Autor: Sánchez Agesta, Luis. 
 Sexto aniversario del referéndum. 
 Desarrollo político y Ley Orgánica del Estado  :   
 Camino recorrido y el que queda por recorrer. 
 Ya.     Página: 7-8. Páginas: 2. Párrafos: 12. 

Póg. 7-YA

SEXTO ANIVERSARIO DEL REFERENDUM

Desarrollo político y Ley Orgánica del Estado

CAMINO RECORRIDO Y EL QUE QUEDA POR RECORRER

YA hace unos años que en España oímos hablar de desarrollo político como idea paralela del desarrollo económico. Estas expresiones que suenan bien son peligrosas, porque se razona sobre ellas con una ambigüedad proclive a atribuirles significados diversos, según los labios que las pronuncian.

Digamos que es un término convencional que está en función de los valores que se fijan como meta de

un. progreso. Y en este sentido sólo se puede hablar de desarrollo político con objetividad en función de un ordenamiento político concreto, y para ponderar en qué medida se han desenvuelto los principios que en él se proclaman. Si el Régimen español se declara reiteradamente como un Régimen representativo, desarrollo político significará en qué medida se cumple ese principio de participación. Si el Régimen español se declara un Estado de derecho, desarrollo político será cuanto realice ese ideal político Jurídico.

Si el Régimen español se adhiere al ideal cristiano de justicia social, él desarrollo político deberá medirse por cuanto impulse" la distribución de los bienes nacionales y la participación de los españoles de acuerdo con la dignidad de la persona. Lo mismo puede decirse del primado de la comunidad nacional, de la igualdad, de la confesionalidad y la libertad religiosa y de otros principios que pueden espigarse en nuestras Leyen Fundaméntales y que marcan los derroteros del desarrollo político en nuestro orden constitucional.

La aprobación de la Ley Orgánica del Estado en diciembre de 1966 abrió muchos cauces de desarrollo.

Pasados seis años, cabe hacer un balance. E Incluso conviene, porque quizá los españoles no percibieron en aquella ocasión toda la problemática que la Ley Orgánica abría para el futuro.

Lo que las Cortes y el referéndum aprobaron en los últimos me. ses de aquel año no era ciertamente una ley más que viniera a completar el cuadro de las Leyes Fundamentales. Tan importantes como la misma Ley Orgánica eran las modificaciones que dicha ley introducía en las Leyes Fundamentales anteriores a su promulgación.

LA ORGANIZACIÓN DE PODERES

Ante todo, "la Ley Orgánica era, sin duda, una ley de organización de poderes, que distinguía de una manera neta la Jefatura del Estado, la Presidencia del Gobierno y el Consejo de Ministros y sus relaciones con las Cortes y el Consejo del Reino, cuya importancia se exaltaba. Bien es verdad que en gran parte esta organización de poderes quedaba en suspenso hasta que se cumpliera lo que la. propia ley llamaba "las previsiones su cesorias". Pero la designación del Príncipe de España como sucesor vino en parte a suplir, con una garantía -tangible do la rogulart dad en la sucesión, este aplazamiento de sus efectos.

LA REPRESENTACIÓN

Como decíamos, tan importantes como la propia Ley Orgánica fueron las modificaciones de Jas restantes Leyes Fundamentales. Las Cortes, con unos leves retoques, van a experimentar una sensible reforma. De una parte, su competencia se extiende a la aprobación de las leyes, que antes de la reforma sólo preparaban y elaboraban. De otra, se modifica su composición con un claro propósito de darles una mayor consistencia representativa. Los alcaldes de las capitales de provincias, que eran designados por el Gobierno, dejan de ser procuradores por esta mera condición, aunque pueden acceder a las Cortes como representantes de los municipios de cada provincia elegidos por sus ayuntamientos. Se establece una nueva representación de la familia, coa dos representantes por cada provincia, elegidos por quienes fíguren en el censo electoral de cabezas de familia y por tas mujeres casadas. Se reduce a veinticinco el número de procuradores que designa el Jefe del Estado, exigiéndose ademas una audiencia previa del Consejo del Reino. lincluso el presidente de las Cortes es designado por el Jefe del Estado entra los procuradores y a propuesta en tema del Consejo del Reino. La aplicación de estos preceptos ha surmesto un efectivo desarrollo político en la vía de la representación, pero aún queda camino por andar para hacer la elección más transparente y efectiva.

