Autor: Cavero, José. 
   El 10 por 100     
 
 Arriba.    10/05/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

El 10 or 100

|ERCA de seis mil españoles compiten, de aquí al 15 de junio, por poco más de quinientos

escaños. A escala reducida, el «caso Madrid» puede proporcionar, justamente, una «media»

notablemente desproporcionada: unos seiscientos nombres, en las candidaturas para el

Congreso, y treinta y tres en las candidaturas para ef Senado, cuando, respectivamente,

corresponderán a la provincia treinta y dos y cuatro escaños.

Y en cuanto al colorido de las listas, no puede dudarse de que es múltiple: del morado-negro, al

rojo-violeta, pasando por muchos tonos de amarillos y verdes. O, dicho en traducción

simultánea, desde unos grupos con Ideologías claramente de extrema derecha, hasta otros

decididamente ultragauchlstas y revolucionarios, pasando por los tonos medios de democracias

cristianas, socialdemocracias e Ideologías liberales. Simplificar aquel espectro de casi

trescientos partidos con que se inauguraba el año a una quincena de opciones por provincia,

no es que sea excesivo, pero sí es un primer paso hacia una clarificación que, necesariamente,

deberá tener otros.

Este primer avance hacia la parcelación de las ideologías —de trescientos partidos se han

conseguido una quincena de opciones— va a tener en ese diez por cíenlo que deberán arrojar

\as urnas —de seis mil candidatos, algo menos de seiscientos elegidos—. el paso siguiente en

el mismo orden de cosas. En los últimos días, ajetreados para los redactores de listas, intensos

para las secretarias de los líderes políticos y para tales líderes, no pocos autocatificados

partidos se han visto obligados a arrojar la toalla de la participación electoral, por inferioridad de

condiciones, en ocasiones, o por falta de condiciones dialécticas a la hora de •vender» a los

propios candidatos, en las listas de una operación más amplia.

Adelantar, sin embargo, que cada alianza será, irremediablemente, el embrión de un partido

político, mucho me temo que sería prematuro, aunque haya habido tentaciones de hacerlo ya.

La mezcla de ideologías que puede observarse en alguna de las coaliciones conseguidas no

será fácil hacerla compacta y decisiva a plazo más largo que el electoral. Dicen los expertos

que a nuestro tiempo corresponde un periodismo de predicciones, o cuando menos, de

previsiones. La mía —modesta necesariamente— es contraria a que las grandes alianzas

vayan a constituirse en grandes partidos. La remodelación no ha hecho sino comenzar.

Trescientos partidos han hecho entre quince y treinta alianzas electorales. Este número de

coaliciones, a su vez, deberá volver a hacer y deshacerse para nitegrar, ya con actas para el

Senado y para el Congreso, los definitivos partidos de diferenciación ideológica. Las etiquetas

de «moderación», o de «conservadurismo», «izquierda»..., son momentáneas fórmulas para

fijar la atención de un electorado inexperto. No hay tiempo para más.

Josó CAVERO

Martes 10 d* mayo

 

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