El Ministro de la Gobernación inauguró ayer el pabellón de poliomielitis del Hospital del Rey  :   
 Conversó con los niños allí acogidos y se interesó vivamente por el curso del tratamiento. 
 ABC.    08/03/1960.  Página: 37-38. Páginas: 2. Párrafos: 15. 

ABC. MARTES 8 DE MARZO DE 1960. EDICIÓN DE IA MAÑANA PAG. 37

EL MINISTRO DE LA GOBERNACIÓN INAUGURO AYER EL PABELLÓN DE POLIOMIELITIS DEL HOSPITAL DEL REY

Conversó con los niños allí acogidos y se interesó vivamente por el curso

del tratamiento

El ministro de la Gobernación, D. Camilo Alonso Vega inauguró ayer tarde oficialmente en el Hospital del Rey un pabellón dedicado a la poliomielitis, que es modelo de las instalaciones de este género, y en el que están sometidos a tratamiento en la actualidad 131 niños.

Aguardaban la llegada del ministro el subsecretario del Departamento, Sr, Rodríguez Miguel; dos directores generales de Sanidad, profesor García Orcoyen; de Beneficencia, Sr. Oriol,, y de Política Interior, señor Chacón; alcalde de Madrid, conde de Mayalde; gobernador civil, D. Jesús Aramburu; jete, provincial de Sanidad, doctor Fernández Turégano; secretario, general de la Dirección de Sanidad, Sr. Diez del Corral; jefe de los Servicios de Puericultura, doctor Bosch Marín; director del Centro, doctor Torres Gost; jefe de los Servicios Quirúrgicos, doctor Nistal; los facultativos del Pabellón, las monjas de la Caridad encargadas del cuidadcí de los niños, y enfermeras.

Después de los saludos y presentaciones, el ministro de la Gobernación recorrió las salas del pabellón, y el Sr, Alonso Vega conversó con todos los niños, teniendo frases de emotivo afecto para cada uno y besó a machos de ellos. Se interesó vivamente por el estado en que se encontraban y por el curso de la enfermedad, y el profesor García Orcoyen y el Dr, Torres Gost fueron enterándole minuciosamente del desarrollo de los tratamientos y de la eficacia de los mismos en cada uno de Ids enfermitos. Uno de éstos, al preguntarle el Sr. Alonso Vega qué querría, le pidió una, ,casa para sus padres, y el ministro, .empeionado por la forma en que el niño le hizo la petición, prometió gestionad la concesión.

Luego recorrió el Sr. Alonso Vega todas las instalaciones del pabellón y se detuvo en el examen del material para el tratamiento de la enfermedad, las instalaciones de-Rayos X, los siete pulmones de acero con que c.uenta y los servicios de gimnasia y natación que se utilizan para los ejercicios de recuperación de los enfermos. El mayor número de niños alojados cuenta de dos a tres años de edad, aunque también los hay mayores, y tanto et doctor García Orcoyen como el doctor Torres Gost le hicieron ver los adelantos que habían obtenido en el período de tiempo que llevan sometidos a tratamiento

Terminada la visita, que duró hora y media, el director del pabellón pronunció unas palabras. Este hospital—dijo—ha. sido visitado sólo dos veces por un ministro. Hace treinta años, por el general Martínez-Anido, cuando sé terminaban las obras del Hospital, y su visita, sirvió para crear la enfermería "Victoria Eugenia", bastión contra la tuberculosis en aquellos momentos en que esta enfermedad era un azote para la humanidad, y que ahora, gracias a los adelantos científicos, tiene menos importancia.

La segunda visita la realiza hoy D. Camilo Alonso Vega, que es otro general sanitario que ha facilitado la reconstrucción del hospital, a punto de desaparecer cuando tomó posesión de la carleta. Puede -decirse, por tanto, que él ha sido quien lo ha levantado. Con este motivo, el ´personal le rinde el debido hornería je de gratitud. Pero es que ha hecho más. El general Alonso Vega ha creado este pabellón de lucha con-

tra la poliomielitis, del que puede decirse que no hay otro tan importante en Europa, gracias al impulso que le ha dado. Y como cristiano, también ha llevado a la práctica el precepto "dejad que los niños se acerquen a mí". Y aquí se trabaja para que no haya inválidos y para que los inválidos no sean una carga para la sociedad. Puede sentirse, "por tanto, autor de estos beneficios que tantos biches producen con la recuperación de los enfermos. Las victorias del general Alonso Vega ya son conocidas de la Historia.

