Información religiosa. 
 Crece el interés ante el inminente sínodo mundial de obispos     
 
 Informaciones.    02/09/1974.  Páginas: 1. Párrafos: 10. 

INFORMACIÓN RELIGIOSA

CRECE EL INTERÉS ANTE EL INMINENTE SÍNODO MUNDIAL DE OBISPOS

MADRID, 2.

(CIFRA.)

El próximo día 27 se Iniciará en el Vaticano la IV Asamblea del Sínodo. El tema

elegido por el Papa para las discusiones es "La evangelizaron del mundo

contemporáneo", tema que, como explicaba Pablo VI comentándolo ante cardenales y

obispos el 22 de junio del pasado año, concierne a la misión misma de la Iglesia

y postula las reflexiones de todas las categorías de cristianos.

La historia de los preparativos, que recoge "L´Homme Nouveau", es como sigue: el

3 de febrero de 1973, el cardenal Villot, secretario de Estado y prefecto de la

Sagrada Congregación para los Asuntos Públicos de la Iglesia, informaba por

carta a monseñor Rabin, secretario general del Consejo Sinodíal, de que el Papa

había decidido convocar la Asamblea General del Sínodo Episcopal en octubre de

1974. El 12 de febrero, el secretario general dio parte de ello a los cardenales

Jefes de los dicasterios de la Curia, a los patriarcas de las Iglesias

orientales y a los presidentes de las Conferencias Episcopales, y les indicaba

el tema fijado por el Papa ("De evangelizatione mundi huius temporis").

A continuación, el secretario general del Sínodo inició la tarea de preparar las

"grandes líneas" (lineamenta) del tema a debatir. Una comisión de seis miembros

de este Consejo (los cardenales Enrique y Tarancón y Cordeiro y N. N. S. S.

Fernandes, McGrath, Bartoletti y Lorscheider), Junto con la comisión de expertos

que había hecho la primera redacción (los padres Grasso, Alszeghy y Flick, a los

que se añadió el padre Liege, O. P.) preparó una redacción del proyecto de

lineamenta, y este texto fue discutido y corregido antes de ser sometido al

Soberano Pontífice.

El 9 de abril, monseñor Rubin envió estos lineamenta al Papa, a fin de que viese

si podían constituir ,1a base de las primeras reflexiones y de lo s estudios de

las Conferencias Episcopales, Pablo VI, después de un minucioso examen del

texto, manifestó a través de su secretario de Estado que el documento debía ser

dirigido a las Conferencias Episcopales y a los miembros de derecho de la futura

Asamblea General.

El texto fue entonces impreso en su original latino y en sus traducciones en

Italiano, francés, alemán, español, inglés y portugués, y expedido a los

destinatarios con una carta de monseñor Rubin explicando el carácter y valor del

documento.

Los organismos destinatarios debían enviar, antes del 28 de febrero de 1974, el

resultado de sus observaciones al Secretariado General, con el objeto de que

éste pudiese hacer una síntesis de las observaciones recibidas, y esta síntesis

sería entonces enviada antes del Sínodo a los participantes, a fin de constituir

el documento base de las discusiones durante la Asamblea.

Del 1 al 5 de abril de 1974, el Consejo del Secretariado General estudió las

respuestas enviadas por el Episcopado mundial, y la mañana del 5 de abril el

Papa recibía al Consejo en audiencia, respondiendo al memorial del cardenal Roy,

Pablo VI subrayó la importancia del tema elegido, concerniente a la tarea

apostólica de la Iglesia en nuestra época.

La Iglesia —dijo— debe responder a las preguntas que legítimamente le plantean

nuestros contemporáneos: ¿Qué hace? ¿Por qué existe? Es necesario que anuncie el

Evangelio de Jesús, el Hijo de Dios: la evangelización constituye su misión

propia.

Se trata ahora de procurar que las discusiones del Sínodo sobre este tema sean

lo más fructuosas posibles, teniendo presentes las Circunstancias socio -

históricas en que nos encontramos, teniendo en cuenta los medios de que

disponemos en el presente, teniendo en cuenta, en fin, la disciplina pastoral a

poner en práctica.

El Papa concluyó subrayando la concordancia entre el tema del Sínodo y el de la

conversión y de la reconciliación, propuesto a toda la cristiandad con motivo

del Año Santo, pues —dijo— estos dos acontecimientos eclesiásticos tienen entre

ellos una coherencia y una correlación estrechas.

Como trasluce de estas simples notas cronológicas, la preparación del Sínodo de

octubre próximo ha sido objeto de un importante trabajo, que se completa ahora,

en estas últimas semanas que nos separan de la Asamblea General, con las últimas

reuniones de las Conferencias Episcopales, el tema elegido requiere de todos los

cristianos una atención muy especial.

 

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