LA LIBERTAD RELIGIOSA

La libertad religiosa era la modificación más llamativa que 3* estableció en el Fuero de los Españoles, de acuerdo con la doctaración dal Concilio Vaticano II. La ley que reguló el derecho civil a la libertad religiosa de 17 de mayo de 1967 desarrolló este princtoio en relación con los derechos de asociación, reunión, enseñanza y expresión del pensamiento de loa no católicos. Pero estos preceptos, que tienen importancia indiscutible, no aETOtan el tema de la libertad religiosa más que en su aspecto negativo. La reforma del Fuero y la declaración concitar exigen también reformas del Concordato vigente, que están todavía en proceso de maduración y negociación.

EL SINDICALISMO, ASOCIATIVO

E5T Fuero cíe! Trabajo fue retocado en varios aspectos fundamentales. Una nueva rédasete* del preámbulo suprimió algún término con una grave carga política y sustituyó la expresión qu» subordinaba la economía a la´política por una subordinación de la economía a la dignidad de la persona humana. Las palabras de ua preámbulo son a veces muy reveladoras. La declaración XIII del Fuero del Trabajo fue íntegramente remodelada.

Donde se declaraba que el sindicato vertical era instrumento ai servicio del Estado para realizar la política económica, se escribió

Luis SÁNCHEZ AGESTA

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(Continúa en pág. siguiente)

Desarrollo político...

(Viene de la pág. anterior)

que los sindicatos "so* «i «anee de los Intereses profesionales y económicos para e& cumptaniento cte los fines de fe comtmldMl nacional y tienen Ja representación de aquéBoa", Donde se tíeeta que ed sindicato vertical erra un organismo >te .Integración de toaos tos elementos del proceso económico, se declaró ahora que. los sindicatos son ´Vsorporaetshes de derecho público, de baee represenlaiüva" y que en «líos se consüt\d,Tí» e*o-da.ckflves £« «rapr&sarios, téenfcoa y-trabajadores pena te defensa de BUS intereses y como medio dé participación libre y representativa en las actividades sindicales. La Ley Sindical y los preceptos que regulan el derecho de reunión y asociación sindical tiaa venido en parte a dar forma a «sbe tío evo sentido. Ato no hay plazos de experiencia pata enjuiciar" en qu>5 medida «Moe preceptos han .renctóo la rutina, de una -piéc. tica anterior, pero creo qué se debe alabar la. buena voluntad con que esta nuera concepción h* querido realizarse.

CONCURRENCIA BE ORITERÍOS Y CONTRASTE DE PARECERES

Una de tes novedades mas; sugestivas de te Ley Orgánica; fue te deüniotón del Movimiento ;Nacional como comunión de los españoles, que promueve la vida politica en régimen de ordenada coTwmrreaeía de criterios, exaltan, do su Consejo a árgano constitucíonal, que encauza dentro de los Principios del Movimiento el Contraste -de pareceres sobre la ´• acción política. La ley que reguló ej Movimiento y BU Consejo Nacional y sus desarrollos estatutarios tantearon un posible contenido de estas expresiones albíVinas como tin régimen de asociaciones políticas. Líos estatutos At\ Movimiento las recün>ici«xjn y regularon, pero, parado JLcamen te, trapazaron- a la hora de TegSameiitartaa. A ello se une que, en la medida que esta regulación rebase ei ámbito del Movimiento, constituye una competencia específica de Jas Cortes. Este es, sin duda, uno de los puntos más, oscuros del actúa! desarrollo político español.

Recordemos, por último, que la Ley-de Principios del Movimiento planteaba un curioso problema, que también tuvo en cuenta la Ley Orgánica. El artículo tercero de aquella ley efecjíarS ñutes i b(ts Ieyes y disposiciones´ de cualquier clase que vulneraran o meno£cabaran los principios que proclataeJb&. Al parecer, quedaba abierta una vía de rev3«¡6n judicial en la linea de un Estado de derecho. Pero ia Ley Orgánica apuntó otra solución, que ha sido después desarrollada por Ja Ley deí-Recurso de Contrafuero.

Este se ha perfilado como un Instrumento de control entre las Cortes, e3 Consejo Nacional, el Gobierno y el Consejo- del Reino, con una sanción del Jefe -del Estado,

La Ley Orgánica del Estado »br!ó muchos cauces de >tesarrollo político. Todos no han discurrido con la misma fluidez. Con este baJance sólo hemos pretendido compulsar et camino recorrido y el que queda por transitar.

Luís SÁNCHEZ AGESTA

 

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