Autor: Rodríguez, Pedro. 
   Actas del tiempo que llaman la Reforma     
 
 Arriba.    06/03/1977.  Página: 6-7. Páginas: 2. Párrafos: 15. 

PEDRO RODRIGUEZ

ACTAS DEL TIEMPO QUE LLAMAN DE LA REFORMA

EL ESPIRITU DEL «MELIA»

Cada mañana, un directivo del hotel, un delegado de la Policía y el jefe de los

«gorilas» de Santiago Carrillo, inspeccionaban juntos las dependencias. O

sea, el Capital, el Estado y la Oposición, caminando por los pasillos.

Mientras, un equipo de «A B C» recorría archivos, hemerotecas, testigos

e historiadores: se trataba de poner a flote el casco de Paracuellos. Pero

bueno, ¿qué ocurría en el Meliá? Primero, que una minicumbre del Pecé

reunía exactamente a los mismos periodistas que la final de la Copa de Europa:

325. Segundo, un Carrillo a todo gas intentando cantar su copla

bajo el balcón del Tribunal Supremo. Según la ley, no podrá ser legalizado el

partido político de obediencia extranjera.

Entonces, de la mañana a la noche, sin un respiro, S. C. quiere ir más

allá en la condena de Moscú. Llegó un momento en que Marcháis para el carro, y

dice, más o menos; «Lo siento, no me pidáis más, porque

sólo llego hasta aquí en la condena.» Carrillo está en gran táctico. Hoy por

hoy, en astucia y maniobra electoral, le gana la virada a la mayoría de los

técnicos de la derecha. Corolarios:

1) Moscú ya no decide el futuro de Carrillo.

2) Moscú ya no es solamente el banquero del Pecé español.

3) Quizá debamos acostumbrarnos a vivir con el tigre en la habitación.

4) Sobre todo, si el tigre echa una mano: no quisiera

pasarme de listo, pero desde que este Pecé navega en la superficie, el Gobierno

no ha tenido mayores problemas de orden con el proletariado, que, incluso, se ha

tragado las medidas de Carriles sin una sola manifestación.

HISTORIA DE UNA CORBATA.

Este Pecé, el calle Peligros, es un Pecé con corbata. La llevaba el Comité

Central en pleno. Felipe, aconsejado por no sé que talento, hizo una bandera de

su corbata, aunque creo que tiene en casa una colección preciosa. Bueno. Me

decía un cerebro pecé; «A estas alturas, en la

Europa política, el andar sin corbata es una coña

demagógica que no gana ni un voto. Lo que quieren, a lo que aspiran todos los

obreros del mundo es a ponerse corbata algún día.» Wílly Brandt

se fue de Madrid —congreso Pesoé— asustado, y lo dijo: demasiados descamisados

en plan peronista, demasiados puños en alto.

No es eso, no

es eso, Felipe. Felipe es ¡oven y tiene un cupo

de errores. Uno, por haber olido ni por el forro el

«passing shoot» del Presidente Suárez. Un político profesional debe dormir con

un ojo abierto,

y Felipe roncaba. Segundo, ni Judas ha sacado

la cara por el muchacho. Así en serio, yo no he

escuchado una sola protesta del socialismo europeo, a favor de Felipe. No está,

ni mucho menos, k. o.; pero lo de devolverle al Gobierno las

cartas, los rizos y el rosario de mi madre, tampoco es, a nivel europeo, como de

política florentina.

Hay un tema sin desollar: la cólera del

Pesoe-erre no debe ser sólo platónica, táctica

y política: el Pesoe tiene un gran patrimonio, muchos millones, que reivindicar

judicialmente, de

antes de la guerra, en toda España. Y desde luego, el propietario sólo será

aquel a quien Adolfo se la dé y el Supremo se la bendiga; es decir,

el socialismo de Murillo.

EL GRAN TRIBUNAL

El Supremo tiene las persianas echadas. Y un foso de mesura

que no saltan las presiones. El

«bunker», el gochismo, la Prensa, mucho pueblo español, el propio Estado y,

por supuesto, el Gabinete saben, sabemos, que

la del día 31 será una decisión que hará futuro.

La última pieza legal paro acabar de amueblar el

nuevo Estado español. Bien. ¿Se ve algo por las

rendijas? Probablemente, que algunos de los señores magistrados no son felices

con tener que

tomar una decisión. Pero que son profesionales

e ilustres españoles. Creo que hay un precedente de rechazo del Supremo a uno

petición del Gobierno: algo sobre la huelgo que mandó Oriol

hace unos cuatro años. Pero el Supremo no se

ha declarado ahora incompetente para entender

en el tema propuesto, y eso significa que tomará

una decisión. En el país del rumor, las supuestas

tomas de postura en algunos miembros de la alta

Institución van —en el mercado callejero del rumor— desde pedir al Gobierno el

control, también del Ejecutivo, sugerir pronunciarse después que

las Cortes deroguen los artículos del Código Penal y producir una fórmula

ambigua y dilatoria.

