Carta del arzobispo de Pamplona a sus sacerdotes  :   
 La actividad pastoral rehúye la inhibición y las opciones personales o de partido. 
 Ya.    18/02/1975.  Página: 24. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

INFORMACIÓN RELIGIOSA

Carta del arzobispo de Pamplona a sus sacerdotes

La actividad pastoral rehuye la inhibición y las opciones personales o de

partido

PAMPLONA, 17.

(Logos.)

El arzobispo de esta sede ha hecho pública hoy una carta pastoral dirigida a los

sacerdotes de su presbiterio. En ella, tras aludir al tiempo litúrgico de

cuaresma e indicar que la carta desea confortar e iluminar los sacerdotes,

monseñor Méndez Asenslo dice así, con referencia a los dolorosos acontecimientos

que está sufriendo nuestro pueblo de Navarra":

"Estimo que Jas implicaciones pastorales de los aspectos socio-políticos que

estos acontecimientos presentan pueden quedar suficientemente iluminadas a la

luz de la abundante doctrina que la Iglesia nos ha ofrecido en sus más recientes

documentos.

En esta documentación eclesial se ve que si, por una parte, la misión propia de

la Iglesia no es de orden político, económico o social, sino religioso, por otra

parte, esta misión debe llevar a la Iglesia a adoptar una línea clara de acción

cuando se trate de defender los derechos humanos, de promover integralmente a la

persona y de trabajar por la causa de la paz y de la justicia con medios siempre

conformes al Evangelio.

NI ANGELISMO NI OPCIONES PERSONALES

Queda, pues, al margen de una auténtica pastoral eclesial la actividad de

aquellos sacerdotes que, reduciendo su ministerio á un campo puramente

trascendente, se inhiben de ayudar a los miembros del pueblo cristiano a ser

fieles al Evangelio en las actuaciones humanas, comprendidas en ellas las

sociales y políticas. Y queda también marginada aquella pastoral que utiliza el

ministerio para propagar opciones personales como las únicas legítimas y

posibles o para servir a intereses de cualquier grupo o partido.

Hemos de reconocer que en este campo socio-político en el que inciden

fuertemente 1os acontecimientos que estamos viviendo, nuestro ministerio

pastoral de unidad y reconciliación reviste un carácter a la vez esencial y

difícil. Por eso, yo quisiera que mi palabra os pudiera ayudar, recordándoos

aquellas actitudes que pienso que como sacerdote debemos adoptar.

La actuación de los sacerdotes en este campo está expuesta con riqueza y

claridad en el documento del Episcopado español "Iglesia y comunidad política".

El sacerdote al tratar de iluminar las realidades temporales, debe hacerlo como

mensajero de Cristo, actuando siempre como hombre de Iglesia, fiel a Aquél que

lo ha enviado, exponiendo no su propia sabiduría, sino la palabra de Dios

aplicada a circunstancias concretas.

Pablo VI, en la enccílica "Ecclesiam suam", señaló las cualidades que deben´

adornar esta predicación: "Claridad, mansedumbre, confianza y prudencia

pedagógica", conservando siempre así la comunión y prudencia, y excluyendo la

violencia de la palabra y de los hechos.

Yo os diría también que en nombre de Jesús llevéis a vuestros fieles un mensaje

de esperanza. Muchos corazones están quemados por la amargura. Muchos espíritus

están encogidos por el miedo. Ofrecer a vuestros cristianos la figura viva y

sugestiva de Cristo Salvador. Que El se haga luz en vosotros para iluminar a

tantos ojos abatidos un horizonte de esperanza.

La carta pastoral concluye con la petición de que los sacerdotes mantengan

siempre en su predicación comunión perfecta de fondo y forma con el obispo, "de

manera que siempre pueda defender vuestra palabra como Palabra de Dios", que en

las celebraciones eucarísticas se mantengan las normas establecidas y sean

"celebraciones vivas, expresión de la fe y del amor de vuestros fieles" y que

consideren esta carta como una "palabra de aliento e Iluminación" dictada por la

solicitud pastoral del obispo para con sus sacerdotes.

 

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