Bajísimo índice de criminalidad en España  :   
 El cuerpo general de policía está integrado solo por 6760 hombres. 
 ABC.    02/03/1960.  Página: 39-40. Páginas: 2. Párrafos: 17. 

ABC. MIÉRCOLES 2 DE MARZO DE 1960. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAO. 39

BAJISIMO ÍNDICE DE LIDAD EN ESPAÑA

El CUERPO GENERA! DE POLICÍA ESTA INTEGRADO SOLO POR 6.760 HOMBRES

Los servicios del 091 se van a implantar en Bilbao, Valencia y Sevilla, y paulatinamente en las demás capitales

DECLARACIONES DEL MINISTRO DE LA GOBERNACIÓN, TENIENTE GENERAL ALONSO VEGA

Nuestro querido colega "Informaciones" publicó anoche unas manifestó´ dones del ministro de la Gobernación, teniente general Alonso Vega, que, por sit interés, reproducimos íntegramente:

"—Señor ministro: Probada ya la gran eficacia de los servicios del 091 en Madrid y Barcelona, ¿se ha pensado en instalarlos en otras capitales de provincia? ¿Llegará dicho servicio a constituir una amplia red, plenamente conexionada?

—La rápida transmisión de cualquier noticia relacionada con accidente o delito y de las órdenes para impedirlo, es consustancial con la más elemental técnica policial. De ahí la comprobada eficacia que han rendido los servicios del 091 y los coches radío-patrulla en Madrid y Barcelona, que se implantarán sucesivamente en las demás poblaciones. En el presenté año se procederá a dotar do estos nuevos elementos a la Jefaturas Superiores de Felicia de Bilbao, Valencia y Sevilla, y paulatinamente se extenderán a todas aquellas capitales que por sus especiales características demander esta innovación. Los servicios competentes estudian actualmente el mejoramiento, de los sistemas de comunicaeíón simultánea con múltiples puestos de escucha y de recepción instantánea en las centros de seguridad correspondientes, así como la instalación de indicativos, señales o llamadas que se produzcan de modo automático en los lugares de origen.

NUEVOS CENTROS Y UNIDADES POLICIALES

—Como, continuación del plan . de modernización de medios técnicos y de transporte, armamento, nuevos centros de investigación, etc., ¿se prepara- actualmente alguna otra mejora en orden al funcionamiento de la Policía?

—Cada uno de los extremos de esta pregunta encierra complejos problemas que demandarían una amplísima contestación. Cualquier avance que se produzca en la técnica de los transportes, de la defensa, de la identificación, etc.. necesariamente debe reflejarse en la dotación de los servicios de seguridad. La labor a realizar es vastísima y su desarrollo habrá de graduarse en distintas etapas precisamente por el volumen que encierra. El extraordinario crecimiento de nuestras provincias, y sobre todo de nuestras. capitales, exige correlativamente la instalación de nuevos centros y unidades policiales. Los problemas que con ello se originen de instalación, y sobre todo para, acuartelamiento de las Fuerzas de Policía Armada, son realmente difíciles, y a su solución se encaminan los afanes del Departamento, Las premisas fundaméntales están ya sentadas, y paulatinamente .se desarrollarán en forma oue permitan descargar a las Comisarías del voluminoso y paciente trábalo aue hoy las abruma y hacer más eficaz la vigilancia de los distritos y zonas urbanas mediante la actuación de agentes esneeja-lizados, que contribuirán al mantenimiento del orden núblico con «¡us tiresencia y vigilancia en los lugares dondft actúen.

—El Cuerpo General de Policía guarda Indudable conexión, sin perjuicio de mantener íntegra su tradicional v bien acreditada personalidad, con las Fuerzas de la Policía Armada y en muchas ocasiones, con la Guardia Civil /.no es cierto?

—Los tres Cuernos constituyen el- núcleo fundamental de los servicios encargados de mantener o restablecer el orden público y de velar por la seguridad general. Es oportuno advertir que el número total de sus componentes está en proporción muy inferior a la que se da en otras naciones, relacionando aquella cifra con la de los habitantes y extensión superficial de los distintos países.

Ello revela—añade—-que afortunadamente, y como luego se dice, la vida española se desenvuelve en condiciones altamente satisfactorias, hecho que, por otra parte, se refleja en las estadísticas de nuestros Tribunales.

Por esto sorprende y apena que en ocasiones alguna Prensa extranjera suponga .—afirma el ministro—que nuestra Policía cuenta con más de 80.000 funcionarios siendo así que el Cuerpo General de Policía está integrado por 6.760 hombres, y es tisja determinadas propagandas necesitan falsear estas cifras para dar por ciertos imposibles grados de intromisión de nuestros tientes en la vida y actividades de los es?3añofes. Qnizá la mayor satisfacción para la. Policía española estriba en la sorpresa que supone para las Organizaciones fie cí.vfis pcíses el comprobar que con tan r-páwív.rto número de efectivos se desarrolle ur>a Inhor QRC por su perfección y éxitos sé!-» admiraciones despierta.

