Autor: Onega López, Fernando. 
   El péndulo     
 
 Arriba.    11/02/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

Fernando ONEGA

El péndulo

LAS jornadas Italianas del Rey. por mucho que estén rodeadas de un hálito religioso y de aroma

concordatario, están siendo, en el fondo, otra oportunidad para relanzar fa imagen democrática de la

Corona. El saludo de Rafael Alberti ha sido un símbolo. La atmósfera romana es de recibimiento a un

artífice de la reconciliación. El Vaticano, como Estado, es un punto de apoyo Importante para crear una

estrategia de solidaridades en torno a la nueva frontera española. Y las palabras que el Rey pronunció en

la audiencia de Pablo VI han sido una suma de propósitos no sólo liberalizadores, sino formalmente

anunciadores de fa democracia plena. El hecho de que el Concordato [en sus conversaciones con la

Iglesia) y las relaciones bilaterales con Italia (en sus entrevistas con Leona y Andreotti) sean ta parte más

visible de la visita, no empaña en absoluto esta otra imagen. En resumen: ta Corona, una vez más, sale

robustecida en su nueva función de embajadora, y las esperanzas de este país que quiere tocar las

libertades con la mano, se acaban de afianzar en el horizonte emprendido. Si en los afanes, que ya son

colectivos, del pueblo español se cuenta ahora con el importante respaldo o simpatía de los poderes

eclesiásticos, no cabe duda de que se ha cubierto una nueva

etapa.

* * *

Dentro del país, ayer hubo una hermosa lección: la de que, cuandojatogalidad es ancha, no faltan las

asistencias y Ip4umlslón de las fuerzas políticas. Bastó que la nuewrredaccIÓn d* ta ley de Asociaciones

Políticas estujrfe» en «I «Boletín Oficial del Estado», para que toe partidos acudiesen • ampararse bajo la

Ley. Puede que ahora surjan conflictos o situaciones pintorescas como los dos PSOE corriendo a llevar´su

documentación para tener ventajas a ta hora de usar su nombre, pero siempre serán conflictos entre

partidos, no entre éstos y la legalidad.

Se ha terminado, pues, la tolerancia en este capítulo, y empieza la hora de las realidades. Con un partido

socialista presumiblemente legalizado, se ha roto uno de los viejos tabúes, y la oposición tiene ya un

camino abierto para ser legal y no sólo consentida. Naturalmente, la película no está terminada con tos

primeros partidos inscritos y los que, presumiblemente, lo harán en los próximos días. Cuando anuncian

su propósito de presentar papeles grupos como el Movimiento Comunista de España y otras agrupaciones

situadas a la izquierda del PC, supongo que están a punto de entrar en juego las disposiciones que prevén

el dictamen de los Tribunales. Y sólo a partir de ellas podremos saber qué asociaciones son legales y qué

asociaciones tienen que seguir en la clandestinidad. Los Tribunates, como se sabe, no aplican la

tolerancia, sino las disposiciones de la Ley.

Pero esto no cambia los hechos. Y los hechos son que, por primera vez, hay unos partidos

tradicionalmente alejados de la legalidad que han entrado o se disponen a entrar por su puerta, ahora que

es más ancha. La oposición jugó bien esta baza, y los poderes públicos fueron suficientemente flexibles

como para no encerrarse en las posiciones conquistadas. Los resultados, que están a la vista, pudieran —o

debieran— ser un argumento más para que la apertura no se detenga. Las fuerzas políticas, cualquiera que

sea su orientación, han demostrado vocación de jugar a ta luz. Las penumbras y fas catacumbas pueden

ser positivas para determinados tipos de lucha, pero no para plantear un frente abierto en una situación

democrática.

Viernes 11 febrero 1977

 

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