Mesa redonda sobre autoridad y libertad. 
 Las posibilidades de desarrollo político son una cuestión de hombres y de imaginación     
 
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NACIONALES

MESA REDONDA SOBRE «AUTORIDAD Y LIBERTAD

Las posibilidades de desarrollo político son una cuestión de hombres y de imaginación

MADRID, ?. ?IlfFOflteAClOJf£SJ

Las vostóili&ttdes políticas de ía ley* Orgánica del Estado son «un prodiema tfó ftomt»res», manifestó a«cr don- /vaen. Rovíra Tarazona, ex subsecretario (le Hacienda y ex détegado del Gobierno ert Campsa, fiwrtfníe an eof«ri«o orfraíiísaiío por la Azocinctün liare- el &stttAio áe los Probísimas Aoíuaíes, en.iHta.ii que preside el gotario don Leopoldo Stampa. JK señor Rovira. respondía o tena presunta; qnie íe Ate dirigida «obrfi st el probEema del desarrollo político, a iracas de la. ley antea indicada, es vna cuestión de normas o de TealiaacKmesí.

Poco a a í e? & dan Alfonso Osorio, vs. subsecretario de Comercio y ex consejero del Reino, había dicho, durante una d¿ fius intervenciones, que la ley Orgánica del astado es -coíEBo un arpa ^«e, con las notas dormidas en sus cuerdas, ««st* esperando I» mano de nieve que sepa arraaeailas».

Para.caMw.baa en el talociÉo. además de los oradores «líes citados, el consejero nacional por Madrid, don José Martínez Emperador, y el -poeta y farmacéutico don Fede rico Muelas.

ET, señor Rovira Tarazona. cuíírí6 el primer tuiso de oradores y se >teelar& partidario de sustituir el binomio individuo-Estado por el tr»omlo persona-socíedad-Estado.

El coloquio o mesa redonda versaba sobre el tema «Attt» ridad y libertad», A juicio del señor Rovira flebe intentarse, en el reparto de capeles >íe la política, «tanta sociedad como sea posible y tanto Ks tado como sea necesario». Añadió que los entes naturales efe Ea socíedad eonstííujriea o puedeaj brindar la solución y la fietensa para 3a ¡u-tuacífisi fiel ií-omtw* trente i la organiza cite estatal. La ínter vencida del Estado estíi Sustlflcada en muctios estaos, porqtíe la falta dfe orden reuunoa en provedui é?l máe a* hrto. Pero —agrego— el peligra de la autoridad es el autoritarismo. La protección con tra la violencia —-por otra parte— está garanteada por eí Estado de derecho. I5n suIBA, hay que buscar el «jai librio entre dtrtoridad -v libertad.

33 señor Martínez Emperador se bis» eco de. la. doctriaa joseantoniana, y >343o ^lue el fundador de 3a Falange ocnsifieri siempre Ja- libertad coma rator fntsngíbJe. Por eso —dijo— íierauestraii desconócele tfuieiMS ie achacan delirios totalitarios E3 ´«-.•ido; sostuvo la. ¿rusdmifiitíiíldiKí di -la eSUmactóri d« que las Partidos políticos deben *er los «aiíJicionantes del sufra s i o universal.

Beliriéndose a los profeJemaü Iglesia-Estado, dijo que muchos inconvenientes historlcatnertte demostrados podrían tiaber sido conjurados mediante la aplicación del posriüado falangista de ¡e iiconfesícHialiáad del Estado.

Don Federico Muelas eonvit´tió su intervención fcfl un •rewtal de vei&OB sotare ia autoridad r ¡a libertad. XMPaate ei diálogo con e¡ publico asistente a la mesa redonda, le preguntaron sobre los grados

«¡TI Que síirtras deoec ser adíninistraclas. Su respuesta fue; «Tómese a ías dosis, oonvedier-les s ArJe una naera psegunta sobre la afirmación Joseantoniana de que a los pueblos loé mueven los poetas, dijo: «Pue una tremenda generosidadl de José Antonio.» «¿Pero los mueven o no?#, jnsastteron. ESitonoes el señor Muelas respondió: «St, pero sigleñas veces,- ¡cómo!»

Finalmente, don Alfonso Osorio formuló Juicios descatificíidores de la creencia en el ocaso de las ideologías. Tras citar a varios autores. aJudif» a la tols d« esplritualismo que se esconde bajo la o!« materialista Elabló de una «sensación ¿e canibio terntnentt e« el mundo de las ideas» y explicó que la autoridad es «i derecbo a dirigir v a ser obe¡íeciíío. En este sentida ^~dt:í>— f-l Poder sin Mtorkiatí es tirania.

LA libertad — temvm>S— se funda en la participad 6a. l&is exigencias de la autoridad y de la ílbertad tienen su expresión y su solución en laa ¡eyea Fundamentales, pero pot falta de imaginación estantíos dando una iraagen de defensa del poder por e] poder.

 

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