Cristianos para el socialismo     
 
 Ya.    18/03/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

18-III-77

EDITORIA CRISTIANOS PARA EL SOCIALISMO

UNA vez mas y ésta con su presentación en asamblea pública, hacen hablar de sí

los "cristianos por el socialismo", grupo ideológico más que organización, del

que hemos informado en muchas columnas en repetidas ocasiones.

La verdad es que no nos gusta firmar cheques en blanco, y patece que los

cristianos por el socialismo piden a la opinión pública que firme uno, y de gran

cuantía: que se les dé carné de "cristianos socialistas", cuando resulta que

nadie les ha dado todavía carné de "socialistas cristianos". ¿Pero quién tendría

que dárselo?

PARÁ comenzar habría que salir de la sombra de las palabras confusas: una de

ellas es la palabra "socialismo".

Sí por socialismo entendemos un sistema de organización economica, la opción es

tan libre y se mueve en una órbita tan lejana a la de la fe como cualquiera de

los otros sistemas económicos que fueron en el pasado o serán en el futuro. La

fe cristiana no perturbó la economía tribal de los africanos (otra cosa es que

los colonizadores entraran. con las peores de sus técnicas capitalistas} como

había convivido pacíficamente con la economía feudal y con todas las formas ´del

precapitalismo. Defender una economía socialista hasta el grado más avanzado que

quepa, y sin caer en la trampa de un capitalismo de Estado, es perfectamente "a-

cristiano", es decir, Indiferente al cristianismo. ¿Que si en ese sentido puede

haber cristianos rotos"? Es un color como otro cualquiera y un apelativo tan

arbitrario como otro cualquiera.

Si por socialismo entendemos el partido político que propugna una economía

socialista, se imponen más cautelas. Hemos-defendido en esta* columnas la

conveniencia de que en la próxima etapa de la política española haya un

socialismo fuerte para el equilibrio que haga posible un Gobierno fuerte en un

pluralismo auténtico.

Pero eso no ha sido una Invitación nuestra a que los cristianos militen en uno

de esos partidos cuya presencia deseamos. T e n d r á que verlo cada cual, a la

vista de programas completos y complejo*. El socialismo ("cada" socialismo,

mejor que "el") ofrece posturas ante la escuela, ante el matrimonio, ante la

vida, "ante las iglesias, ante la • patria, ante las formas de gobierno político

y no sólo ante la economía. La aceptación del programa concreto del socialismo

en cada caso tentador es cuestión de aplicar sucesivos baremos y exigencias de

la lógica interna de los electores. El cristiano puede encontrar o no, fuera de

las materias de simple opinión o preferencia, razones u objeciones de naturaleza

religiosa: él debe verlo. Nos Imaginamos, sin embargo, porque no se andarían en

rodeo!, que los cristianos por el socialismo no se refieren a ninguno de esos

socialismos a que acabamos de aludir.

Sí por socialismo entendemos, en el trasfondo de toda política y de toda

economía, una concepción fundamental de la vida y del hombre y, más en concreto,

la filosofía y el sistema "científico" marxista, nos fememos que hay muchos

cristianos .marxistas, como hay liberales totalitarios, cómo hay separatistas

comunistas, como hay mendigos con millones en la libreta. ¿Quién puede sondear

las incongruencias del corazón humano?

EN ese sentido, ser cristiano materialista sería el "más difícil todavía" al.

que los cristianos para el socialismo no quieren sin duda invitarnos, porque

sena una burla como la del salto de altura pasando por debajo del listón.

DEBE de tratarse de otra cosa, pero dígase de cuál. ¿Que son marxistas no

materialistas ni ateos? Habrá que confesar que son auténticos fundadores: el

marxismo conocido les rehusara el carné, a menos que resulten, si no marxistas,

al menos útiles.

¿QUE primero unirse para la liberación del hombre y luego ya veremos eso de la

fe? Es a eso a lo que hemos llamado cheque en blanco.

 

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