Todo verboten!!     
 
 Diario 16.    10/02/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

Todo verboten!!

Erase una vez un país que no podía hablar de si mismo. Su pudor era tanto y su discreción tamaña que

prohibió a los ciudadanos referirse para nada a su propia historia. Podían hablar libremente, eso sí, de

todos los demás países. Por ello los tratadistas calificaron a ese país de "heterodemócrata", y duró muy

poco. Como no podía hablar de sí mismo, se olvidó de quién era, lo invadió alguien, desapareció como

Estado soberano y sus habitantes no se enteraron. Delicias de secreto a rajatabla impuesto por decreto con

brillante mentalidad de topo azul.

Esa es la mejor de las hipótesis. Porque las hay, no lo duden. Por ahora todas las peores caen bajo el

calificativo de materia reservada, y nos limitamos a pensarlas sin escribirlas aquí. Pero ya llegará el día,

ya. Que no hay secreto que dure cien años.

Este país y este Gobierno son sorprendentes. ¿No caminábamos a pie firme y corazón alegre hacia la

democracia? Entonces, ¿a quién se le ha ocurrido la barbaridad de amordazar a la Prensa? Debe ser un

genio, o un enemigo emboscado del Gobierno. Porque lo bueno del caso es que el Gobierno actual cuenta

-perdón, contaba- con el apoyo casi unánime de la Prensa. En cuarenta años de historia española

ningún Gobierno ha sido tan espontáneo y tajantemente apoyado por la Prensa

nacional. Por eso, palo en la lengua y la Prensa al paredón. Buena idea.

Precedentes de este tipo de medidas hay muchos, Lo malo es que sólo se han dado en plenas dictaduras.

¿Recuerda usted cómo prohibieron a la Prensa francesa hablar de la rebelión de los piedsnoirs en Argel y

la llegada al Poder del general De Gaulle? Nosotros no, y aquello sí que fue una crisis nacional y

constitucional gravísima. ¿Ha oído usted que la guerra civil en Irlanda del Norte sea materia reservada

para la Prensa inglesa? Nosotros, no. Y es que, señores, eso de la democracia es algo más complicado que

decirlo. Por mucho que repitamos la palabra democracia, este país no será democrático mientras sigan

vivitos y coleando resabios dictatoriales como el que nos ocupa.

Kafka seda feliz en este país.

Sólo hay una salida. Que la materia reservada sea cuestión de unos días, muy pocos. Y que en esos días se

produzcan resultados espectaculares en la batalla contra el terror, perdón, contra ese tema que no se puede

mencionar. Pero si esta gravísima medida contra la Prensa y contra el derecho fundamental de los

ciudadanos a saber lo que hace su Gobierno se prorroga indefinidamente y porque sí, ya puede despedirse

este Gobierno de la Prensa, Hemos aplaudido demasiado. Ahora toca sacar las uñas.

Kafka al paredón.

 

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