Autor: Teba, Juan. 
 Lo piden en un documento a los obispos. 
 Trescientos religiosos se oponen a que el Papa venga a España     
 
 Diario 16.    28/03/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

LO piden en un documento a los obispos

Trescientos religiosos se oponen a que el Papa venga a España

Sevilla (JUAN TEBA, corresponsal) — Trescientos sacerdotes y religiosos de

Andalucía y Badajoz pertenecientes al movimiento cristiano Misión del Sur han

enviado un documento a los obispos españoles en el que expresan su

convencimiento sobre la inoportunidad del próximo viaje del Papa a España, el

cual es calificado como «otro de sus fastuosos viajes tan poco evangélicos».

El movimiento cristiano denominado Misión del Sur engloba a unas 300 personas,

sacerdotes, religiosos y religiosas, de Andalucía y Badajoz, cuyo objetivo

fundamental es «llevar a cabo una acción pastoral misionera». Entre sus

componentes figura el padre Diamantino, presidente del SOC.

En el escrito los firmantes piden a los obispos «revisen sus criterios sobre la

visita papal y le lleven al

convencimiento del Santo Padre que no es oportuno que venga a nuestro país a fin

de evitar que se repita otro de sus fastuosos viajes tan poco evangélicos».

Señala el documento que «si la función del Papa en la Iglesia debe ser entendida

como un servicio en el amor y en la amistad, entonces el Papa debería recibir de

todos los cristianos mucho más de lo que á menudo se le da, no servil sumisión,

no sentimental divinización ni devoción sin crítica, sino leal colaboración,

cristiana, constructiva y" afectos sin fingimientos».

Para los firmantes «es impropia de estos tiempos y muy lejanos en la mentalidad

de los trabajadores de estas tierras y de muchos creyentes comprometidos el

orquestar un fuerte recibímiento de masas anónimas y de visitas oficiales».

Más adelante el documento entregado a los obispos sostiene que «después de haber

sufrido el desagradable experimento del nacionalcatolicismo, los españoles

cristianos necesitamos a niveles de fe no concentraciones multitudinarias ni

discursos oficiales,´ sino el testimonio humilde de una Iglesia que sirva a los

pobres desde el compromiso con los pobres».

Tras señalar que «comprobamos con desagrado los continuos viajes del Papa por

tan costosos, oficiales y estereotipados», los firmantes finalizan su escrito

subrayando que «estamos intentando vivir el Evangelio en medio de los pobres y

constatamos que estas manifestaciones eclesiásticas y diplomáticas en lugar de

ayudar a la tarea eclesial perjudica a todos y retarda el crecimiento de una

Iglesia más limpia».

 

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