La ley orgánica del Estado debe ponerse en marcha, en vida del caudillo, hasta sus últimas consecuencias  :   
 Declaraciones del ex ministro de Marina Almirante Don Pedro Nieto Antunez. 
 ABC.    30/08/1973.  Página: 21-22. Páginas: 2. Párrafos: 16. 

«U LEY ORGÁNICA DEL ESTADO DEBE PONERSE EN MARCHA, EN VIDA DEL CAUDILLO,

HASTA SUS ULTIMAS CONSECUENCIAS»

«Es indispensable que la lealtad y la adhesión a Franco se concentren en el Príncipe Don Juan Carlos»

DECLARACIONES DEL EX MINISTRO DE MARINA ALMIRANTE

DON PEDRO NIETO ANTUNEZ

La. Coruña 29. «El día en aue falte el Caudillo —cuya autoridad, prestigio y carlsma hacen que todos los españoles nos miremos en él— se producirá en el país una conmoción terrible y es Indispensable que la lealtad y la adhesión a Franco se concentren en el Príncipe Don Juan Carlos», atoe el almirante don Pedro Nieto Antúnez en unas declaraciones que publica hoy el diario «El Ideal Gallegos..

Acerca de las tres leyes que próximamente serán debatidas en las Cortes —la ley Orsranloa >J* la Justicia, ley Electoral y 3a ley de Bases de la Defensa Nacional— opina el almirante Nieto Antúnez que las tres son Importantes. «Y hay aue urgirías todas —dice—. Parece aue no guardan relación unas con otras, pero tienen el mismo entramado, Y conviene mucho a España aue en vida de nuestro Caudillo se ponga en marcha hasta sus últimas consecuencias la Ley Orgánica del Estado.»

A preguntas del periodista. anaJtea mas adelante el atediante Nieto Antúnez diversos temas políticos de actualidad, entre ellos nuestras relaciones con la Santa Sede, que considera «como uno de los momentos más. difíciles de nuestras relaciones. Pero tengo la certeza —agrega— de que este momento se ha de superar como se han de superar por ambas partes los obstáculos, porque España, manüen-e soma primar princtoto si?r fiel a la Cátedra de Pedro».

Califica & la Organización Sindical como uno de los puntales del.Régimen y señala aue «hay míe hacer que sean también puntales la familia y el Municipio».

Sobre nuestras relaciones con Portugal. insiste en Que «debemos vivir como hermanos, puesto aue lo aue sucede a una repercute en la otra nación» Sobre el momento actual de nuestras relaciones con Estados Unidos, ejepliea oue «fueron estrechas nuestras relaciones cuando tuvieron que serio. Hoy ya pésames en el mundo, tenemos nuestra propia responsabilidad y no podemos opinar siempre deJ mismo modo aue U.

S. A.»

G1BBAJLTAR Y LOS PAÍSES ÁRABES

Respecto a Gibraltar. recuerda el almirante Nieto Antúnez la frase del Caudillo: «Gibraltar caerá como

una pera madura», y añade aue «la madurez veídrá cuando la opinión pública inglesa ncs comprenda.»

Sobre los países árabes recuerda la vieja tradición de hermandad entre España y estos países y explica aue «puede haber incomprensiones mor airntoas partes, pero por encima de todo, somos uaíses vecinos, unidos por el mar Mediterráneo y estamos llamados a entendernos, comprendernos y traba.jar ñor el desarrollo de nuestros .pueblos y por la paz del mundo. España es paso obligado de Europa con África.»

«El desarrollo de Esos ña —dice en otro momento de la entrevista— empezó al terminar la guerra —-que yo siempre llnmo Cruzada—. y, si me apuran, diré Q.ue comenzó ya durante la guerra. Yo he vivido cerca del Caudillo, sé que ya en la Cruzada se inició la base de nuestra seta´»! estructura.»

Sobre la personalidad cíe! Caudillo explica que conoció a Franco en E :Ferrol, de chiquillo s.´ssEl era amigo de mi haraiano Pastor, pero ya la-s familias eran amigas de siempre. Yo antes tuteaba al Caudillo, pero desde que fui su ayudante, comencé a tratarlo de usted Y así sigo. 131 me llama «Pedrolo».

«Francisco Franco tiene aiucuu sentido del humor —añade— y cuenta chistes y anécdotas de su vida. De memoria está magnífico. Recuerda cosas Que a mí se me han olvidado. Solemos hablar de la guerra de África, donde él se formó. Ya lo creo que es capaz de intercalar la ironía gallega en su charla. Y la tiene en grado sumo.»

LA HUMANIDAD DEL CAUDILLO

Se refiere más adelante a la humanidad del Caudillo y dice que «se emociona mucho, pero sabe nontenerse. Se emociona, sobre todo, con recuerdos de su niñez o ante la desgracia de un amigo. O con los niños. También en algún abrazo entrañable con sws colaboradores se le ve emocionado. Nunca le vi triste, pero sí preocupado».

Relata el almirante Nieto Antúnez cómo ante la retirada de embajadores, Franco dejó mostrar su preocupación, si bien se superó inmediatamente. «Estuvo esperando hasta las dos de la madrugada las noticias de las Naciones Unidas —relata— y entonces se fue a la cama, a descansar un poco. A las dos y cuarto de la madrugada me llamó el ministro de Asuntos1 Exteriores, Alberto Martín Artajo, para darme la noticia. 7o estaba de ayudante de servicio del Caudillo y corrí a comunicárselo. Pues bien, no había pasado un cuarto de hora desde que se había acostado con esa preocupación y ya estaba profundamente dormido.»

Explica más adelante que el Caudillo hace quinielas con su médico, Vicente Gil, y que te gustan las biografías y ve mucha televisión. «Franco es urna persona fuera de serie —añade—; uno-de esos hombres que surgen cada cien años. SI todos los españoles han aprendido de él por su sentido del deber y entrega al servicio, los de su lado hemos aprendido todavía mas, con su conversación y sus consejos, pero también con sus silencios.»

Otras de las anécdotas que señala como caracteres humanos del Caudillo son que el Jefe del Estado juega a la lotería y que es un gran pescador, «primero, porque es observador, y segundo, porque es paciente», dice.

Preguntado sobre cómo es doña Carmen Polo de Franco, señala que es «extraordinariamente humana. En el difícil papel que le ha tocado vivir, lo desempeña a la perfección. Es una persona entrañable por todos los conceptos. Ha dedicado su existencia a estar al lado del Generalísimo y a labrar la felicidad de los que le rodean».

Concluye la entrevista preguntando el periodista su opinión sobre su paisano don Manuel Fraga Iribame. «Su paso por Londres —dice— será un bien para nuestras relaciones con Inglaterra, pues seguramente hará que nos comprendan mejor. Y será también un bien para el propio Fraga, ya que le servirá para completar su formación de gobernante. Yo le quiero muchísimo.»—Cifra.

 

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