La propiedad del petróleo     
 
 ABC.    19/06/1964.  Página: 51. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

La propiedad del petróleo.

Para fijar conceptos claros y concretos sobre esta materia ha de partirse de que

la ley reguladora de la investigación y la explotación de hidrocarburos líquidos

y gaseosos, comienza por definir los yacimientos de tales sustancias como

patrimonio inalienable e imprescindible de la nación. Importa mucho tener en

cuenta que esta definición no aparece incorporada a la exposición de motivos del

aludido texto legal como una razón justificativa más de su promulgación, sino

que integra el primero de sus preceptos, lo que denota el indudable propósito

del legislador de dejar sentado inicialmente ese principio, de un modo positivo,

como informador de todos los demás preceptos que le siguen.

Pues bien, partiendo dé esa base, si la nación es dueña del petróleo Que hay en

nuestro subsuelo, surge inmediatamente una pregunta: ¿cómo regula la Ley esa

propiedad?

En la hipótesis de la presencia del petróleo, el Estado concede el derecho de

explotar los yacimientos. Y el concesionario de la explotación lia de entregar

al Estado el 50 por 100 de los beneficios líquidos que obtenga.

Por otra parte, es claro que la. condición de concesionario de la explotación y

la de propietario del terreno son enteramente independientes; sin que haya

ninguna razón para que tengan que concurrir en un mismo titular. Pues bien, uno

y otro han de tratar de concertarse libremente en cuanto a la ocupación del

terreno por el concesionario, el cual, si no llegan a un acuerdo entre ellos,

podrá obtener la ocupación mediante la aplicación de la Ley de Expropiación

forzosa.

Como resumen, puede decirse; a) que el propietario del suelo no lo es del

subsuelo; b) que el bien objeto de la expropiación no es el subsuelo, sino el

suelo, para hacer posible la explotación de aquél; c) que el propietario del

subsuelo petrolífero es el Estado, quien reparte su producto con el

concesionario que lo obtiene.

 

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