Autor: Alberola, Ginés. 
   ABC en Alicante: La ciudad reclama su Aeropuerto     
 
 ABC.    22/01/1960.  Página: 34. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

A B C en Alicante: La ciudad reclama su aeropuerto

Alicante 21. (De nuestro corresponsal.) Invitados por una compañía de navegación aerea marchan a Londres adentro de pocos días los alcaldes de Valencia y Benidorm y, en nombre y representación del Ayuntamiento alicantino,. D. José La maignere. Esta visita a la capital inglesa está relacionada con el considerable tráfago turístico que las Islas Británicas aportan todos los años, en ´progresión creciente, al litoral levantino y viene a plantear de nuevo el problema del acondicionamiento del aeropuerto alicantino de Rabosa de modo que sea apto para recibir los grandes y modernos aviones que hoy constituyen las flotas aireas de las principales banderas.

Alicante, por muy lógicos motivos, reclama can insistencia el aeropuerto que corresponde a su categoría de ciudad turística. La ciudad tiene una tradición excepcional en materia de navegación aérea. Nuestros terrenos de aterrizaje recibían ya amones cu ruta internacional pocos años después de la guerra de 1914, es decir, cuando la aviación todavía se encontraba en su infancia. Una, compañía francesa montó una de sus escalas en nuestra ciudad al servicio de las líneas que enlazaban la metrópoli con Rabal y Casablanca. Alicante es hoy trampolín de los aviones que vuelan desde Madrid a Oran y constituye vértice de esa densa aérea, que constituye el triángulo Barcelona, Alicante, Argel, ya inaugurada y ahora provisionalmente suspendida. Este carácter internacional de nuestro aeropuerto es indiscutible v debió tenerse en cuenta por quienes dibujaron cierto mapa de comunicaciones aéreas españolas que involuntariamente, por supuesto, quisieron desconocerlo.

Mas estos antecedentes y el interés turístico de la capital y de su provincia toda coa ser extraordinaria su fuerza argumental, se redondean y hacen cobrar decisivo valor al unánime deseo alicantino de contar con un aeropuerto completísimo si se tienen en cuenta las condiciones climatológicas de la, ciudad, cuya diafanidad atmosférica es difícilmente superable dentro del perímetro peninsular, incluyendo las Baleares.

No cabe invocar situaciones geográficas excéntricas ni pensar en problemáticos rendimientos económicos que compensen o justifiquen el elevado dispendio de las obras. Admitida, como inconcusa la rentabilidad turística de nuestra costa, el aeropuerto responderá con creces al sacrificio pecuniario que representa, su modernización. Es necesario, por otra parte, seguir el moderno criterio de urbanizar para promover la edificación, de hacer la vía para, atraer el transito.

Alicante reclama su aeropuerto. La justa aspiración merecerá, seguramente, la favorable acogida que es de esperar y los promotores e impulsores de la moderrnisación de Rabasa saben que cuentan con el apoyo entusiasta y con la colaboración de todos los alicantinos, susceptible de convertirse en forma de concretas aportaciones si preciso fuera— Ginés ALBEROLA.

 

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