Estas victorias no hubieran sido posibles sin disponer de armas y de oficiales que saben cumplir las ordenes del mando. Nosotros tenemos planteados también el problema dé costosos elementos, y por eso rogamos al ministro que dote de medios precisos a est centro para ganar la batalla.

Por tanto, terminó dkiendo, tenemos que declarar aquí que nos sentidos agradecidos y honrados al seguir a las órdenes del ministro y del Caudillo, y en definitiva, de servir a España. El señor Torres Gost rogó tu ministro tpe trajistmtwra la gratitud de todos al Jefe del Estado.

DISCURSO DEL SEÑOR ALONSO VEGA

Cerró el acto el disoarso del señor Alonso Vega: "Me veo obligado, y lo hago con satisfacción, a contesta* a las palabras hiperbólicas que en cuanto a mí ha pronunciado vuestro director. Estoy segoro de que la mayor parte de los ministros de la Gobernación, si no vinieron a visitar este Hospital, no fue por falta de deseos* Faltó la oportunidad, el calor de los directivos del centro u otras dificultades difíciles de concretar lo impidieron.

La profesión militar tiene como norma esencial la obediencia, condición indispensable para poder mandar. El soldado tiene variedad de gamas, como ocurre en las demás profesiones. Puede ser cordial j puede ser adusto; puede no serlo; puede seguir con amor su profesión, pero¿ en definitiva,, sigue los caminos del servicio de la Patria. Pues lo mismo ocurre con la Sanidad. De nada serviría dar órdenes si después et cuerpo médico no se ocupara de cumplirlas. Yo creo que, en general, el cuerpo médico realiza una labor muy estimabje.

Existen, evidentemente, problemas de justicia social. En ellos el médico debe estar en vanguardia en Ja entrega, con caridad-y amor a sus enfermos. Es una clase distinguida del país por su preparación. Es la encargada de la cura, alivio y consuelo dd prójimo. Por eso requiere taírtbién la mayor rectitud y disciplina. Para mí la esti-macu´n colectiva es lo fundamental, pues no es posible evitar los errores individuales ni en las más selectas profesiones.

AI venir a este pabellón no observé defectos o errores. Tengo que declarar que no see. ncoutrado aiijguno.

Todo cuanto he visto me ha complacido plenamente. El entusiasmo leí director, la pericia del personal, los sewkiea, de las monjas y de las en-íenuefas;,. lodo esto que no tiene precio^ y que en España se encuentra como en nin-gtm otro país, habiendo un torrente de ternura, amor y sacrificio de inapreciable valor.

Me place saber, por boca del director, que este centro es uno de los mejores de Europa, y que el problema más- acuciante es el de la dotación. Yo espero lograr todo 4o que se necesita para esta obra, que bien lo merece, contando con vuestro entusiasmo y vuestra capacidad."

El ministro fue largamente aplaudido, y tras de visitar la capilla, en la que oró unos momentos, íué obsequiado con un réfwsco servido por Pedro Chicote, que después de la visita regaló dulces a los niños que están sometidos a tratamiento.

Los enfermos tratados en el Servid* de Poliomielitis en el plazo de veinte dias han sido ciento ochenta y dos. Caminan sin apa-ratos, totalmente normales, ciento dftS; con aparatos, ítmcionalmente útiles o nortnaks, cuarenta y cuatro. Es decir, que se ha recuperado «1 óchenla per ciento.

Eá diecisiete ha sido casi nula la recuperación. Por petición de las familias, y cuando la recuperación era buena, se dieron dé alta quince, y en ese período de tiempo sé produjeron cuatro defunciones. La estancia media en el Hospital es de cuatro meses y ,., __.iB«- metntj

 

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