Autor: Velarde Fuertes, Juan. 
   10 noviembre. Miércoles     
 
 Arriba.    16/11/1976.  Página: 20. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

10 noviembre

MIÉRCOLES

El tema es peliaguda, pero he de abordarlo. Desde luego, be de quitarle la

hojarasca anecdótica. Sería minimizarlo si me recreo en que conocí al P. Llanos

en un acto de la ACN de P. en el que el ponente era Federico Silva; en que

protesté contra la estupidez del emborronamiento de Gilda, yéndome a ver la

película; en que tuve una muy larga charla con ét. un día al salir de (as

reuniones del Consejo de Redacción de La Hora, cuando ya formábamos parta de

algo bien diferente del Jugar «al Imperio desda una Universidad de señoritos»;

en que le admiré casi siempre por sus primeras colaboraciones en ARRIBA, y que

(después me ha ido aburriendo progresivamente en tas de Ya; en que hablé

largamente con Pedro Rodríguez sobre su entrevista en el Pozo del Tío Raimundo;

en que comenté con gentes del viejo SUT sobre sus puntos de vista en torno a lo

ocurrido en este suburbio madrileño. Creo, por el contrario, que la recepción

del carné honorario de Comisiones Obreras por el padre Llanos, y la petición que

formuló en torno a su número como afiliado, tiene conmotacíones mucho más

Importantes.

Me referiré, en orden a esto, a tres documentos. Uno titulad/» Actitudes

cristianas ante la actual situación económica, más conocido como Nora de €1

Escorial, publicada el 19 de septiembre de 1974, con autorización de la Comisión

Permanente del Episcopado. La firman seis prelados, al menos en el folleto da 15

páginas que manejo, publicado por vida Nueva ese mismo año.

He de señalar que los seis obispos que la suscriben no son conocidos, en los

medios intelectuales, como expertos en ternas económicos. En la jerarquía

española, personalidades tan destacadas como jos obispos de Huelva y Córdoba han

mostrado de modo palpable su competencia en estos terrenos. NI éstos que cito,

ni algunos otros que podrían añadirse, están entre los firmantes de tal Nota de

El Escorial. Por tanto es de suponer que se documentaron en borradores que

seguramente les han facilitado sacerdotes y laicos vinculados a dios. Como no se

señalan tales posibles inspiradores, me encuentro con dificultades para apreciar

ciertos matices, y si determinados silencios o frases tienen un sentido u otro.

Pero en su conjunto la denuncia de los costes del desarrollo económico español,

la llamada de atención hacia las multinacionales y hacia concentraciones

monopolísticas, ía necesidad de una distribución más equilibrada de la renta en

lo regional y en fo personal, la publicidad de (a política económica para evitar

riesgos vinculados a la corrupción, el que se elaboren modelos que generen pleno

empleo, la utilización del Instrumento fiscal como eje de la actuación del

sector público, la necesidad de ampliar el ámbito de la Seguridad Social, aunque

expuesto todo con un cierto desorden, ofrecen un panorama realista, serlo,

reformista, y de acuerdo con (0s intereses generales dé (a Patria.

Por otro lado, en «Revista de Fomento Social» abril-junió de 1976, se publica un

número monográfico sobre el movimiento Cristiano paca el socialismo». La línea

ya no es la dal documento anterior. Basar -una cosa en la mentira es grave. Juan

N. García-Nieto señala que este movimiento nace en 1973, en {pág. 120) «El

encuentro de Avila». No existió tal encuentro, según declaró públicamente en los

cursos de Teología de la Universidad de La Rábida. Los CpS —Cristianos para el

Socialismo— ofrecen «una amplia gama de opciones marxistes» (página 124), y

explícitamente se señalan al PCE, al PSUC —como si fuesen otra cosa—, a) >MC. a

la organización de Izquierda Comunista y a otra serie de entidades marxistas. Se

estudia por ellos desde «el sentido de la Eucaristía en una praxis marxlsta» al

tema´ «¿Puede un sacerdote ser comunista?». Su contestación es positiva, claro.

Matías García nos señala cómo tos CpS hablan •de dos caminos o itinerarios que

conducen a la situación de simultaneidad en la fe marxista» (pág. 149). El

léxico marxlsta más crudo es el que lleva a la conclusión de que la lucha

obrera, campesina y popular contra el Estado franquista y su oligarquía

monopolista no significa que se haya superado ya la fase de acumulación de

fuerzas que el proletariado tiene como objetivo estratégico: la construcción de

la sociedad socialista y el enfrentamierrto final y decisivo Con el capitalismo

explotador» (pág. ´176). Su mensaje clave es claro. Como «Cristo vivió y murió

víctima de la opresión de los poderosos de su tiempo... nos hace participar en

la lucha de clases» (pág. 177).

Acumular textos no serviría más que para aclarar que la Nota, ida El Escorial y

lo que se deriva de la pseudodeclaración de Avila son, en realidad, textos de

dos Iglesias, no ya con dos opciones económicas, sino con dos concepciones

teológicas. Eso ocurre ahora en España. Como estudioso de las ciencias sociales

señalo el hecho, por encima de los avalares personales de un ´sacerdote at que

admiré y, en lo humano, aún admiro. Esperemos que la Iglesia, «una», pronto

aclare su postura, como ocurrió con e! caso dé un Suchez, para el que la

Convención había sido «el ultimo concillo cristiano celebrado en Europa», o con

las doctrinas regalistas y su Impacto en PorMtoyal. A nivel de teólogos, y para

personas de cierto nivel Intelectuaí. se procura aclarar el tema. Ahí está el

magnífico manifiesto, de una insólita calidad, titulado Afirmaciones para un

tiempo dé búsqueda, firmado el 1 de junio de este año por Ricardo Alberti.

Rafael Belda, Olegario González de Cardenal, Juan Martín Velasco, Antonio

Palenzuela, Fernando Sebastián y José María Setlen. Tan perfecto es, que no me

atrevo a despiezarlo con la menor cita, pues es un todo excelentemente trabado,

en lo religioso, en lo político y en fo socioeconómico.

Pero, ¿y el buen hombre que entra un día en un templo y se encuentra con que es

«otro»? ¿Debe continuar esta coexistencia? ¿La caridad cristiana no empieza

precisamente por estos «pequeñuelos» desorientados por tan dispares mensajes?

 

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