La conexión en los tres Cuerpos a que anícs me refería es indispensable. En mus che," ocasiones es una sola la causa que pcriuri-a la paz pública en las zonas urbanas y en las rústicas, y en elías actúan en estrecha unión y perfecta inteligencia los diversos Institutos. La Guardia Civil, ía í*olicía Armada y la Policía gobernativa 32 necesitan mutuamente, y en casos de conflictos públicos fueron y serán los servicios combinados los más eficaces y com-pletcs.

•LA EFECTIVIDAD DE LA INTERPOL

—Aparte de los diversos servicios en el ámbito nacional que acertadamente realizan las distintas brigadas, ¿puede decirnos algo en relación con la Interpol? ¿Se amplía la colaboración de la Policía española con este organismo de tipo internacional?

La efectividad de la Interpol es una realidad, tanto más estimada cuanto más cordiales y sinceras sean las relaciones entre los pueblos. Por nuestra parte, sostenemos contactos eficaces con la mejor buena voluntad y contribuímos con el mayor entusiasmo a la organización y cumplimiento de las misiones de este organismo. La concepíuación de nuestra Policía en el mundo entero merece altos calificativos y es grato destacar el merecido prestigio de que España goza cu el seno de la Interpol.

HAY QUE MANTENER RELACIÓN CON LA PRENSA

—.Una pregunta que, señor ministro, es-tiraamos importante: ¿Cuáles deben ser las aelaciones de la Prensa con la Policía? ¿En qué medida puede contribuir la Prensa al orden público?

—S.sías dos preguntas, pues son dos, tienen una respuesta clara y terminante. La Prensa necesariamente debe mantener una estrecha e íntima relación con la Policía. Tocio cnanto afecte al orden público despierta lógicamente el interés y atención del prás, y es un deber proporcionar a éste una* serena y objetiva información, doblemente necesaria cuanto que es consigna áe í?s enemigos del país el poner en circulacióñ versiones deformadas y casi siempre maliciosas de cuanto con España se relaciona.. La Prensa puede cumplir una do!íle misión ejerciendo una función orientadora y preventiva y otra de ejemplarl-áad y sancionadora, haciendo partícipes a lis lectores de las razones o necesidades cíe una medida y creando un ambiente de rsnroehe colectivo, que tanto contribuye a ni" atener firme el respeto a la ley.

Es cierto que en algunas ocasiones una rr--">n de servicio y de elemental discre-cJdñ exige silenciar datos o noticias que al s?r divulgados comprometerían grave-ipesu:; la eficacia de aquél, y de ahí que no l´:?vne a las columnas del periódico con lar, íiníisprnsE.bles condiciones de actualidad, 16 r¿iie la lícita vocación informativa clss.´.aTía, transmitir con la máxima rapidez. Ahéva fcir.n, son muy contados los casos en cjus se- impone esta demora, y las más d´; iis veces esta falta de Inf ormación_ no rf.*´´ dr:!--rminada por dificultades o im-rííL´risntos´´ de los organismos oficiales.

LA SALUD MORAL DE ESPAÑA

__Por último, ¿cómo ve, señor ministro, la sesui´idad y el orden público en esta celebración del Santo Ángel de la Guarda?

__Si para formular el diagnóstico que se me uide nos- atuviéramos exclusivamente a lo csiie ocurre en España y a la normalidad de "nuestro momento, j:o podría darle una rcspresta rotunda y absoluta: es difícil que en el mundo cutero pueda mostrarse una siíii"´?´ór. COSTÍO la fle España con un índice de criminalidad tan bajo como el «ue se refleja en las estadísticas de nuestros Tribunales. Las infracciones, que en otros países se cuentan po millares y muchas veces quedan en la impunidad, se ofrecen en España con cifras bajísimas, y casi siempre descubiertas y sancionadas por los Tribunales de Justicia.

Ahora blec, esta salud moral de España, esta firmeza de su Régimen y la íntima adhesión del pueblo español es precisa-monte lo que obsesiona y preocupa a los enemigos de nuestra Patria, que desde el exterior, y sin el menor recato, están convirtiendo a los países que les brindaron generosa hospitalidad en barricadas y parapetos desde los que pretender disparar impunemente los proyectiles de su odio y de su rencor, sin otra finalidad que la de buscar la ocasional alteración de orden público que pueda producir un hecho aislado para brindarla como exponente de una situación grave. La reciente colocación de explosivos en Madrid, las consignas e instrucciones circuladas en el VI Congreso del partido comunista celebrado en Praga y las constantes incitaciones que desde el exterior lanza un grupo de terroristas no han cesado ni por un solo instante y mantienen lógicamente la adopción de medidas de precaución y vigilancia. Espero que la protección divina respalde la permanente centinela de nuestras fuerzas 7 nos permita, como hasta ahora, mantener la paz y seguridad que para España ganó el Caudillo, y que todos los españoles están dispuestos a defender a cualquier precio."

 

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