Declaraciones del Ministro de Obras Públicas en Televisión Española  :   
 El aumento de vehículos automóviles desde 1939 ha sido del setecientos por cien. 
 ABC.    19/06/1959.  Página: 37-38. Páginas: 2. Párrafos: 36. 

ABC. VIERNES 19 DE JUNIO DE 1959. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 37

DECLARACIONES DEL MINISTRO DE OBRAS PUBLICAS EN TELEVISIÓN

ESPAÑOLA

El aumento de vehículos automóviles desde 1939 ha sido del

setecientos por ciento

Anoche, a las diez, en el espacio que Televisión Española dedica al desarrollo económico de España, dirigido por D. Antonio de Miguel, consejero de Economía Nacional, y D. Antonio de Miguel Alvares, el ministro de Obras Públicas, D. Jorge Vigón, contestó en la siguiente forma a las preguntas que le fueron formuladas:

—Las obras públicas tienen dos vertientes principales por las que se fómenta, el desarrollo económico de un país: los transportes y las obras hidráulicas. ¿Podría decirnos el señor ministro cómo ha influido cada uno de estos sectores en el desarrollo económico de España?

—Podría contestarle, sin lugar a dudas, que estos dos aspectos a que usted se refiere—los transportes y las obras hidráulicas—, por estar situados precisamente en la base de todo el proceso económico, proyectan una influencia decisiva sobre el desarrollo económico de cualquier país. Quizá en España más acentuadamente que en ningún otro.

La razón es muy clara., Cualquier inversión tiene repercusión tanto más amplia cuanto más elevado es el grado de desarrollo que es capaz de generar contribuyendo a! desarrollo del proceso de madurez económica. En ese sentido las obras hidráulicas, orientadas a la producción de energía hidroeléctrica por un lado y al aumento de la renta agrícola española por otro, señalan dos líneas de fuerza cuya influencia en el proceso económico de España es más sensible precisamente porque era más bajo el nivel de partida. Sobre la energía eléctrica, ya que han efectuado valoraciones en lo que se refiere a las repercusiones que un kilovatio-hora, tiene sobre la renta nacional y se ha evaluado también por el Ministerio y hecho público el elevado coeficiente de correlación estadística entre la energía eléctrica y la renta del país. Por otra parte, se ha vulgarizado bastante desde que Clarke—uno de los economistas más caracterizado de este tiempo—expuso la idea, la adopción de la; cifras de producción eléctrica para la evaluación de índices de desarrollo en los países de renta nacional modesta.

En nuestra nación la producción hidroeléctrica representa el 78 por 100 de la total; por eso parece que huelga subrayar la importancia básica que han tenido las obras hidráulicas en el aumento de nuestra renta nacional durante los últimos veinte años, producción eléctrica que, como sabe usted, se ha quintuplicado.

En lo que se refiere a los transportes, una evaluación efectuada recientemente por la-Secretaria Técnica del Ministerio ha permitido deducir que el importe de la renta de los transportes terrestres representa el 5 por 100 de la renta española. Esta cifra, si bien varía de un país a otro, oscila siempre dentro de límites semejantes y aunque en España resulte bajo el porcentaje, su correlación en la renta nacional es también muy estrecha y es de general conocimiento la importancia enorme de los transportes en el desarrollo económico.

—¿Cuál era la situación en nuestro país de los transportes por ferrocarril y por carretera al terminar la guerrá de Liberación?

—La situación del país al terminar la guerra de Liberación era verdaderamente alarmante. España tiene una infraestructura económica de marcada centrifugación de riqueza hacia las zonas costeras con un núcleo consumidor en el centro, y ello le produjo siempre deficiencias en la red de transportes ; si a esto unimos el tremendo desgaste de la guerra de Liberación no puede sorprender a nadie la sombría situación de 1939. Parece menos duro que intentar describirla contemplar la situación actual y dar,-a la vista de ella, algunas cifras comparativas; por ejemplo: en estos veinte años el parque de elementos de transportes ha aumentado aproximadamente de la siguiente forma:

Vehículos de carretera: 350 por 100, que se eleva a 700 por 100 si se incluyen las motocicletas..

Unidades de tráfico ferroviario: 140 por 100.

—¿Cómo ha aumentado el parque de, elementos de transporte en los últimos veinte años?

—Yo creo que ningún español ignora las razones por las que el parque de elementos de transporte ha crecido en esa ´proporción tan elevada si se tiene, en cuenta las dificultades económicas que nos cercaron, y tan

modesta si se la compara con ]a de otros países.

PROBLEMAS DEL PARQUE MÓVIL DE TRANSPORTE

—¿Qué problemas de cantidad y de calidad o eficacia plantea todavía el parque móvil de los ´elementos de transporte en España?

