Información religiosa. 
 Los obispos españoles, contra el aborto     
 
 Informaciones.    25/09/1974.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

INFORMACIÓN RELIGIOSA

LOS OBISPOS ESPAÑOLES, CONTRA EL ABORTO

MADRID. 25.

(INFORMACIONES.)

«Negamos que sean precisas la liberalización y la legalización del aborto con

vistas a procurar el necesario pluralismo social; los valores éticos

fundamentales, sobre todo el respeto debido a todo ser humano, no pueden nunca

subordinarse a ese pluralismo social», dicen los obispos españoles de la

Comisión para la Doctrina de la Pe en el anteproyecto de nota sobre el aborto

que próximamente se hará público (el documento consta de seis folios, divididos

en 27 números, con cuatro apartados: Introducción, el aborto en su contexto

social, el aborto ante la moral cristiana y algunas aplicaciones pastorales).

«Queremos subrayar —añaden los obispos— las graves consecuencias sociales que

pudieran seguirse si se adoptara cualquiera de ambos tratamientos jurídicos

sobre el aborto: la vida humana dejarla de ser un valor en si, una realidad

sagrada e inviolable. La experiencia muestra cómo en la mayoría de los países en

que el aborto ha sido liberalizado o legalizado ello ha ocasionado un notable

incremento de los mismos. Y este proceso no parece detenerse ahí. Ya se levantan

voces que solicitan una legalización de la eutanasia o de ciertas prácticas

eugenésicas inmorales. Todo parece mostrar que una vez que la vida humana en sus

comienzos deja de ser Inviolable no existen ya barreras en que poder detener un

gravísima proceso de depreciación de toda vida humana.»

La nota reflexiona también sobre aquellos casos más: con flictivos que pueden

presentarse. «El primero —dice— es el de lembarazo que pone en grave peligro la

vida de la madre.» En este sentido se indica lo siguiente: «Hay que afirmar que

tales situaciones, gracias al proceso de la Medicina, son en nuestros días

extraordinaria mente raras. La moral católica siempre reconocía como legitima

una operación quirúrgica que repare el problema, aun cuando ello lleve consigo

indirectamente la pérdida de una de las dos vidas.

La Iglesia no puede, en cambio, autorizar nunca la omisión directa de 1a vida en

gestación para salvar la de la madre.

En el apartado sobre el aborto ante la moral cristiana, el anteproyecto, entre

otras cosas, dice: «La práctica del aborto es Incompatible con el genuino

espíritu cristiano. Dios es el único Señor de la vida y de la muerte... La

Iglesia, desde un principio, mantiene una radical oposición al aborto. Las

doctrinas condenatorias de las prácticas abortivas que aparecen en algunos

documentos cristianos de los, primeros siglos son ya .muestra de una tradición

que se mantendrá constante a lo largo de los siglos. Esta tradición ha sido

recientemente confirmada por la Iglesia, tanto en el Vaticano II como en la

encíclica "Humanae Vita".»

Precisa que tales «afirmaciones deben aplicarse a todas las etapas de la vida no

nacida todavía; el proceso embrionario es un proceso continuo en el que, desde

un principio, estamos ya ante una realidad humana. No hay razones para poder

distinguir dentro de ese proceso entre una fase prehumana —en la que pueda

disponerse de la vida del feto— y otra plenamente humana: es un proceso lineal

que el, hombre no puede interrumpir artificial mente sin atentar gravemente

contra el respeto debido a la vida humana».

MADRES SOLTERAS

«Al mismo tiempo, creemos necesario —añaden— que se modifique la actitud social

ante el problema de las madres salteras. La actitud cristiana debe ser siempre

de comprensión y ayuda. Debe hacerse igualmente todo lo posible para que los

derechos de la madre y de los hijos estén perfectamente reconocidos, social y

laboralmente. Los fieles han de ser conscientes de lo delicado, y muchas veces

penoso, de estas situaciones en las que está Implicado el sagrado respectó a la

persona humana.»

 

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