El arzobispo de Pamplona protesta por el desalojo de la catedral     
 
 ABC.    02/06/1974.  Página: 48. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

EL ARZOBISPADO DE PAMPLONA PROTESTA POR EL DESALOJO DE LA CATEDRAL

Pamplona-1.

La Oficina de Prensa del Arzobispado de Pamplona ha facilitado esta noche la

siguiente nota:

«La necesidad de una recta información por lo que respecta a la actitud de este

Arzobispado con relación a los conflictos laborales que en estos días afectan a

nuestra ciudad, nos lleva a dar una versión serena sobre los hechos ocurridos.

Durante los pasados días, un grupo numeroso de trabajadores en situación laboral

conflictiva han tenido reuniones para tratar de sus problemas en varias Iglesias

parroquiales y últimamente en la santa iglesia catedral. Las reuniones se han

desarrollado con el debido respeto al lugar sagrado.

La Intervención de la fuerza pública en la noche del 31 de mayo en la santa

iglesia catedral, desalojando del templo a los trabajadores allí reunidos, se

llevó a cabo sin previa autorización del Arzobispado, merced a la interpretación

que la autoridad civil, por su parte, hizo de la norma establecida para estos

casos por. el Concordato entre la Iglesia y el Estado español, la cual dice:

"Artículo XXII 1. Queda garantizada la Inviolabilidad de las iglesias, capillas.

ce_menterios y demás lugares sagrados, según prescribe el canon 1.160 del Código

de Derecho Canónico.

2. Queda igualmente garantizada la inviolabilidad de los palacioá y curias

episcopales, de los seminarios, de las casas y despachos parroquiales y

rectorales y de las casas religiosa» canónicamente establecidas.

3. Salvo en caso de urgente necesidad la fuerza pública no podrá entrar en

los citados edificios, para el ejercicio de sus funciones, sin el consentimiento

dé la competente autoridad eclesiástica."

Esperamos que la noticia hecha pública por los medios de comunicación,

anunciando que la autoridad civil autoriza la reunión de los trabajadores,

disminuya la tensión existente al facilitarles el ejercicio de su derecho a

reunirse.

El señor arzobispo pide a todos sus diocesanos que colaboren en la medida cíe

sus posibilidades y eleven a Dios una súplica confiada para que, en un clima de

serenidad _v diálogo, estos problemas, que tan dolorosamente a todos nos

afectan, encuentren, para el bien de todos, su solución más justa por los

caminos de la verdad y del amor cristiano.»

Cifra.

 

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