Religión; Pastoral conjunta de los obispos de Pamplona, San Sebastián y Bilbao. 
 "Los condicionamientos de la historia deben ser sometidos a revisión"     
 
 Informaciones.    22/02/1975.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

PASTORAL CONJUNTA DE LOS OBISPOS DE PAMPLONA, SAN SEBASTIAN Y BILBAO

LOS CONDICIONAMIENTOS DE LA HISTORIA

BILBAO, 22.

(INFORMACIONES y agencias.)

"Los condicionamientos provenientes de la Historia deben ser sometidos a una

revisión que promueva una convivencia pacífica y reconciliada, que supere

cualquier división y discriminación, para dejar el paso libre a una nueva

sociedad con voluntad sincera de respeto, solidaridad y amor», dicen los obispos

de Pamplona, San Sebastián y Bilbao en una carta pastoral conjunta con motivo de

la cuaresma, titulada «Camino de la reconciliación", en la que expresan la

«necesidad de reconciliación dentro de la comunidad política, sobre todo a

partir de la contienda civil», y piden indulto a las autoridades civiles.

«Aspirar eficazmente a una sociedad reconciliada —dicen los obispos— quiere

decir promover una justa distribución de los bienes ,de la comunidad,

particularmente de los bienes económicos.» No puede sentirse reconciliada una

sociedad persuadida de que parte de ella vive en la abundancia, mientras la otra

experimenta sobre sí las consecuencias de la pobreza.

Miremos en este comienzo del año 1975 a las diferencias de retribución de las

personas, de los distintos sectores económicos de las regionés en tal

desigualdad dé desarrollo, el panorama del tercer mundo.

Quedaría una laguna sensible en ésta nuestra exhortacion pastoral a la

reconciliación si no hiciéramos una alusión a la necesidad de reconciliación

dentro de la comunidad política, sentida, sobré todo, a partir de la contienda

civil.

Con el mismo espíritu de reconciliación que llevó al Papa y a los padres

sinodales en su reciente mensaje al mundo a solicitar la magnanimidad de los

gobernantes de todos los países en favor de todas las personas recluidas en

prisión, hemos invitado, Junto a los obispos de la Conferencia Episcopal, a los

gobernantes a que «revisen la situación penal de aquellos que estén recluidos

por la restricción de unos derechos que ahora se tiende a reconocer más

plenamente, y a la vez pedimos un generoso gesto de clemencia, en consonancia

con el mensaje jubilar, el perdón cristiano en favor de todas las personas

privadas de libertad».

 

< Volver