Información religiosa. 
 Monseñor Araújo: "No a las reclusiones en las iglesias"  :   
 Pero "una vez más he de lamentar la inoperancia de los cauces legales". 
 Informaciones.    27/11/1974.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

Monseñor Araújo: «No a las reclusiones en las iglesias»

PERO «UNA VEZ MAS HE DE LAMENTAR LA INOPERANCIA DE LOS CAUCES LEGALES»

MADRID, 27.

(LOGOS.)

En la casa de la iglesia de Mondoñedo siguen recluidos ua grupo de trabajadores

para manifestar su protesta por cuestiones laborales.

El obispo de la diócesis de Mondoñedo-El Ferrol, monseñor Araújo, se encuentra

en Madrid participando en la XXI Asamblea de la Conferencia Episcopal.

Sobre este hecho, y su posición como obispo ante las reclusiones, ha hecho a un

redactor de la agencia Logos las siguientes precisiones:

«1.ª Desapruebo tales reclusiones.

2..ª Creo que el fin no justifica los medios.

3.ª Que si es cierto, como ellos me comunicaron, que hablan agotado todos los

cauces legales, una vez más he de lamentar la inoperancia de los mismos, su

deficiencia o escasez para resolver tales problemas.

4.ª Parece ser, según me dicen los obreros, que las empresas auxiliares de

Asteno se habían comprometido por escrito a absorber todo el personal,

absolutamente todo, de la desaparecida empresa Aplinsa, compromiso que no se ha

cumplido con estos cien obreros, y uno se pregunta si no hay medio legal para

hacer cumplir a estas empresas auxiliares su compromiso, rubricado por ellas.»

«El fondo del problema —añade monseñor Araújo— está en el funcionamiento de

estas empresas auxiliares. No es mi misión enjuiciar desde un punto de vista

técnico el funcionamiento de las mismas, pero lo que parece no poderse ocultar

es que entre otros problemas que plantean las mencionadas compañías, el más

grave es el de la eventualidad de sus productores. Parece ser, como si ellas

tuvieran entre sus finalidades la de descargar a la empresa principal de una

plantilla fija superior, dedicándose las auxiliares al juego de las

eventualidades. Esto lo consideramos inmoral y pedimos a los organismos

superiores de orden laboral y sindical que hagan lo posible para resolver este

problema.»

«Quiero afirmar que si las razones que se invocan para no absorberla los

productores es la falta de trabajo, quizá seria factible y sobre todo más

solidario reducir las horas de trabajo extraordinario para repartirlas entre

estos hombres que se encuentran hoy en pleno desempleo.»

Finalmente, el obispo de Mondoñedo-El Ferrol del Caudillo indica: «Hago mías las

palabras que acaba de publicar el cardenal-arzobispo de Barcelona, monseñor

Jubany, y que encuentro en el documento del Consejo Nacional de Trabajo: «No es

justo que aquellos que menos se han beneficiado en las horas de prosperidad

económica tengan que cargar con las dificultades más pesadas en los momentos

económicos difíciles, provocados, por ejemplo, por la falta de mercados, por la

disminución de la exportación o por la crisis energética.»

 

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