La importancia técnica de la labor de Obras Públicas en las Bardenas y los Monegros  :   
 Llamaron la atención del Caudillo los canales metálicos desmontables. Declaraciones del Secretario técnico del Ministerio, Sr. Carral. 
 ABC.    14/04/1959.  Página: 33. Páginas: 1. Párrafos: 13. 

IMPORTANCIA. TÉCNICA DE LA LABOR DE

OBRAS PUBLICAS EN LAS BARDENAS

Y LOS MONEGROS

LLAMARON LA ATENCIÓN DEL CAUDILLO LOS CANALES METÁLICOS DESMONTABLES

Declaraciones del secretario técnico del Ministerio, Sr. Carral

Fresca aún en la mente de todos los españoles la resonancia de las informaciones del reciente viaje del Jefe de! Estado a las regiones de Las Bardanas y Los Monegros, el secretario general técnico del Ministerio de Obras Públicas, Sr. Carral, hizo las siguientes declaraciones en la emisión de Radio Nacional del pasado domingo, acerca de la impresión de su Departamento al finalizar aquellas jornadas.

Entregados a un esfuerzo ímprobo, sin precedentes por su alcance y envergadura en la marcha de la administración, para nosotros constituyó la mayor de las satisfacciones dar cumplimiento a los deseos del Jefe del Estado y quemar las diversas etapas hasta finalizar en ocho meses un trabajo que, normalmente, hubiera requerido casi tres años.

—¿Cuál es la importancia técnica de la obra realizada por su Ministerio?

—El Plan acelerado que nos impusimos originó la puesta a punto de 72 kilómetros de canal en Las Bardenas, con otros 96 kilómetros de acequias mayores, además de !a instalación de 72 kilómetros de doble línea, telefónica para servicios de vigilancia del canal. La ejecución de esta ingente obra ha supuesto la voladura de grandes bancos de roca y la excavación y transporte de 800.000 metros cúbicos de tierra. En el revestimiento del canal se han empleado setenta mil metros cúbicos de hormigón. Todo

ello amén del saneamiento y abastecimiento de agua a los nuevos pueblos construidos. Esto supone, como la Prensa ha divulgado, la llegada del agua a más de 20.000 hectáreas de tierra.

En cuanto a Los Monegros, la longitud del canal construido o saneado es de 73 kilómetros, con 281 kilómetros de acequias mayores, 284 de desagües y 484 kilómetros de caminos. Este canal, con sus auxiliares del Plúmen y La Violada, cubre casi 60.000 hectáreas de riego.

Otro detalle de gran importancia y que despertó el interés del Caudillo en su visita, fue la preparación de unos canales metálicos desmontables, listos para su aplicación en cualquier punto donde pueda producirse una avería, que permiten reparar los desperfectos que se presenten sin interrumpir la llegada del agua a las tierras.

Al hablar de los riegos de Aragón es muy justo dedicar un recuerdo a los ingenieros de Caminos D. Manuel Lorenzo Pardo, D. Severino Bello y D. Félix de los Ríos, por no citar más, así como al ex ministro D. Rafael Gasset, iniciadores e impulsor, respectivamente, de los estudios previos que habrían de dar lugar, andando los años, a la feliz realidad que hoy celebramos.

—¿Qué importancia tienen estos canales, en comparación con otros europeos?

—Extraordinaria. Del canal de Monegros, concretamente, con su capacidad de 90.000 litros por segundo, puedo asegurarle que es el primer canal de riego del continente, ya que otros similares en caudal se utilizan sólo para la navegación. Y en cuanto a la presa del pantano de la Sotonera, con sus cuatro kilómetros de longitud en la coronación, es, dentro de sus características, una de las mayores de Europa y, desde luego, con gran diferencia sobre las restantes, la mayor de España.

—Hemos leído algo referente a las dificultades que la naturaleza yesosa del suelo ofrecía para la construcción del canal en la zona de Monegros. ¿Querría usted hablarnos sobre, ello?

—Precisamente los magníficos resultados obtenidos para vencer las dificultades que oponían aquellos terrenos, en cuya estructura predomina el yeso, enemigo tradicional de los canales, es una de las cosas que más llena de satisfacción a mi Departamento. De forma resumida le diré que el yeso actúa doblemente sobre el canal: socavando y corroyendo. El vacío a que daba lagar bajo la solera y laterales originaban constantes averías que suponían un tremendo encarecimiento en la conservación, sin contar los trastornos causados a los regantes ante las forzadas interrupciones en la llegada del agua.

No había método conocido ni en nuestro país ni en el extranjero para vencer esta dificultad. Hasta el punto de que se llegó a considerar como mas conveniente otro trazado del canal, llevándolo por tierras no yesosas con todo lo que esa decisión supone. Pero la Jefatura de Sondeos y Cimentaciones del Ministerio, de la que es jefe el ingeniero de Caminos Sr, Valdés, inició a marchas forzadas una investigación y puesta en práctica de métodos origínales que han llevado a un éxito tan extraordinario que muy bien puede calificarse de sensacional. Realmente, gracias a ellos y al esfuerzo entusiasta de la Confederación Hidrográfica del Ebro, creemos que el yeso es un enemigo vencido.

—¿Ha sido estimable la colaboración de otros Departamentos?

—Mejor diría inestimable. Hacienda nos ha permitido disponer de los medios económicos necesarios para tan formidable movilización. Por su parte, el Instituto Nacional de Colonización, del Ministerio de Agricultura, con su gran labor en la nivelación de tierras, construcción de acequias menores, levantamiento de nuevos pueblos y entrega de parcelas a los nuevos colonos, ha canalizado, en su última fase, el colosal esfuerzo del Ministerio de Obras Públicas.

En este capítulo de reconocimiento mi Departamento quiere poner de relieve la labor tan entusiasta como definitiva de los contratistas que han intervenido en estas obras. Es una satisfacción para el Ministerio contar con ayuda tan valiosa, pudiéndose así dar cima a la tarea encomendada a nuestro ministro, general Vigón, y cumplimentar las órdenes del Caudillo, en su acertada política de incesante extensión de los regadíos españoles.

 

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