Autor: Adrio Arrojo, Manuel. 
   Visita de los ministros del Ejército y la vivienda a la provincia del Sahara  :   
 "Sabemos que el Gobierno se preocupa de nuestros problemas y que nos habeis proporcionado paz, justicia y Trabajo", dicen los notables del territorio. 
 ABC.    03/02/1963.  Página: 35-36. Páginas: 2. Párrafos: 13. 

ABC. SÁBADO 3 DE FEBRERO DE 1962. EDICIÓN DE LA MAÑANA, PAG. 35

VISITA DE LOS MINISTROS DEL EJERCITO Y LA VIVIENDA A LA PROVINCIA DEL SAHARA

"SABEMOS QUE EL GOBIERNO SE PREOCUPA DE NUESTROS PROBLEMAS Y QUE IOS HABÉIS PROPORCIONADO PAZ, JUSTICIA Y TRABAJO", DICEN LOS NOTABLES DEL TERRITORIO

"Todas las riquezas que vuestro suelo produzca se emplearán en mejorar las condiciones de vida", manifestó el teniente general Barroso

El Aaiun 2. (De nuestro redactor, enviado especial.) "Ahana". "Sbania", decía -repetidamente el portavoz de los notables saharauis a los ministros del Ejército y de la Vivienda, expresando el sentir de sus compañeros, que asistían a su lado a darles las bienvenidas a esta provincia española. Yo, pobre en árabe, no conocía el significado de estas palabras, y por eso se lo pregunté al "embarf" Paquito, na natural que sirve de intérprete a los representantes del Gobierno y. que luce sobre su pecho la medalla de la campaña de Ifni. Paquito me trasladó las palabras de los notables: "Nosotros somos hermanos queridos de España".

Anteriormente, los kaides del Sahara habían entregado al teniente .general Barroso y al señor Sánchez-Arjona sendos pergaminos, envíos que expresaban su alegría por la visita de los representantes del Gobierno que "no olvidáis—dice el pergamino—«ste troza alejado de la patria. Sabemos que el Gobierno ss preocupa por todos nuestros problemas y, que nos habéis proporcionado la paz y la justicia, la comida y el trabajo. Esperamos que sigáis esta noble y generosa labor para ver pronto este trozo dé España a la altura de sus hermanos de la Península. Os rogamos que a vuestro regreso expreséis debidamente al Jefe del Estado y resto del Gobierno nuestro más profundo saluüo y nuestra inquebrantable lealtad".

El teniente general Barroso y e! señor Sánchez-Arjona, afables por igual, y comunicativos siempre, conversaron con el pueblo, dialogaron incansablemente con los notables. El diálogo sincero y expontáneo. tos saharauis llevando constantemente su mano al corazón para dar más fuerza a sus palabras, y los ministros escuchando atentamente manifestaban el seniir del Gobierno. "Os traemos, decía el ministro del Ejército, un cariñoso saludo del Caudillo. El no os olvida y me ha encargado que personalmente traiga hasta esta provincia querida el afecto que siente por vosotros. Franco conoce todos vuestros problemas y de ellos habla frecuentemente, Ahora, como en anteriores ocasiones, ha manifestado que todas las riquezas que vuestro suelo o subsuelo produzcan han de .emplearse en mejorar vuestras condiciones de vida. Y aquí venimps dos ministros del Gobierno paía estudiar las necesidades de la provincia, y podemos prometeros que importantes mejoras serán llevadas a cabo en el Sahara, de tal manera que en poco tiempo se verá totalmente transformado. Cuando regresa a la Península seremos gustosos portadores >?e los saludos que transmitís a! Caudillo".

"Barakalofi, barakalofi", repetían los notables; ´no me hizo falta traductor: sólo puede significar "gracias".

Después de presenciar la ofrenda de d_átiles y leche que dos niñas nativas hicieron a los ministros y de contemplar los curiosos bailes regionales de la "aveztu" y de la "lucha del palo" (los saharauíes no se pelean nunca si nt> es bailando), interpretados por miembros´ de las tribus crguibat, izarguíen y ulatidrain, recorrimos la ciudad mientras nos dirisimps al tercio Don Juan de Austria, de la Legión, y comprobamos la identificación de la población indígena con la procedenta de la Península y con las tropas y representantes del Gobierno. Con frecuencia éramos, saludados en español por los nativos, que se desenvuelven con la naturalidad de ¡os europeos, sin duda- por el constante contacto que mantienen con éstos; muchos de los saharauíes de El Aaiun eran anteriormente hombres que han elegido la vida sedentaria alentados por la población peninsular. Ahora ya hablan de industria, de nivelar sus vidas, y en sus manifestaciones demuestran un conocimiento b a s t a n te exacto de los problemas y desenvolvimiento del mundo actual. Ellos, que antes de la llegada del coronel Capaz se dedicaban al pastoreo y a la búsqueda de zonas donde poder sembrar cebada.

