuncio Innocenti a la Moncloa, como reacción

a la polémica pastoral de los obispos vascos. El Ejecutivo tomará medidas, -tal

vez a través de la Nunciatura y la Conferencia Episcopal, pero descartó un

pronunciamiento público, a la vez que dejaba entrever un´duro encaje de la

situación.

Pedro CONDE ZABALA

Madrid — La carta pastoral de los obispos vascos ha tenido una fuerte

repercusión en medios políticos gubernamentales, mientras que en medios

militares ha provocado «sorpresa, consternación,-estupor e indignación», según

manifestaciones de un portavoz autorizado del Ministerio de Defensa. Ayer por la

mañana se comentaba en varios Ministerios el documento de los obispos vascos con

preocupación y un malestar notorio.

A primera hora de la tarde, el presidente CalvoSotelo convocaba en el palacio de

la Moncloa al nuncio de Su Santidad*en España, monseñor Innocenti. La entrevista

se prolongó por espacio de veinte minutos. La secretaria de Estado para la

Información evitaba cualquier comentario al respecto, aunque se daba por seguró

que la convocatoria urgente a monseñor- Innocenti estaba relacionada con la

pastoral de los obispos vascos.

Las muestras de malestar más claras se hicieron públicas desde el estamento

militar en declaraciones de varios portavoces del Ministerio de Defensa, en

ausencia de su titular, Alberto Oliart. Por su parte, el presidente de la

Conferencia Episcopal, Díaz Merchán, minutos antes de empren-.der viaje a Roma,

declaraba que el documento «hay que leerlo con reposo» y que los obispos vascos

«están en su derecho de opinar».

Peticiones de fieles

El obispo de Vitoria, monseñor Larrauri, uno de los firmantes de la pastoral,

justificaba el documento y la oportunidad de hacerlo público en base a

peticiones de fieles que solicitaban de las autoridades eclesiásticas vascas

unas palabras de esperanza de libertad y responsabilidad, sin tratar de

inmiscuirse en asuntos políticos.

Desde el Ministerio de Defensa se hacia público el estupor e indignación en base

a los comentarios relativos a las Fuerzas Armadas que se recogían en la

pastoral, y en concreto al carácter de fuerzas represivas e inmovilistas que

podría desprenderse de la lectura del documento.

Fuentes militares nos indicaban que el documento había causado indignación, «a

pesar ´del lenguaje ambiguo empleado», por su contenido total y no sólo por las

alusiones a las Fuerzas Armadas, «ponen en tela de

juicio incluso a la justicia —nos .decían— y en entredicho lo divino y lo

humano».

Añadían las mismas fuentes que «condena, pero confunden cuando hablan de ETA», y

que «alusiones a grupos armados y acciones militares relativas al terrorismo,

además de molestar a los militares, no quedan claramente delimitadas».

Justificación

. «Tiene de positivo la condena casi explícita —siguen diciendo—, pero también

se desprende un amago de justificación a ETA. Por otro lado, "llueve sobre

mojado" por tratarse de la Iglesia vasca. También se atisba una actitud

beligerante. En cuanto a su estrategia, la de la pastoral se pueden dar dos

lecturas: Una, dirigida a su clientela vasca, y otra, encaminada a no provocar

exasperación en clientelas extrañas.»

Uno de los párrafos que más ha molestado al estamento castrense es el relativo a

la advertencia de los obispos vascos a los militares de que no les corresponde

dictaminar sobre la legitimidad - del proceso democrático, y cuando.añaden que

«la vida política ha de conservar siempre su independencia respecto de las

Fuerzas Armadas y no debe estar sometida a la presión de ellas».

El presidente del Gobierno estudió ayer el documento y .mantuvo contactos sobre

el mismo con los ministros de Justicia, Fernández Ordóñez, y de Defensa, Alberto

Oliart.

La entrevista Calvo-Sotelo-Innocenti podría inscri birse en la serie de medidas

concretas que, al parecer, adoptaría el Gobierno como rápida reacción a la

pastoral en vez de entrar en una polémica abierta, que se trata de evitar. No se

descartaban tampqco «insinuaciones» ante la- jerarquía eclesiástica para que

ésta dé una «llamada al orden» a los obispos vascos.

 

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