Tres ocasiones frustradas por la radicalización del socialismo     
 
 Ya.    17/02/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

17-11-77

EDITORIAL

TRES OCASIONES FRUSTRADAS POR LA RADICALIZARON DEL SOCIALISMO

EN estos momentos, cuando la derecha ha logrado su unidad y el centro está cerca de conseguirla

también, nos preocupa la desunión del socialismo, que por las trazas no lleva camino de resolverse.

NO entramos en las causas. Es cuestión que compete a los socialistas. Aunque no nos resistimos a

observar que nunca ha sido el mejor procedimiento para acabar con las divisiones hablar de unidad y

esperar a que los demás se nos incorporen sin dar un paso hacia ellos. En el socialismo español, como en

el centro y en la derecha, deben ser posibles diversos matices, pero ni la derecha, ni el centro, ni el

socialismo pueden permitirse el lujo de que sus tendencias internas se conviertan en grupos que hagan

rancho aparte.

EN lo que sí entramos, porque es cuestión que interesa a todos los españoles, es en las consecuencias

previsibles de esa división. Lógicamente no pueden ser sino que una parte de los socialistas se aproximen

a la socialdemocracia y otra parte, en cambio, se radicalice. Un socialista con tan larga hoja de servicios

como Miguel Boyer ha dado como explicación de su separación su discrepancia "con la tendencia

prevalente en la generalidad del partido, que es un marxismo arcaico y más extremo que el del Partido

Socialista francés o incluso que el del Partido Comunista italiano". Pero la radicalización sólo puede

servir para lanzar a esa otra parte del socialismo hacia el comunismo. Ocurrió ya, y todo hace suponer que

la historia se repetiría más pronto o más tarde. Por esta razón, lo que la radicalización del socialismo pone

en juego es la identidad del propio socialismo.

ACABARÍAMOS entonces en una dicotomía muy parecida a la Italiana, donde el comunismo lleva la

voz cantante en nombre de la izquierda. No es una perspectiva que pueda hacer felices más que a los

comunistas. A los socialistas, no, desde luego, aunque cuando se dieran cuenta ya estarían engullidos por

el Partido Comunista.

EL socialismo español ha tenido en su historia tres momentos decisivos, en los que pudo haberse

convertido en una pieza clave: con la Monarquía de Alfonso XIII, con la dictadura de Primo de Rivera y

con la II República; tres ocasiones frustradas por la radicalizaclón del socialismo. No quisiéramos que

esta fuese la cuarta. Por el bien del socialismo, pero, sobre todo, por el bien del país.

 

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