Doble política     
 
 Ya.    19/02/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

DOBLE POLITICA

AHORA que se han restablecido las relaciones diplomáticas con la Unión Soviética conviene

diferenciar los temas fundamentales. Para la España actual el tema fundamental no es ese acto

diplomático, sino la presencia y actividades de los grupos comunistas en nuestro país,

independientemente de que sigan la disciplina de una u otra de las organizaciones en las que se integren.

CONVIENE examinar a los comunistas en su propio ámbito, cuando hablan para su propio público. El

mas lamentable ejemplo de servilismo ha sido el ofrecido por Luis Corvalán, secretario general del

partido comunista chileno. En Moscú, donde ha obtenido una relativa libertad por su canje con un

disidente soviético, ha justificado plenamente el sistema penal soviético que, como hemos podido ver, a

pesar de las rígidas normas de censura, produce millares y millares de encarcelados por simples

desviaciones interpretativas del propio comunismo. No hay, que se sepa, en las cárceles y sanatorios

psiquiátricos de la Unión Soviética presos o internados por militar en partidos burgueses o

socialdemócratas. Son presos de ideología comunista, pero disidentes de línea neo-stalinista implantada

en el Kremlin. ¿Qué harían contra militantes de partidos no comunistas si esto lo hacen con comunistas de

fondo? Por consiguiente, la lección del chileno Luis Corvalán es muy importante para Occidente porque

revela que el comunismo no ha cambiado absolutamente nada.

DENTRO de España, los diversos grupos comunistas se apuran sistemáticamente a la misma

tergiversación. Por ejemplo, presentan programas económicos moderados, propios para atraer a las

dudosas clases medias, pero al mismo tiempo practican un sistemático sabotaje de la producción

industrial mediante "huelgas salvajes" a las que pretenden no controlar cuando se les piden explicaciones.

POR otra parte, mantienen una doble política de aparente sumisión al Gobierno, pero lo colocan en todas

las situaciones incómodas que pueden, como la pretensión de celebrar un Congreso Comunista en Madrid

o la de situar al secretario general de uno de los partidos comunistas en la propia mesa negociadora del

presidente Suárez. Pero en los periódicos de Méjico hablan sin tapujos de "depuración urgente" del

Ejército o gritan desvergonzadamente "Viva la República Democrática".

ASI, pues, no hay posibilidad de juego limpio. Lo Impiden ellos con una doble actuación: una para

papanatas y otra para sus verdaderos cuadros dirigentes, a los que imparten consignas de máxima

intransigencia política e ideológica.

 

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