La paz de los catecismos     
 
 Diario 16.    29/09/1983.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

La paz de los catecismos

Si la moderación y el deseo de conciliación que han exhibido los obispos y el

Gobierno en la tregua de la «guerra de tos catecismos» hubieran existido hace

una semana, es evidente que el lamentable conflicto no hubiera tenido lugar.

Cabe, pues, preguntarse, ¿por qué ahora y no antes?

En primer lugar, los obispos han dado un estratégico paso atrás para no sufrir

un desgaste de imagen antes de la discusión de la ley Orgánica del Derecho a la

Educación (LODE), en la que ya han conseguido introducir un factor polémico de

primera magnitud que la oposición utilizará sin misericordia.

En segundo lugar, y de cara precisamente a la discusión de la LODE, al Gobierno

tampoco le interesa dar una imagen de anticlericalismo intransigente. Aunque es

evidente que la equiparación en el catecismo de un belicista como Hitler .o un

etarra que asesina mujeres embarazadas con una muchacha violada que quiere

abortar, se presta a una campaña por televisión que podría dejar a los obispos

en muy mal lugar.

Pero el Gobierno ha preferido enmendar su apresuramiento y ofrecer la paz y el

diálogo, a la par que desempolvaba la ley de julio de 1981, según la cual ta

Administración debe sancionar los textos del monopolio editorial de la Iglesia

oficial. Si la ley sigue, el Gobierno debe autorizar cada texto. Si se quita,

cualquiera podría editar/catecismos y libros de religión, lo que causaría graves

quebrantos económicos a la Iglesia.

Iglesia y Gobierno han aceptado que los catecismos no estén «ni prohibidos ni

autorizados» —lo que no es un modelo de seguridad jurídica—, y los obispos

acompañarán una epístola para el profesorado en el que se ratifica que debe

diferenciarse entre un genocida asesino y una mujer que desea interrumpir su

embarazo por no tener un niño subnormal. Esperemos que añadan también la paz

social como un bien moralmente deseable, digno de figurar en el catecismo y

hasta de que lo respeten los obispos.

 

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