Carta del abogado de Vila Reyes. 
 Todas las operaciones concertadas por Matesa con el Banco de Crédito Industrial se han ajustado a la más pura ortodoxia  :   
 Si a Matesa se le cierra el crédito oficial, la empresa se irá al traste. 
 ABC.    12/09/1969.  Página: 22-23. Páginas: 2. Párrafos: 37. 

TODAS LAS OPERACIONES CONCERTADAS POR MATESA CON EL BANCO DE CRÉDITO

INDUSTRIAL SE HAN AJUSTADO A LA MAS PURA ORTODOXIA

En julio pasado, posiblemente por una delación, el Banco desconfió y exigió una explicación a los «stocks» de maquinaria existentes en algunos países

SI A MATESA SE LE CIERRA EL CRÉDITO OFICIAL, LA EMPRESA SE IRA AL TRASTE

Barcelona 11. El abogado barcelonés don José Antonio Ramírez López, defensor de don Juan Vila Reyes, ha facilitado a la Prensa una nota con el propósito de concretar y aclarar algunos de los puntos que su defendido le envió, días pasados, y que fueron dados a la publicidad exhaustivamente.

Tras referirse a la repercusión de la anterior misiva y comentar algunos´ aspectos de la reacción de los medios de difusión respecto al excepcional caso de Maquinaria Textil del Norte de España, S. A., calificando el mismo, el señor Ramírez López afirma que, en et momento de iniciarse la campaña de información, "ni siquiera cabía hablar de deuda vencida y exigible a favor del Banco de Crédito Industrial". "Para que el Banco llegase a ser acreedor era indispensable—afirma—que resultara impagada cualquiera de las letras de cambio a cargo de compradores de telares Iwer que obraban —para el cobro—en su poder. En la actualidad ignoro si tal evento se ha producido o no."

LAS OPERACIONES CON EL BANCO

Se retiere a continuación el señor Ramírez López a las operaciones que Matesa concertó con el Banco de Crédito Industrial entre los años 1964-69, que "se han ajustado a la más pura ortodoxia. Y es disparatado suponer o creer que el Banco ha concedido a Matesa, en el año actual, un crédito por diez mil o más millones de pesetas".

"Para disponer de los fondos de "prefifinanciación", Matesa había de presentar —informa en su carta el abogado del señor Vila Reyes—al Banco los contratos formalizados con importadores extranjeros, que fueran aceptados por el Banco, como base para su financiación, hasta un 76,5 por 100 del contravalor del precio concertado en cada uno de ellos. Y, desde luego, del total crédito no podía disponerse de una vez, sino sólo en la medida" precisa para atender inmediatamente a las necesidades de tesorería originadas por la fabricación de la maquinaria.

Más aún, Matesa había de garantizar al Banco, la devolución de las cantidades que recibiera, con más sus intereses, mediante seguros concertados con la Compañía Española de Seguros de Crédito y Caución, ¡Sociedad Anónima, por los riesgos de "anteriores a la expedición por rescisión del contrato" y de "afianzamiento de los préstamos para prefinanciación de exportaciones con pedido firme"; en las correspondientes pólizas de seguros figuraría el Banco como asegurado o beneficiario, satisfaciendo las primas Matesa.

Todavía más, Matesa había de acreditar al Banco el compromiso contraído por Crédito y Caución, S. A., y el Consorcio de compensación de seguros, en orden a formalizar seguros de "riesgo a partir de la expedición", tanto de "riesgo comercial de insolvencia a partir de la expedición", como de "riesgos políticos y extraordinarios".

Y para disponer de los fondos destinados a posfinanciación, Matesa había de presentar al Banco los documentos exigidos por el importador extranjero, con referencia a todo embarque de maquinaria relacionada con los contratos de exportación, con pusmas la póliza de seguro de "riesgo comercial de insolvencia a partir de la expedición" y la de "riesgos políticos y extraordinarios", y entregarle las letras de cambio representativas de la. parte aplazada del precio de venta de la maquinaria exportada, las que habían de endosarse al Banco en el doble concepto de "gestión de cobro" y "garantía pignoraticia".

Es de advertir, finalmente, que las extracciones o disposiciones a realizar se habían de hacer constar en los llamados "documentos de disposición de fondos", en los que se concretaría "la aplicación a las partidas de que en cada caso se trate", que las cantidades entregadas devengarían a partir de su entrega, el interés del 5 por 100 anual, y que, aparte la responsabilidad;directa e ilimitada de, Matesa, afianzaban solidariamente el resto no cubierto por los seguros dos significadas personas accionistas de Matesa.

El Banco quedaba, pues, cubierto con las letras a cargo de los compradores, con todo el patrimonio de Matesa, con los contratos de seguro y. con el patrimonio de los dos avalistas.

