Autor: Aradillas, Antonio. 
 Cristianos para el Socialismo. 
 Ni Iglesia paralela ni enanos infiltrados  :   
 Los días 18 y 19 celebrará en Madrid su primera asamblea pública. 
 Pueblo.    07/03/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 16. 

"Cristianos para el Socialismo´

NI IGLESIA PARALELA NI ENANOS INFILTRADOS

Los días 18 y 19 celebrará en Madrid su primera

asamblea pública

9 Entrevista con el teólogo Reyes Mate, autor del polémico libro "¿Pueden ser

«rojos» los cristianos?"

Los Cristianos para el Socialismo (C.p.S) celebrarán su primera asamblea pública

en Madrid los próximos días 18 y 19 de marzo, en la que participarán unos 500

delegados del Estado español, interviniendo, entre otros, Cirardí, Fernando

Arroyo, Mariano Gamo, Alonso Carlos Comín...

Y en torno a este tema y a otros más, hablo con Reyes Mate, doctor en Teología,

responsable de este movimiento en España, publicista, escritor, miembro

destacado de los reconstructores del socialismo_.en nuestro país y que además

acaba de publicar un libro titulado sugerentemente «¿Pueden ser «rojos» los

cristianos?»

POSTURAS

—Pero, en. definitiva, ¿cuál es la pos tura de la Iglesia frente a Cristianos

para el Socialismo?

—Oficialmente, más o menos, ésta: mientras que la jerarquía italiana, incluido

el Papa, clara y abiertamente condena este movimiento, la española ha adoptado

una actitud de buena voluntad en gran parte, aunque no hay que ocultar que las

relaciones son tirantes.

—¿Y qué es Cristianos para el Socialismo?

—Vaya por delante que como no es una organización, sino un movimiento con el que

se sienten identificados no pocos cristianos, no cuenta mucho el número de

afiliados. Definiría a C. p. S. como un proyecto religioso que agrupa a aquellos

cristianos que están convencidos de que pueden vivir su fe á partir de su propia

militancia marxista. Conste que los C, pj S. no pretenden crear una Iglesia

paralela ni tampoco" son algo así enanos infiltrados dentro de la Iglesia, como

han proclamado algunos con asombrosa ligereza. C. p. S. es una corriente de

cristianos, dentro de la gran Iglesia, que pretende cuestionar determinadas

posiciones de dentro y de fuera de la Iglesia, peto sin ánimo de romper su

unidad.

—¿Cómo ve el futuro de este movimiento en la actualidad?

—Hasta el presente, las etapas han sido difíciles. Las más difíciles, desde la

doble clandestinidad —régimen e Iglesia—, a.la que habían de estar sometidos.

Precisamente esta doble circunstancia explica que el movimiento haya sido mal

entendido y a la vez muy minoritario. Así las cosas, nosotros pensamos que C. p.

S, pueden ser y ofrecer una alternativa de Iglesia en la medida en que el

cristiano obliga a la solidaridad con los pobres, lo que conduce a un

descubrimiento del socialismo De esta forma, aseguraría que C p. S. no es más

que la respuesta a esta convergencia que se presenta como un futuro inevitable

en el mundo.

SI y NO

—Y afrontando el tema con limpieza, con honestidad, periodísticamente y sin-

miedo alguno, ¿pueden ser «rojos» los cristianos?

—Desde un punto de vista político, la mayoría de los partidos rojos» dicen que

sí. aunque no faltan quienes digan que no. Alguien dijo, por ejemplo, .así: «El

marxismo es contrario al idealismo, ni ios Cristianos para el Socialismo ni

elementos procedentes de cualquier procedencia cristiana podrán, ingresar en el

P. T. E. Hay ;que comprender que el materialismo dialéctico excluye toda

posibilidad de seres espirituales.» ¿Hay sitio para los cristianos en una

organización marxista? La respuesta política más consecuente sigue siendo la

cólera de Lenin. que se indignaba contra quienes se empeñaban en dividir el

pueblo explotado en proletarios creyentes y proletarios incrédulos. A sus ojos,

el proletario creyente arrastra consigo una evidente contradirción. pero había

que confiar en que la lucha de clases llevaría a ese proletario hasta la cima de

la ciencia y. de la conciencia revolucionaria. Es un planteamiento muy leninista

y que. vale incluso para quien nada espera de la religión. Pero si queremos dar

un paso al frente y plantearnos la relación entre el materialismo marxista y el

fenómeno cristiano, hay que huir simplicidades como la contraposición entre ´

«materialismo» y seres espirituales». El materialismo marxista lo que no puede

es otorgar una legitimación al discurso religioso porque venga del cíelo» o

porque esté bien hecho: la verdad de la idea es siempre su praxis. Por eso, la

única cuestión relevante para el marxismo en el tema que nos ocupa es ésta: la

religión, ¿de qué lado está?

—Desde el punto de vista cristiano —me sigue diciendo Reyes Mate— constatamos

que los argumentos sacados de la «visión cristiana», tal y como se encuentran en

la encíclica, no nos convencen. Son los mismos argumentos que emplea la

burguesía contra el socialismo. Tampoco está claro que el marxismo sea ateo y

materialista, y, por lo tanto,:enemigo de la religión. Sorprende que la Iglesia

no deja de atacar al marxismo, por materialista, y ni se fija en el feroz

materialismo del capitalismo. Tampoco hace ascos a alianzas con ¡a burguesía, a

pesar de que un siglo antes fuera declarada como su enemigo número uno.

Detrás de estas acusaciones al marxismo hay", sobre todo, un interés político.

Se teme al socialismo porque iba a terminar con un tipo de sociedad que les

convenía.

SERIOS PROBLEMAS

—Hay que reconocer, sin embargo —me puntualiza el teólogo—, que el marxismo

plantea varios problemas al cristiano. La religión, a los ojos de Marx, era

siempre una ideología mediante la cual ios poderosos trataban de justificar sus

ventajas mientras se la servían al pueblo para que se conformara con su

situación. En el cielo les iría mejor. Ahora bien: no hay que perder de vista

que el marxismo se ocupa de Dios en la medida en que Dios se mete con el hombre.

Si acusa y condena a Dios es porque sirve para oprimir a los pobres y consolidar

a los agresores. Pero el marxismo no se pierde en afirmaciones filosóficas. Por

eso no quema su pólvora demostrando filosóficamente que" Dios no existe. Para el

marxismo el problema de Dios es, sobre todo, el problema de los hombres que

creen en Dios y de las instituciones —como la Iglesia— que se dicen religiosas.

Si en determinados momentos el marxismo ha afirmado su militancia atea es porque

constata que los cristianos y las instituciones cristianas están al servicio de

la explotación. Pero precisamente porque es un socialismo científico, el

marxismo tiene en sí mismo la suficiente energía como para revisar sus ¡uicios

históricos sobre Dios si los cristianos actúan de otra forma.

—En definitiva—concluye Reyes Mate—, lo que los cristianos tienen que comprender

es que si el marxismo se dice ateo es porque los mismos cristianos, con su

actuación, han dado pie para elfo. Eí marxista es ateo porque ya antes la

religión era opio del pueblo...

Antonio ARADILLAS Foto QUECA

 

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