Autor: Lafora, Victoria. 
 La Conferencia Episcopal se escuda en que forman. 
 Los obispos no quieren rectificar el texto de los catecismos vetados     
 
 Diario 16.    27/09/1983.  Páginas: 1. Párrafos: 24. 

La Conferencia Episcopal se escuda en que forman parte del «mensaje cristiano»

Los obispos no quieren rectificar el texto de los catecismos vetados

La Comisión Episcopal de Enseñanza decidió ayer que no se cambiarán los textos

de los catecismos de EGB que han sido prohibidos por el Ministerio. Pese a

aducir que esto no es un pulso al Gobierno, monseñor Yanes reconoció que esperan

que sea el Ministerio de Educación el que dé su brazo a torcer.

Con el comunicado final, emitido ayer por los obispos, quedan muy pocas puertas

abiertas a este conflicto que enfrenta al Ejecutivo con la jerarquía

eclesiástica.

Victoria LAFORA

Madrid — «El texto de los catecismos pertenece a la integridad de! mensaje

cristiano y no nos es posible por nuestra parte el. aceptar una modificación en

los mismos, ni una censura previa.« Con estas palabras monseñor Díaz Merchán

dejaba muy claro ayer cuáles eran las premisas con las que se celebró esta cita.

Los obispos no cederán en su postura de no admitir censuras ni injerencias por

parte de las autoridades del Ministerio de Educación en textos de materia

religiosa.

La comisión de Enseñanza se reunió ayer, precisamente para dar una respuesta al

problema planteado por la llamada «guerra de los catecismos", que enfrenta a las

autoridades eclesiásticas con los responsables de educación.

Iglesia-Estado

Monseñor Yanes aseguró que e! espíritu que presidio esta reunión era el de

«estudiar con detenimiento-el tema y tratar de encontrar soluciones al mismo.»

El presidente de la comisión aseguró que «era prematuro» pronunciarse sobre si

este hecho, ta prohibición de que los catecismos sean textos escolares, suponía

el primer paso de distanciamiento Iglesia-Estado..

Sin embargo, se mostró más duro a la hora de valorar la postura del Ministerio

de Educación y aseguró que sí se habla dado un intento de censura. «Así lo

catalogamos — dijo—, por eso no se nos han concedido los permisos de edición.»

El resto de los integrantes de ´a comisión no hicieron declaraciones a la Prensa

pero sí posaron, ¡unto a una ventana, para

los informadores gráficos.

Cuando uno de los fotógrafos intentó que, al menos uno de ellos, sujetara entre

sus manos un ejemplar de los polémicos catecismos se negaron todos a coro

diciendo que no querían echar más leña al fuego.

ti arzobispo de Zaragoza, monseñor Vanes, dio una detallada respuesta cuando se

le preguntó si se podía considerar una

injerencia del poder civil la actitud del MEC. «Para la comisión episcopal —

aseguró— es claro que hay que mantenerse y moverse dentro de ta legalidad. En

segundo término, la comisión entiende que los catecismos publicados no vulneran

ninguna norma y son la expresión de! magisterio episcopal. Y en tercer lugar,

deseamos vivamente que no se exija a la Iglesia ni la modifica-

ción de su doctrina ni que deba someterse a un control previo de la autoridad

civil.»

En relación con la frase pronunciada el domingo por el presidente de la

Conferencia Episcopal, monseñor Gabino Díaz Merchán, en el sentido de que la

actitud del Gobierno iba contra los acuerdos Iglesia-Estado, el presidente de la

comisión de enseñanza manifestó que

«los acuerdos Iglesia-Estado proteger, la autonomía de la Iglesia».

Firmes

Monseñor Yanes no parecía muy conforme con la designación de «guerra de los

catecismos» para el conflicto que enfrenta a las autoridades ecleiásticas y el

Ejecutivo. «A España le sobran las guerras —declaró— lo que hacen

falta son vías pacíficas para resolver los conflictos.»

Firmes en su postura, al término de la reunión, monseñor Vanes aseguraba que el

comunicado final «señala el límite del que no vamos a pasar,. son exigencias de

conciencia. No estamos con ello echando un pulso al Gobierno».