LA ACTUACIÓN DE MATESA

Empresa dedicada, fundamentalmente, a la exportación, y acogida a las disposiciones legales tendentes a favorecerle, Matesa ha llegado a recibir, del Banco de Crédito Industrial, a lo largo de los años, y en entregas sucesivas, algo más de 13.000 millones de pesetas. Pero veamos algunas contrapartidas.

1. Ha amortizado tales préstamos en unos 4.000 millones de pesetas.

2. Ha pagado al Banco, en concepto de intereses, unos 500 millones de pesetas.

3. Ha pagado primas de seguro por unos 600 millones de pesetas.

4. Ha satisfecho por el impuesto de tráfico de empresa unos 67 millones de pesetas.

5. Ha dado trabajo, como personal propio, a unos 1.300 empleados.

6. Se.ha valido de la colaboración de unas 300 empresas, en las que se daba trabajo a unos 4.000 ó 5.000 empleados y obreros.

7. Se ha consagrado una importante partida—i 200 millones ?—a la investigación, indispensable para el mejoramiento sucesivo" del telar.

8. Ha montado una amplísima y mundial red comercial, parangonadle con la mejor extranjera, valedera no sólo para promocionar y fomentar la venta de sus telares_, sino también la de cualquier otro producto industrial español.

9. Ha registrado en todo el mundo un sinfín de patentes, amparadoras del telar, de un valor incalculable.

10. Y ha llevado el nombre de España, acreditándolo con un telar digno de admiración, a las mejores Ferias textiles de todo el mundo. -

No creo, honradamente, que sean muchas las empresas españolas que puedan presentar un palmares tan maravilloso como el expuesto ta o Indirectamente—era propietaria. (Se reseñaban, en los

correspondientes anexos, tales bienes, derechos y acciones.)

3. Los accionistas de Matesa dirigieran otra carta similar al propio Instituto, poniendo a su disposición, a los propios fines, todas las acciones de Matesa.

4. Los señores Vila Reyes (don Juan y don Fernando) dirigieron otra carta similar al propio Instituto, poniendo a su disposición todos sus bienes, con la única exclusión de los que reseñaban en anexo, exclusión pedida como medio de atender a sus propias subsistencias y a las de sus familias.

Los documentos, debidamente firmados, quedaron en el Banco de Crédito Industrial, para su entrega inmediata al Instituto de Crédito a Medio y Largo Plazo.

Hasta la fecha no se ha recibido—que sepamos—contestación alguna a tales cartas.

Y cuando todo parecía—y se decía—resuelto, surge el escándalo. ¿ Por qué ? ¿ A indicación de quién?

¿Para qué: Lo ignoramos. Pero todo el público español y aun el extranjero sabe que el escándalo" surgió y adquirió proporciones inconcebibles. Pregunto, ¿para qué se negoció y resolvió si todo había de hundirse con el "affaire"? Es" algo que no logro comprender, ni creo que nadie comprenda.

EL PELIGRO QUE SE CORRE

Este es tan asequible que bastará resumirlo, porque al buen entendedor le sobran prendas.

1. Se sigue un expediente en el Juzgado de Delitos Monetarios y un sumario en el Juzgado número 9, de Madrid. Sobre el resultado de uno y otro no cabe hablar, porque los Tribunales dirán, en definitiva, la última palabra.

2. Parece ser que a Matesa se le ha cerrado el crédito oficial; Si tal situación se mantiene, Matesa se irá al traste. Las consecuencias ya se saben; despido del personal, hundimiento de las empresas colaboradoras con el consiguiente despido de numerosos productores, pérdida de la enorme y extraordinaria red comercial, deje de pago de la parte pendiente del precio de los telares vendidos, realización ruinosa de las partidas integrantes del patrimonio de Matesa, etcétera. Dicho en palabras llanas: la ruina.

3. Falta de pago de las obligaciones en curso, con la consiguiente sucesión de ejecuciones y peligro de actuaciones judiciales más peligrosas.

No vale la pena insistir. Todo el que conoce la vida mercantil sabe de sobra los males sin cuento que acarrea el hundimiento de una empresa.

Pregunto, ¿ puede consentirse que tal suceda? Si cuando en cualquier rincón de nuestra querida España se crean 100 ó 200 puestos de trabajo echamos al vuelo las campanas, ¿cómo permitir que, de la noche a la mañana, se pierdan algo así como 7.000 puestos de trabajo?

Y nada más, al menos por ´ahora, porque creo que, aunque sólo sea en parte, contribuirá esta larga nota a que ´el público sepa a qué atenerse.—Cifra.

 

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