—El parque móvil de transporte español, en lo que se refiere a la carretera, se halla muy anticuado tanto en calidad como en cantidad. En cuanto a calidad, carecemos de suficientes vehículos nuevos y debemos alcanzar una distribución de tonelaje distinta de. la que tenemos: la edad media de nuestro parque de camiones es de quince años, frente a seis años de la inedia europea; el porcentaje de vehículos de gasolina en nuestro parque alcanza setenta y dos por ciento frente al treinta por ciento europeo, y la distribución, entre vehículos de distintos tipos de carga no es la más apropiada para una explotación eficaz del transporte por carretera ni quizá la más adecuada a las características de nuestra red viaria.

En cuanto a los ferrocarriles, en contra de una opinión generalizada, nuestra situación no está muy alejada de la del resto de los ferrocarriles europeos, si bien hay que reconocer que pueden mejorarse mucho los coeficientes de explotación económica, para conseguir mayor productividad.

—¿A qué sectores económicos favorece más una buena política, de transportes?

—Las ventajas de una buena política de transportes alcanzan a todos los sectores económicos por igual. Precisamente, por la estructura peculiar de España, el transporte juega un papel importantísimo en el precio final del producto, y si se tiene en cuenta que carecemos en España de vías fluviales que normalmente en los países europeos y en los americanos absorben una gran parte del transporte de las materias primas, que son los más gravosos, nos hallamos en la necesidad de transportar una gran parte de éstas por vía terrestre. Todo el es fuerzo que se realice para abaratar los costes de nuestro transporte—cosa, por otra parte, no demasiado fácil—, contribuirá no sólo al abaratamiento de los precios finales, sino al abaratamiento de los costos intermedios del producto. Pero quisiera que se entendiese bien que hablo de costes reales, no de tarifas políticas, que si en ocasiones están justificadas, producen en definitiva un confusionismo económico, del que parece prudente huir.

LAS NECESIDADES MAS URGENTES

¿Cuáles son las necesidades más urgentes que quedan aún por cubrir en materia de ferrocarriles y carreteras?

En cuanto al ferrocarril, están elaborados proyectos de modernización de la Renfe a corto y medio plazo. Puede calcularse que el desarrollo Económico de España, previsto para los próximos quince años, puede llagar a casi duplicar las unidades de tráfico del ferrocarril, que de dieciocho mil •millones al año pasará a treinta mil millones ; los proyectos están concebidos tomando en cuenta este aumento, que, de hecho, viene a representar la saturación económica de nuestra red ferroviaria.

En cuanto a la carretera, el desarrollo económico va a proyectar sobre ella aumentos mucho más importantes que los ferroviarios, puesto que, dadas las condiciones españolas y especialmente su orografía, es de prever que este medio de transporte aumente tan rápidamente ,que lleguen a triplicarse en plazo de diez años las unidades de tráfico actuales, que el Ministerio ha evaluado en diecisiete mil millones de unidades

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Es este campo, pues, en donde habrá que actuar con más urgencia, para que nuestra red de carreteras se encuentre en condiciones de prestar los servicios que va a demandar de ella el desarrollo económico nacional y no corra el peligro de estrangularlo.

Parece sorprendente que al llegar aquí no me hayan ustedes preguntada por qué si las cosas son asi, y si las carreteras son un factor tan importante para el desarrollo económico del país, no suprimo de un plumazo los baches, reconstruyo los firmes, enderezo las curvas y pongo las carreteras en condiciones de circular por ellas cómoda, veloz y agradablemente.

Esto es lo que suelen preguntarme todos los días con mejor o peor intención corresponsales anónimos, viajeros que han visto agotada su intrepidez a causa de un viaje inconfortable, o gentes más o menos necesitadas de fácil notoriedad."

Que ustedes no lo hayan hecho, da la medida de su buen sentido y de su justa idea de las posibilidades.

Sin duda, ustedes saben perfectamente que por exigencias de nuestra propia situación las atenciones del presupuesto de carreteras —como otras muchas atenciones—no están dotadas en aquella medida que todos desearíamos. Las dotaciones presupuestarias están sometidas a un prudente y racional equilibrio, y los equilibrios casi nunca son cómodos.

Cuando hay poco que distribuir y muchas necesidades a que atender, es imposible satisfacer a todos. A uno le queda después de haberlo hecho la tranquilidad de pensar que no ha obedecido a ningún capricho ni a ningún interés que no sea el nacional; por lo menos, que ha pretendido hacerlo con cierto sentido de la responsabilidad.

UN AUTENTICO MILAGRO CONSTRUCTIVO

—Las obras públicas en España, desde que terminó la guerra de Liberación, representan un auténtico milagro constructivo. ¿A qué sectores de la economía, nacional han favorecido más?,

—Las obras públicas que, como ya he dicho, se halan en la base del proceso económico, por afectar a sectores primarios, han extendido, en consecuencia, sus beneficios a todos los sectores de la economía nacional.

