Autor: Martín Descalzo, José Luis. 
 El Papa en España. 
 Aire fresco en el alma     
 
 ABC.    03/11/1982.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

Aire fresco en el alma

Siempre esperé este viaje como una bendición. Pero he de confesar que no

esperaba tanta. De repente se diría que se han abierto todas las ventanas de la

nación y ha entrado por todas las almas una ráfaga de aire fresco y tonificante.

Me gustaría que quienes tanto hablaron del triunfalismo de los viajes papales

reconocieran, al menos, que se trata de un triunfo muy especial, no

ensoberbecedor, sino esplendente de sencillez, un triunfo que tiene muy poco que

ver con los poderes de este mundo, que para nada encadena sino que libera. ¿No

han visto, ustedes .estos días cómo regresa la gente de las concentraciones en

torno al Papa con el alma crecida y como liberada de nieblas?

Alguien me contaba ayer que cuando escuchó la reacción de las monjas en Avila

con el Papa tuvo una primera impresión negativa: le parecían excesivamente

infantiles. «Pero —siguió diciéndome mi amigo— cuando por la noche lo dieron por

televisión me di cuenta de que todos los de mi casa nos ; reíamos como ellas

porque todos, de repente, nos habíamos vuelto infantiles.»

Sí, es exacto. El gran carisma de Juan Pablo II es contagiar esa alegría suya,

desarmada, indefensa, transparente, realmente infantil. Y que se rían, si

quieren, los ilustres del mundo, los que tienen el alma tan importantemente

envejecida. El hecho incuestionable es que la gente —digamos el pueblo, ya que

últimamente todos querían acaparar al pueblo y ahora vemos adonde acude con

mayor entusiasmo— se siente a gusto en torno a¡ Papa, Y se van felices.

Como si de pronto España se hubiera vuelto la casa de su infancia.—J. L. MARTIN

DESCALZO.

 

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