Autor: Sánchez Egido, Luciano (COPÉRNICO). 
   Los infusorios     
 
 Pueblo.    29/04/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 2. 

LOS INFUSORIOS

Pueblo 29-IV-77

La nostalgia del partido único se disfraza a veces de ascos hacia la multiplicidad de partidos. Esa dudosa

gracia de que el ideal de los españoles es que haya 35 millones de partidos, es todo menos democrática.

Asi era la democracia directa del agora griega y así debería ser la democracia futura de la utopía. Pero

mientras tanto, esa democracia que ha estallado, como un chorro incontenible, se acerca más a cualquier

verdadero ideal democrático que a la democracia formal de los partidos encuadrados, jerarquizados,

consignados y cotizados. Pero es que además, esos 12O partidos que canalizan forzadamente la opinión

política actual de los españoles, son el producto más que de la falta de hábitos democráticos o de

carencias genéticas, de la violenta anulación de las opciones individúales que hemos venido sufriendo

hasta ahora. No es tanto el fraccionamiento de taifas, personalistas e insulares, como la reacción natural a

la situación vivida durante años.

Era Julián Marías el que el otro día se acordaba de los infusorios a propósito de esta proliferación

democrática de partidos políticos españoles. Pero mejor es ser infusorio, agitado y laborioso, en la

microbiología esencial de la vida, que cuerpo petrificado, inmóvil y eterno, bajo la lenta erosión de la

historia Yo espero que estas iniciales discrepancias se vayan serenando y decantando sus excesos, hasta

llegar a los tres o cuatro grandes partidos, que representen las reales opciones ideológicas de nuestro

tiempo. Mientras tanto convendría no confundir las anécdotas con la historia y no empezar a echar la

esponja antes de que empiece el combate. Una vez más el problema está entre la democracia y la no

democracia. Que nadie nos venga a decir después el orteguiano "no es esto, no es esto", cuando ya sea

tarde paro la democracia. No es que la historia se repita, es que es la misma historia. Porque los infusorios

siguen teniendo también sus razones.

COPERNICO

 

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