Con el respeto que me merece el alto tribunal, que prosigue sus debates, me

permito aventurar, por enésima vez, que habrá «nihil obstat». sí, a la

legalización del Partido Comunista.

De ser así, un Estado, el español, cuyo jefe se disponía a recibir al Jefe de

Estado de un país

comunista, entraría en las zonas donde habitan, reconocidos y homologados, todos

los Estados que hacen posible una Europa moderno, fuerte

y civilizada. !

ATOCHA, TRAMO FINAL

Por un momento Atocha parecía no una calle, sino un callejón sin salida. Si

no ocurre, en el proceso investigador, alguna sorpresa, esta semana la

Policía dará la versión oficial a la que se ha llegado sobre los asesinos y

asesinatos de Atocha.

No quisiera dármelas de enteradillo. pero habrá alguna sorpresa. En la nota se

incluirá el nombre del asesino de Arturo Ruiz en la calle Silva.

EL MAYOR ESPECTÁCULO DEL MUNDO

Bueno, mire usted: si «Semillas Selectas» de

la Moncloa no dispone otra cosa. las elecciones

serán el último miércoles

o jueves de mayo. Laborable Osorio lo habrá

visto, ha pedido su baja militar. Querido señor

Osorio, ¿se tira usted a la arena electoral? La Telefónica, como los servicios

del Estado, tendrá muy buen cuidado en que en sus cabinas no se

ponga ni un solo pasquín electoral A las emisoras privadas ya no les dejan ni

decir «Felipe».

Las campañas, gigantescas, de los grandes partidos tienen este «planning»:

primeros de mayo, presentación, vallas, pasquines, proselitismo;

15 25. gigantesco bombardeo en Prensa, campañas de trapos sucios; tres días

finales, militantes a la calle, pegar carteles encima de carteles, altavoces,

etc., etc.

Lo que pasa es que «Semillas Selectas» va a dictar, naturalmente, un reglamento

de juego En este momento, hombres cercanos al Gobierno van a intentar con los

partidos la operación más difícil: la del pacto de no agresión. Con un aviso: si

aquí sacamos pasados, negocios, flirts, vidas íntimas, el pueblo español

va a acabar volándose a sí mismo, y la clase política acabará, muerto sobre

muerto, enterrada para siempre en una fosa común. Los grandes

cazadores de votos están ya trabajándose un gran mercado- el de los club de

fútbol.

La Banca catalana de Jordi Pujol tiene al Barcelona, que es algo más que un

club, como acreedor de un crédito de 475 millones, con unos intereses diarios de

cinco millones de pesetas. Sospecho, con la fina perspicacia que me caracteriza,

que los señores socios del Barcelona van a recibir la insinuación en boletines,

letreros, pancartas, etcétera, que como Jordi Pujol no hay ninguno...-

LUMEN

LUMINIS

Ah, ¿y la Iglesia? Roma es sabia. Además de ser sabia, Roma, como

su propio nombre indica, está en Italia, donde las elecciones vienen a ser como

la batalla de las Termópilas. La Iglesia tiene cicatrices de esas batallas, y se

prepara para las españolas.

Los cazavotos buscan estos días a la iglesia. Un cura recomendando

algo o anatematizando algo desde el pulpito es un sueño electoral Bueno pues

no habrá sacerdotes candidatos Se han censado cuarenta curas en el Pecé, pero

son más. Y en el socialismo,

no digamos. El señor Carrillo ha dicho: con los obispos, ni un lío, ni un

problema, ni un enfrentamiento. Respeto total. Entonces, la Iglesia española

tiene varios propósitos, diría yo:

1} Apearse del poder. De los escaños, del Parlamento y, salvo que la ley la

obligase, del Consejo del Reino.

2) No mezclarse por nada del mundo en la batalla electoral.

A sabiendas, claro, que para Pablo VI el marxismo es cosa mala. Pero, si la

obediencia no la obliga expresamente, silencio, salvo que temas como aborto,

homosexualidad o divorcio alcancen, como munición electoral de los

partidos, un grado de confusionismo y haya que

salir a clarificarlos. Por lo demás, el Concordato

que iba a cien por hora, ha entrado en una zona

de frenaje, como si el Poder quisiera que fuera el nuevo Parlamento el que

dijera la última palabra. La hermosa y apasionante historieta de «El

caso del cardenal defenestradito», que ha escrito

mi admirado Ricardo de la Cierva, ha sido jocundamente recibida por la

superioridad.

Tarancón parece en el cenit de su trono, tiene al sagrado «bunker» pacificado, y

hay un intento para —contra los estatutos— reelegirlo el año que viene.

