Especial La programación religiosa en el medio televisivo. 
 Portugal: La Iglesia católica quiere un canal propio     
 
 Ya.    04/03/1982.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

Portugal: La Iglesia católica quiere un canal propio

Socialistas y comunistas portugueses van a intentar por separado evitar que la

Iglesia portuguesa cuente con un canal propio de televisión como el Gobierno

pretende. Los dos partidos principales de la izquierda han presentado sendas

impugnaciones al proyecto oficial. Las impugnaciones fueron presentadas ante la

Asamblea, y en ambos casos se alega que la concesión que se pretende viola la

actual Constitución.

Los socialistas indican en el escrito de impugnación que la televisión de la

Iglesia violaría cinco artículos de la Constitución, concretamente los que

determinan que nadie puede ser perjudicado en virtud de sus convicciones

religiosas, que la televisión no puede ser objeto de propiedad privada, que las

iglesias deben mantenerse separadas del Estado y que las nacionalizaciones ya

efectuadas son irreversibles.

Jaime Gama, uno de los principales dirigentes del socialismo portugués, declaró

que, como contrapartida, su partido estaría dispuesto, a contemplar, en la

revisión constitucional que se está llevando a cabo, una ampliación del derecho

de las diferentes confesiones´ religiosas y de manera especial de la católica a

utilizar mayores tiempos de antena en la televisión estatal, que ya existe.

La impugnación comunista es mucho más extensa —su argumentación abarca ocho fo-

fios— y comienza por enunciar el desconocimiento parlamentario de los

fundamentos en que se basa la propuesta gubernamental. Los comunistas reconocen

que la Constitución garantiza a las iglesias la utilización de medios de

comunicación social propios para llevar a cabo la difusión de su doctrina, pero

añaden que «esto no implica, sin embargo, que les pueda ser facultado el acceso

a aquello que sólo puede corresponder a personas colectivas de derecho público,

lo cual las iglesias obviamente no lo son».

La mayoría parlamentaria con que cuenta el Gobierno condena de antemano al

fracaso a estas impugnaciones. De todas formas, la concesión del canal a la

Iglesia tendrá que pasar todavía la barrera del Consejo de la Revolución.

 

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