"Se harán cuantos esfuerzos sean necesarios para mantener la unidad de nuestras fuerzas armadas"  :   
 Palabras del Príncipe de España en la Escuela de Estado Mayor. 
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"SE HARÁN CUANTOS ESFUERZOS SEAN NECESARIOS PARA MANTENER LA UNIDAD DE NUESTRAS FUERZAS ARMADAS"

Palabras del Príncipe de España en la Escuela de Estado Mayor

Madrid, (De nuestra Redacción.) Su Alteza Real el Príncipe Don Juan Carlos de Borbón presidió ayer en la Escuela de Estado Mayor, como en años anteriores, 1a imposición de fajas a los nuevos diplomados de dicha Escuela.

Fuerzas del Batallón del Ministerio del Ejército rindieron honores a Su Alteza Real, acompañado en la presidencia del acto por el jefe del Gobierno, don Carlos Arias Navarro, y los ministros del Ejército, Marina, Aire y Educación y Ciencia.

El general Dapena, director de la Escuela Superior del Ejército, recordó unas palabras del Caudillo en su discurso de despedida al ser clausurada la Academia General Militar por el Gobierno republicano.

Luego se procedió a la imposición de fajas y a la entrega de diplomas. El Principie de España hizo la imposición y la entrega a1 número uno de la promoción 71, capitán de Artillería don Alfonso Pardo de Santayana.

La última lección estuvo a cargo del general jefe de la Escuela de Estado Mayor, don Jesús González del Yerro. Versó sobre el tema «Ejército y sociedad».

PALABRAS DE DON JUAN CARLOS

Cerró el acto Don Juan Carlos con estas palabras, que fueron muy aplaudidas:

«No cabe duda de que asistimos al alumbramiento de una era, en la que las posibilidades que la ciencia actual ofrece proporcionará medios mucho más precisos y completos para la gran aventura de avanzar en el camino de la Historia.

Pensar sobre el futuro, sobre lo desconocido, es muy difícil para el hombre, puesto que la memoria o la analogía sólo pueden ayudar, pero nunca considerarse como guias seguras. Es necesario, yo diría que indispensable, el hacer un esfuerzo para imaginarse bien ese porvenir, puesto que no se domina aquello que no se comprende.

El drama de la época que se avecina es que se lograrán sin duda avances espectaculares en campos diversificados, pero serán cada vez más difíciles los trabajos de coordinación. Nuestra, generación y las venideras tienen la obligación de aportar su imaginación creadora para realizar la gran síntesis que el momento exige.

Os animo para que trabajéis en este empeño, porque teniendo bases seguras y voluntad de servicio, edificar sobre terreno firme no es imposible.

Os reitero mi enhorabuena, que hago extensiva a los oficiales de los Ejércitos de las naciones amigas, que han sido vuestros compañeros de Escuela. Estoy seguro que el curso les habrá resultado de interés y habrán conocido mejor España, pero sobre todo habrán visto lo fácil que es entenderse entre soldados, pues hablamos un mismo idioma: el del honor y el amor a la Patria.

Y con este lenguaje quisiera terminar mis palabras hoy en esta Escuela. Por encima de todos los estudios, de todos los descubrimientos, o de todos tos métodos, está el hombre, al que debemos imprimir la «voluntad de vencer», que nace de la integridad moral y se apoya en la justicia.

Tengo gran fe en el porvenir, pues conozco las virtudes de nuestros hombres y estoy cierto de que se harán cuantos esfuerzos sean necesarios para mantener la unidad y la fortaleza de nuestras Fuerzas

Armadas.»

 

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