Las libertades en la península     
 
 Diario 16.    27/05/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

Las libertades en la Península

Al contrario que en las democracias, ea las dictaduras los pueblos se aislan y se distancian entre sí. Las

democracias son solidarias, las dictaduras exclusivistas e individualistas. Portugal y España han vivido en

esta última situación cuarenta y ocho y cuarenta años, respectivamente. Aunque el panorama no está aún

muy claro en ninguno de los dos países ibéricos, la visita que de lunes a jueves ha realizado a Madrid el

presidente luso Antonio Ramalho Eanes ha tenido, al menos, te virtud de empezar a unir a los dos

pueblos. /

En Portugal hay menos clase media que en España y se vive con una estrechez económica mayor que la

nuestra. El proceso revolucionario incruento del 25 de abril de 1975 en Portugal se encuentra aún en un

período de decantación, al igual que el proceso reformista que salga de las elecciones de! 15 de junio en

España necesitará también varios años para que cuaje la democracia.

Los portugueses aducen que la dictadura salaz arista ha afectado a dos generaciones, mientras que la

franquista en España solé a una En cualquier caso, el trauma creado está ahí, la división entre los que han

detentado y no el poder es semejante, la burocracia inflexible y corrupta es, con pequeñas diferencias,

similar, y el futuro político, económico y social de los dos pueblos permanece todavía en el terreno de la

incógnita.

Aunque el no mirar atrás y olvidar el pasado es muy difícil para muchos, no cabe duda de que los dos

regímenes salidos de esa larga etapa están tratando de acomodar a un proceso nuevo las exigencias y las

necesidades de sus pueblos. Sin embargo, hay algo que convendría corregir en las actitudes de esos

"hombres fuertes" que surgen en los países en los procesos de transición. El general Eanes no debe

olvidar que un presidente, por mucho que quiera definir al régimen constitucional luso surgido de !as

últimas elecciones como semipresidencialista, no es un jefe de Gobierno, ni un jefe del Legislativo

(Asamblea). Tampoco Adolfo Suárez debe olvidar que un primer ministro tiene unas funciones de

gobierno, pero no de Estado, por mucho que la Monarquía actual le haya colocado en el´puesto y le deje

hacer hasta las elecciones.

En el caso de Eanes y de Suárez y en el momento histórico que viven las dos naciones, las competencias

de ambos no están definidas ni claras y los abusos de poder pueden ocurrir frecuente y tentadora mente.

En una República o en una Monarquía, como en este caso, ías consecuencias de una falta de comprensión

y de sentido común pueden dar al traste con los proyectos de consolidación de ambos sistemas

democráticos de gobierno.

El general portugués mantfestó ayer en una rueda de prensa antes de regresar a Lisboa que había

explicado a sus colegas españoles la experiencia militar pos revolucionaria de su país, y dijo que estaba

convencido de que el Ejército español, al igual que el portugués, tienen el mismo pensamiento la garantía

de las libertades del pueblo.

Para la Península en su conjunto y para sus pueblos en especial el único futuro importante está

precisamente en eso, en el respeto y garantía de las libertades todas— de los ciudadanos.

 

< Volver