Cuando penetramos en el campamento del tercer tercio sahariano de la Legión respiramos ese olor a espíritu que emana de la disciplina y subordinación a una elevada ¡misión. La Legión española ha sido siempre orgullo de tropa bien adiestrada, y aquí, en su salsa, en esta África que la ha hecho famosa^ se presenta en su auténtica forma. A pie, formados coa sable y fusil o mortero en la mano o sobro el hombro, ofrecen la magnífica estampa del soldado capaz de desempeñar cualquier misión. En esta posición han escuchado, las palabras de su ministro, teniente general Barroso, que ha venido , a las provincias canarias y africanas á, ver a sus sol, dados, a manifestar el orgullo que le ocasionaba contemplar una tropa tan bien instruida, que expedía un elevado espíritu militar. Les ha recordado el gran amor. que por la Legión siente el Generalísimo. Franco, gran legionario, la confianza que. la patria deposita siempre en sus fuerzas, de chosjue, en sus hombres de vanguardia. Después de dar vivas a España y al, Caudillo, el Tercio ha rendido honor a,sus muertos. Y estos´hombres que no conocen el peligro recuerdan piadosamente a aquellos legionarios caídos, machos en defensa de la patria, el cornetín ha tocado oración, y los guiones y banderas se han colocado ante el monumento qué perpetúa su memoria, mientras la formación entraba con paso de "el novio de la muerte". Algo emocionante. El teniente general Barroso 5^ el Sr. Sánchez-Arjona depositaron a continuación una corona bajo el monumento en que descansan los caballeros legionarios muertos por España. Sus compañeros les tienen siempre presentes, dispuestos a no hacer estéril la sangre derramada.

Después de romper filas, el ministro del Ejército se ha dirigido a la oficialidad, contestando a las palabras del general gobernador de la provincia, D. Pedro Latorre, en las que puso de manifiesto lo intimamente unida que se siente la guarnición con las tropas de la Península, para las que transmitió un fraternal saludo.

"Nosotros permaneceremos aquí, conscientes siempre de nuestra responsabilidad", dijo. El teniente general Barroso aseguró que con esta visita comprobaba lo que ya sabía: que las tropas del Sahara tenían un elevado espíritu y amor a España. Vuestra labor es difícil, ya que tenéis que cubrir una superficie que representa dos tercios de la Península, pero yo sé que la cumplís con satisfacción,, porque ello representa servir a España. Hoy he venido aquí para comprobar de cerca vuestras necesidades y procurar remediarlas, o al menos, aliviarlas. Todos podéis esíar.seguros de que la patria no os olvida "La razón de mi visita ha sido y será servir a España y a mis compañeros", terminó el ministro.

´ Yo estoy seguro de que no continuó porque no podía ya. Las lágrimas le impedían hablar.

El teniente general Barroso está contento de su visita. Ha podido comprobar en este viaje por las provincias africanas que las tropas mantienen una magnifica formación, disciplina y orden. Esta mañana, en el aeropuerto, nada más llegar, hemos presenciado un desfile. Yo me imaginaba a estas secciones de nómadas sobre sus camellos desfilando por el paseo de la Castellana abriendo camino » los legionarios, paracaidistas, policía sahariana y legionarios motorizados, zapadores, etc. Y veía a los madrileños aplaudirlos frenéticamente, ganados por esta marcialidad. .¡Qué gran espectáculo ofrecían los nómadas desafiando el viento sobre sus camellos las capas multicolores! Ha sido la parada más bonita que he presenciado tounca.

Por la tarde, los ministros han visitado la playa que sirve de puerto Al Aatun. Veintidós kilómetros de dunas separan el aeródromo del mar, ofreciendo un paisaj_e de auténtico desierto. En la playa han visitado la guarnición y las obras de construcción del pantalan, atrevida obra cíe ingeniería que facilitará la descarga, que, de momento, ofrece grandes dificultades, y han inaugurado una factoría de recepción de carburantes, que tiene tres tanques con capacidad para dos millones de litros, y. que recogen el líquido de los barcos mediante tuberías submarinas de mil ochocientos metros de longitud. El teniente general Barroso y el Sr. Sánchez Arjona se han despedido a continuación, ya que el ministro de la Vivienda regresa a Tenerife, mientras el del Ejército va a visitar la guarnición de Sentara, a doscientos cincuenta kilómetros en el interior del Sahara. Yo voy con él. Me complace. Antes de regresar al archipiélago canario el ministro de la Vivienda ha estudiado el problema de construcción de casas para la .población civil y militar. Se le ha presentado un proyecto en el que se pide seiscientas viviendas para El Aaiun. Lo solucionará.

El Sr. Sánchez Arjona ha venido de rey mago con veinticinco días de retraso a las provincias africanas.—Manuel ADRIO.

 

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