Autor: Veira, Carlos. 
   Cristianismo y marxismo según Araguren     
 
   20/01/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 14. 

CRISTIANISMO Y MARXISMO SEGÚN ARANGUREN

Hay diferentes marxismos, y para aceptarlo el cristiano tiene que eliminar todos

los aspectos

de su cosmovisión • El profesor Aranguren defendió esta tesis en la primera

conferencia del

ciclo "Fe e ideología", con que ayer comenzaron en la Universidad las

actividades culturales

y religiosas que sustituyen a la religión como asignatura obligatoria

Ayer comenzó a funcionar en la Universidad Complutense el nuevo sistema de

actividades culturales y religiosas, de asistencia voluntaria, que viene a

sustituir a esa "vía muerta", recientemente suprimida, que era la religión como

asignatura de "curriculum" obligatorio, una de las "marías". Y comenzó, según

anunciamos hace días, con el ciclo de conferencias sobre el complejo de temas

"Pe e ideología".

Hablando de "Catolicismo e ideología", habló ayer el profesor don José L. L.

Aransruren, con el que hemos conversado sobré los puntos principales de su

discurso.

.—¿En qué sentido va a emplear la palabra "ideología", profesor?

—Le explicaré antes que hay dos sentidos posibles en ese término. En sentido

restringido, "ideología" significa el enmascaramiento de unos intereses de clase

con racionalizaciones y bellas palabras. Así lo utiliza el marxismo al hablar de

"ideología burguesa", porque piensa que debajo del entramado sistemático de

principios, objetivos y métodos que presenta como razonables, lo que de ´verdad

hay

es unos intereses de clase que no quiere confesar, pero que son el único sostén

de su ideología. Yo me referiré en la conferencia algo a este sentido de la

palabra en cuestión, pero la utilizaré más bien, en el conjunto del discurso,en

otro sentido amplio, según el cual "ideología" significa un sistema de

pensamientos entramados en un sistema que sirve de justificación o validación de

unos intereses. De esta manera eludo la valoración moral y peyorativa del

término. En este segundo sentido se podría decir también que el marxismo es una

ideología, porque es un sistema de pensamientos legitimadores de unos intereses

precisos y, a su vez, legítimos, como son los de la liberación de una clase

explotada y demás.

—¿Por qué, entonces, unir ese tema al del catolicismo?

—Hablemos mejor de cristianismo católico. El tema es central en mi conferencia,

porque planteo la pregunta de si ese cristianismo puede ser una ideología que

funcione al servicio de la causa del marxismo, lo mismo que en otras épocas

funcionó al servicio de los reyes o del capitalismo.

Catolicismo

—¿Hay entonces-un catolicismoideologia y otro que no lo es?

—Espero que sí.´Si el catolicismo fuera sólo una ideología, sería un mal asunto.

En mi entender personal, el cristianismo católico no sería una ideología;

porque, tal como yo lo entiendo, no es un sistema organizado de pensamientos,

sino un impulso, una praxis-de caridad, de esperanza y de búsqueda o fe.

—Pero, profesor, muchos lectores objetarían en seguida: ¿Y los dogmas?

—Es cierto. Si alguien entiende los dogmas como un sistema cerrado de verdades,

inflexible, le sería muy fácil caer en una ligazón práctica con una ideología o

un sistema de intereses, y seria él mismo asi una ideología, por eso tal vez

mucho» teologos podrían tachar mi visión de heterodoxa.

—¿Qué son entonces para usted los ´dogmas?

—Para mí lo más importante del "credo" es precisamente la actitud total que se

significa con esa palabra, la actitud de profesar un "creemos", en plural; Los

dogmas en sí serían como una serie de pistas, de puntos de luz susceptibles de

interpretaciones diferentes, lo mismo que la lectura de un texto.

_

—¿Y cómo es el catolicismo español?

•—En la mayoría de nosotros hay una mezcla- "de catolicismo-ideología y de ese

otro que acabo de describir, porque cada uno pertenecemos a una clase social

diferente y es inevitable que haya contagios ideológicos.. La pureza del

cristianismo es un concepto-límite, una meta, no una realidad ya asimilada.

—¿Cómo puede el cristianismo liberarse de sus adherencias "ideológicas"?

—Haciéndolo funcionar como crítica de las ideologías, volviéndose en contra de

la ideología que pretenda aprisionarlo. Así, por ejemplo, criticando al marxismo

por las excesivas seguridades que tiene de que su método, su programa y su lucha

conducen a realizar la justicia en este mundo, y criticando .también excesos de

la otra parte, del nacionalcatolicismo.

—Veamos, algo muy actual y delicado: ¿Puede un cristiano considerarse marxista?

—Vaya por delante que yo no soy marxista y que en lo que voy a decir no estoy

defendiendo ninguna postura personal. Pero creo honradamente que la respuesta es

positiva, lo mismo que un cristiano puede tener otra concepción política. Para,

eso hay que aclarar que yo creo que lo mismo que hay cristianismos diferentes,

también es posible ya hablar de marxismos diferentes. Así un cristiano puede

decirse marxista, pero . no de un marxismo cualquiera. —¿Cómo ha de entenderse

eso? —Veámoslo por la vía negativa:

Un cristiano, a, mi entender, no puede ser estalinista, porque es un sistema

cerrado y terminado, inflexible. También hay que entender, como yo lo creo, que

en el marxismo del propio Marx, dados los condicionamientos de su época, la

religión concreta que él rechazó, etcétera, hay Una serie de postulados no

aceptables, pero que no creo que sean esenciales al marxismo de hoy; me estoy

refiriendo a lo que él decía de la "religión como opio del pueblo" y similares.

Eso no es aceptable. Para ver el problema por´ otra parte, positiva, diré que la

opción marxista de un cristiano no ofrece, para mí, dificultades si considera el

marxismo como un puro método de trabajo, de análisis y de transfosmación de la

realidad y elimina todos los aspectos de cosmovisión.´ —Bajemos a lo concreto:

¿y apuntarse a un partido que se declare marxista?

—En muchos casos habría aún menos dificultad, porque mucha gente se apunta aquí

o allá por razones tácticas, porque defienden mejor sus intereses, sin mayores

complicaciones especulativas. Ahora bien,-para un cristiano consciente, sabedor-

reflexivo de lo que es su fe, la presencia activa en un partido debe ir

acompañada del máximo cuidado por mantener su independencia cristiana, de modo

que la disciplina concreta no le obligue a tomar opciones en contra de sus

convicciones profundas.

—Finalmente, profesor, ¿cree que éste tema tiene audiencia en la situación

actual?

—Bueno, yo voy a comenzar la conferencia diciendo que la situación actual es

normalmente de increencia, por lo que lo cierto es que es la fe la que necesita

ser explicada. Por eso creo que la tentación de reducir la religión a uso

ideológico, sea para defender el orden establecido o para subvertirlo (como el

marxismo), es hoy día una tentación muy grave. De ahí pasaré al comienzo de

nuestra conversación, al caso del nacionalcatolicismo y al marxismo, para

terminar con una reflexión sobre una actitud de distancia y de crítica de la

política desde una postura religiosa.

C. VEIRA

 

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