En un estudio que hace dos años fue realizado en el Ministerio por un ingeniero y economista competentísimo, don Juan de Arespacochaga, se calculó el efecto económico multiplicador que, sobre la renta comarcal en la zona de Talayera, habían operado las inversiones hechas en obras de regadío, llegándose a comprobar que la comarca afectada había multiplicado por más de tres la cifra de su renta. El multiplicador variará en los diferentes casos; quizá disminuya en algunos en otros será, sin duda, mayor. Pero el fenómeno se produce siempre. Ocurre, además, que como en las obras públicas existe un gran porcentaje de gastos que va dirigido a la mano de obra, y este sector, por su mayor porcentaje de consumo de renta, es el que genera mayor demanda, se puede afirmar que una enérgica política de obras públicas _es absolutamente imprescindible en cualquier país en el que existan, como en el nuestro, amplios sectores de baja renta cuyos ingresos han de ser aumentados si queremos obtener el apetecible desarrollo • nacional.

EL PROGRESO EN CIFRAS ALCANZADAS POR O. P.

—Si tuviera, usted que resumir en unas pocas cifras el progreso alcanzado por las obras públicas en España, ¿qué cifras seria)? estas? —Con pocas palabras se define lo adelantado en obras hidráulicas: de 4,250 millones de metros cúbicos de embalse en 1930, hemos pasado a 15.500 millones en la actualidad. En cuanto al transporte, de unos 16.000 millones de unidades de tráfico entre ferrocarril y carretera en 1939, hemos pasado a 35.000 millones en este momento. El resto de las inversiones de obras públicas, principalmente en lo que se refiere a los puertos, ha seguido un desarrollo semejante.

—Es ya tradicional la llamada "sed de España", la falla de agua en nuestros campos y de nuestros pueblos, ¿Que progresos se han logrado para satisfacer esta necesidad primordial?

—Esta pregunta queda parcialmente contestada con lo dicho anteriormente sobre el gran aumento de capacidad de nuestros embalses. En cuanto al abastecimiento de agua a los pueblos. españoles, el Ministerio de Obras Públicas no es la única entidad que concurre a realizarlo, pero puedo decirle que, a través del Ministerio, se han efectuado abastecimientos que, en número global, no bajarán en estos veinte" años de 1.400.

—Un plan de obras públicas de cara a un futuro floreciente, como esperan todos los españoles, ¿qué trabajos fundamentales tendría que llevar a cabo?,

—En este momento, la Secretaría General Técnica del Ministerio trabaja precisamente en la redacción del plan de obras públicas preciso para hacer frente en los próximos quince años a las necesidades que por el aumento de la industria, de la agricultura y del consumo del pueblo español, van a plantearse. Este trabajo, de gran envergadura y que está muy. avanzado en su fornación exclusivamente económica, ha tornada como base otros estudios hechos anteriormente—algunos de los cuales han sido publicados, como el que se refiere a la "Situación del Transporte Terrestre en España"—y pretende establecer las condiciones precisas para evitar estrangulamientos en el desarrollo económico español que, en otros casos, podrían temerse.

LOS PUERTOS ESPAÑOLES

—Todos sabemos la enorme labor de ampliación y modernización de los puertos españoles en los últimos veinte años. ¿Se ha logrado con ello prepararlos plenamente para recibir el intenso tráfico que reclamará la incorporación de España al activísimo comercio internacional?

—Los puertos españoles no alcanzan todavía rendimiento, en cuanto a su productividad, análogos a los de los principales de Europa; pero también han sido estudiadas sus necesidades por nuestro Ministerio, como integrante de la Comisión Interministerial para el estudio de nuestra incorporación a las organizaciones económicas europeas. Esta cuestión es primordial y conocemos todas nuestras posibilidades actuales y todas nuestras necesidades de mejora para que nuestros puertos y su interacción se incorporen al gran comercio internacional que todos deseamos para los próximos años.

—¿Podría el señor ministro hacernos una rápida descripción de lo que sería España y su economía de no habernos lanzado resueltamente, y desde el primer momento, a acelerar el desarrollo económico.

—Tengo muy escasa imaginación y prefiero no emplear la poca que tengo en faenas ingratas. Carezco además de talento descriptivo. Sospecho que ,para. ponernos en situación lo primero que tendríamos que hacer era enmudecer ustedes y yo; que los señores telespectadores girasen el botón de su receptor hasta extinguir toda voz. En suma, que un triste e inmenso silencio se extendiera sobre .esta España, ahora alegre y esperanzada.´´

 

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