¿Y el Opus? ¡Ah. el Opus! El Opus, a lo que diga nuestra Santa Madre la Iglesia.

«Si hace años la jerarquía eclesiástica, es sólo una hipó-

tesis, hubiera condenado el franquismo, nosotros

hubiéramos dicho a nuestros miembros que no

podían colaborar con el franquismo.» Monseñor

Escrivá, que un día desde la escalerilla de Barajas se dirigió a un grupo de

fieles recomendándoles mansamente «Libertad, libertad», ha dejado

todo atado y bien atado. El «Opus» vuelve a estar

en forma, se reproduce y va a por una nueva

generación. Tienen una ventaja electoral para sus

miembros: que no hay peces en el actual «Opus».

Con una sorpresa: en lugar de rodear de afecto

electoral a Laureano, muchos, muchos e ilustres miembros de la Obra han pasado a

formar parte —a título individual, por supuesto— de la órbita pesepepiana del

profesor Tierno Galván.

EL PRESIDENTE

Cuando la pesadilla de los grapos, el Presidente traba-

jaba día y noche con un «walkie takie» encima de la mesa, sintonizado con la

banda del «Grupo Especial» de Conesa Ahora debe de tener otro

día y noche, sintonizado con esa otra «bárbara fiesta nacional» que son nuestras

primeras elecciones. Las colas pidiendo audiencia llegan a Princesa pero esta

semana se inicia, dentro del ritual, un «raid», una campaña, una batalla contra

Suárez. Es el primer pulso y el hombre a batir, aunque sospecho —o no sospecho,

jolín - que lo del partido gubernamental no es así ni por

el forro. Que yo sepa, Suárez no hace planteamientos políticos tan elementales,

ingenuos y zafios.

Si algo es o algo prepara, será más sutil, más maquiavélico o más patriótico. Yo

qué sé.

Las Agrupaciones Independientes, los «Indes», puede ser la gran sorpresa

electoral. Lo que pasa es que antes de lanzarse a la larga, dura, pega-

josa, sucia, decisiva guerra electoral, yo le preguntaría al doctor Franco

Manera cuál es, después de siete meses frenéticos, la auténtica salud del

Presidente que ha de traer la Democracia.

1 Llegó la guardia pretoriana de «gorilas» de Carrillo, y le dijo al Gobierno:

«Señores de! Gobierno, queremos licencia de armas.» Y dijo el Gobierno: «Señores

gorilas, mis estimados centuriones: no hay licencia, l´m sorry.» Seño-

res del Gobierno estuvieron tentados de

cachear a los señores «gorilas», pero no

lo han hecho. Por sí acaso fallara la capacitación gorileril, el Estado español

ha puesto uno guardia de protección a S. C.

2 Llega el equipo político de Carrillo y le dice: «Jo, jefe, el Ceaucescu ha

tenido un detalle, de acuerdo, pero es

que el "Cadillac", además de gastar

una burrada, es viejísimo, y, en plan seguridad, el ir por

Madrid en un "Cadillac" matrícula Rumania, no sé yo, jefe si no es mejor poner

un tiro al blanco.» El viejo Santiago, al que veremos hablar en televisión

dentro de unos meses, ha meditado, ha murmurado, creo: «No es esto, no

es esto», y cualquier día se presenta en «Seat», técnica y línea.

3 Sin faltar a nadie, los historiadores más objetivos y rigurosos están,

muy probablemente, en el Ejército español. Uno de ellos, famoso ya, el teniente

coronel José María Gárate va a poner en las librerías un título que se

puede vender como el pan caliente: «Mitos y tópicos de la guerra de España.»

Incluye el primer capítulo serio, luminoso y sorprendente sobre la actuación de

los moros.

4 Al menos un Franco —al menos, uno— tomará la salida en la carrera electoral:

Nicolás Franco Pasqual de Pobil. Irá por La Coruña. Su elección de partido

puede ser deslumbrante.

5 Que un Estado serio, en 1977 y en Europa, esté a merced de que

las empresas se dejen robar explosivos, parece algo así como ana broma marinera.

El Estado continúa blindándose, dictará normas dinamiteras, y, en

otro plano, volverá a estudiar un viejo proyecto: una especie de Pentágono en

las afueras de Madrid, en cuyas instalaciones tendría su sede el Mando Militar -

el futuro Ministerio de Defensa— y el «staff»

de las Fuerzas del Orden.

6 Marchando una biografía de Ferrer Será el primer embajador español,

tras la guerra, en Moscú. Es el actual encargado de negocios, y será

preferido, de momento, a un peso pesado de la alta política. Ferrer es hombre de

cierta edad, hizo la guerra, es diplomático, tiene sus lealtades, pero está en

1977.

 

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