Y, ante este dilema, no queda otra alternativa que la de pedir al poder político

que ceda. «El que tiene -que ceder de alguna.manera es el Ministerio — dijo—, y

no querría decirlo de una forma tan tajante».

El arzobispo de Zaragoza reconoció, sin embargo, que ante esta postura de dureza

por su parte «el entendimiento lo vemos difícil, pero no creemos que es

imposible. No podemos renunciar a presentar la doctrina; si nos fuerzan, nos

colocan en una situación imposible, enfrentados con nuestra propia conciencia».´

Al parecer, la negativa rotunda a cambiar ni una frase del texto de los

catecismos se tomó por unanimidad de toda la comisión de Enseñanza, y el

siguiente paso serán las conversaciones con los responsables de la

Administración, dejando bien claro cuál es la nostura de la jerarquía

eclesiástica.

Además del arzobispo de Zaragoza, monseñor Yanes, que preside la comisión de

enseñanza, asistieron a la reunión urgente de ayer. El secretario general del

Episcopado, monseñor Fernando Sebastián Aguilar, así como los obispos de

Segovia, monseñor Palenzuela; de Ciudad Rodrigo, monseñor Hansilla; de Sigüenza-

Guadalajara, monseñor Pía; vicario general castrense, monseñor Estepa y el

administrador apostólico de Santiago, monseñor Rouco.

Firmes en su postura

Como cierre de la reunión, la Comisión Episcopal de Enseñanza dio ayer un

comunicado explicando sus puntos de vista sobre el conflicto de los catecismos,

en los que mantiene firme su postura.

Reunidos en sesión extraordinaria los obispos de la Comisión Episcopal de

Enseñanza y Catequesis para estudiar detenidamente los problemas planteados

respecto a la autorización ministerial de los catecismos del Episcopado para 5.°

y 6.° de EGB, ofrecemos a la opinión pública las siguientes consideraciones:

1.a La Comisión Episcopal ha querido y quiere moverse dentro de la legalidad

vigente en cuanto a la publicación de libros de texto y material didáctico, pero

considera que una visión completa de esta legalidad supone una interpretación de

las normas administrativas en conformidad con los acuerdos entre la Santa Sede y

el Estado español (cfr. «BOE» 15-12-1979, art. VIl y con la Constitución (art,

16 y 27,3).

2.a Deseamos una solución al problema planteado. Pero esperamos que en cualquier

caso no se exija a la Jglesja-que-modifique o silence su doctrina moral o que

la someta al control previo de la autoridad civil. La libertad religiosa implica

que se respete en todo momen-´ to en la comunidad política la autonomía

especifica de la Iglesia en el contenido y presentación de´su doctrina.

3.a Esperamos que este conflicto encuentre solución dentro del principio del

Concilio Vaticano II, tantas veces proclamado sobre relaciones entre la Iglesia

y el Estado: la sana cooperación y la mutua independencia.

4.a Esta libertad que reclamamos para la Iglesia no es sino le libertad de todos

tos ciudadanos, y en concreto de todos los ciudadanos católicos en su condición

de miembros de la Iglesia.

5.a Esperamos la respuesta oficial administrativa a las solicitudes de

autorización tanto para los catecismos de 5.a y 6.° de EGB, de los que es autor

la Comisión Episcopal (solicitudes formuladas en abril y mayo pasados como para

los libros de texto de autores privados ,

sobre los que la comisión dio, en su día,-dictamen favorable.

6.° La comunidad cristiana y, en especial, los educadores encargados de la

formación religiosa, tanto de centros estatales como privados, deben proseguir

su esfuerzo por educar en la fe de la Iglesia a las nuevas generaciones, según

el magisterio del Papa y de los obispos a través de los diversos materiales

didácticos que tengan a su disposición para los crusos de 5.° y 6;° de EGB.

7. • Con motivo de este conflicto no debe producirse ni deterioro ni vacío en ¡a

enseñanza religiosa católica para tos cursos de 5.° y 6.° de EGB, tanto en

centros públicos como privados. Los educadores deben proseguir su esfuerzo

siempre de acuerdo con el magisterio de la Iglesia y las orientaciones de la

Conferen cia Episcopal española,.

 

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