Autor: Contreras, Lorenzo. 
   Rechazada una enmienda a la totalidad     
 
 Informaciones.    09/06/1971.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 24. 

CORTES: LEY DE ORDEN PUBLICO

RECHAZADA UNA ENMIENDA A LA TOTALIDAD

Por Lorenzo CONTRERAS i Cronista parlamentario de INFORMACIONES.)

MADRID, 9.

La Comisión de Gobernación de las Cortes rechazó ayer la propuesta formulada por el señor ESCUDERO

RUEDA, procurador familiar por Guipúzcoa, en el sentido de que se devuelva al Gobierno el proyecto de

ley que modifica la ley de Orden Público de 30 de lidio de 1959.

A favor de la enmienda de totalidad sólo votó el procurador familiar por Salamanca don JESÚS

ESPERABE. El señor ESCUDERO RUEDA, por no pertenecer a la Comisión, no tenía, voto.

«La ponencia ha dulcificado

el proyecto del Gobierno, pero

deja intactas las facultades de

los gobernadores»

E! procurador enmendante inauguró la defensa de su enmienda con una nota de pesimismo:

ya le han rechazado en esta legislatura tres propuestas de devolución de textos legislativos al Gobierno.

El procurador vaticinó que esta vez ocurriría lo mismo, Asi fue

El señor ESCUDERO manifestó que la reforma de la ley de Orden Público, con el agravamiento de las

sanciones que coatiene, no es de recibo porque «las circunstancias sociales en que se desenvuelven las

conductas no se han agravado hasta el extremo limite que justifique la dureza de la reforma».

Expresó el procurador su «asombre» por el hecho d? que, en lugar de enviarse a las Cortes la ley

Orgánica de Ja Justicia, demandada por la ley orgánica del Estado, el Gobierno haya procedido a remitir

un texto que refuerza la discrecionalidad del poder en materia sancionadora.

PARCIALES DULCIFICACIONES

Aunque la ponencia ha dulcificado el proyecto del Gobierno. rodociando la cuantia de las multas, ha

dejado intacta la facultad de los gobernadores que podrán imponer multas de 100.000 pesetas contra los

que alteren la normalidad y el orden interiores.

Por su parte, sigue en pie la propuesta de que el director general de Seguridad Imponga sanciones de

250.000 pesetas. Podrá imponerla de 500.000 al ministro de la Gobernación y de un millón el Gobierno.

Asimismo —según subrayó el señor ESCUDERO— se mantiene la facultad de los gobernadores civiles

para ampliar en un 50 por 100 la cuantía de las multas.

El procurador fue detallando los aspectos del proyecto que, a su juicio, son, dignos de crítica.

En días sucesivos tendrá el lector oportunidad de conocer el detalle de las sanciones que se sometan a

debate. Señaló el procurador la «capacidad ruinosa» de la? multas, y celebró que la ponencia, al menos,

haya eliminado del texto del Gobierno la exigencia de certificado gubernativa de buena conducta para

poder cursar estudios.

Criticó el señor ESCUDERO que el Gobierno haya tenido la preocupación de actualizar la ley de Orden

Público y no_ haya- sentido la misma inquietud con respecto a otras actualiaciones, como, por ejemplo.

La regulación de las; reuniones públicas contempladas en una ley de 1880, desarrollada por una orden de

julio de 1939.

OTRAS REFORMAS QUE HACEN COLA

Recordó el procurador la? leyes y disposiciones que existen en la actualidad para mantener el orden., y

sentenció: «Todo poder político supone no solamente la fuerza, sino también la convicción de que hay

que obedecer».

¡Pidió que el poder físico vaya unido al concepto de «legitimación ante el espíritu humano y ante la

conciencia jurídica»

Más adelante enumeró las reformas que serían necesarias en el orden sociopolítico y que todavía

aguardan su turno. Citó la reforma fiscal, la ordenación social y de la empresa, la nueva ley de Régimen

Local, las asociaciones políticas...

A la vista de este cuadro, comentó:

«Yo creo que esta tarde estamos aquí, entre otras muchas razones, porque no se acaban d« cumplir

preceptos como los artículos 10 y 16 del Fuero de los Españoles, que también es ley Fundamental.»

Y añadió: «No puedo por menos de considerar la extensa problemática de ideas que han de moverse

clandestinamente en la Patria. Veo la generosa aportación que hacia ellas hacen muchos de nuestros

jóvenes. Defensa de ideas legítimas. Difusión de ideas legítimas que hoy son punibles»

SEÑOR HERRERO TEJEDOR: «LIBERTAD DENTRO DE UN ORDEN»

La intervención del señor ESCUDERO suscitó rápidos discursos balsámicos de procuradores, que con sus

intervenciones redimieron a la ponencia del compromiso de responder con mayor énfasis.

El fiscal del Tribunal Supremo, señor HERRERO TEJEDOR, se proclamó partidario del desarrollo

político y negó que los procuradores estuviesen allí, en la Comisión de Gobernación, porque haya falta de

regulación de determinados supuestos socíopolíticos.

Justificó la reforma del orden público en base a la eterna tensión libertad-autoridad. Se anunció partidario

de restablecer la vigencia del artículo 18 del Fuero de los Españoles, y volviendo al tema de la reforma

del orden público, señaló que las garantías de este orden no se deben confundir con un endurecimiento de

la represión. Se trata, simplemente, de proteger el normal funcionamiento de las instituciones.

Evocó la anormalidad en la Universidad, que perjudica a familias modestas, y estimó que «no hay nada

peor que hablar de libertades sin garantizarías dentro de un orden».

Por último, el fiscal del Supremo señalo que la preocupación por proteger al Poder judicial no debe llegar

hasta el absurdo de atribuirle el poder punitivo de las autoridades gubernativas.

Recomendó que no se confunda el delito con el desorden. Y coronó su intervención oratoria con esta

aseveración:

«Precisamente ha venido a las Cortes este proyecto de reforma del orden público para que el Gobierno no

tenga que recurrira Procedimientos extra ordinarios como hasta ahora.»

SEÑOR VALENCIA REMON:

«REPRESENTAMOS A LA

MAYORÍA SILENCIOSA»

El señor VALENCIA REMON combatió la apreciación del señor ESCUDERO sobre el valor de las

actitudes d« aceptación o repulsa de la discusión del texto, y lanzó esta Imagen: «No hay ningún rubor

que tiña de carmín mis

mejillas al aceptar esta ley.

No me considero por ello miembro de una guardia pretoriana del régimen. Tal vez ESCUDERO sea

portavoz de una minoría más vocinglera y activa, pero nosotros representamos a la mayoría silenciosa que

acudió a la plaza de Oriente y que se alarma cuando ve que un bien como la paz pública está en peligro.»

¿QUIEN PAGARA LAS MULTAS?

El señor ESPERASE hizo esta apreciación técnica.

El proyecto del Gobierno, en virtud de las suavizaciones introducidas por la ponencia, ha quedado

convertido en un sexto que simplemente ofrecerá la oportunidad de discutir y regatear sobre la cuantía de

las multas que impongan las autoridades. Y preguntó´ «¿Para esto hace falta modificar la ley de Orden

Público?»

A juicio del señor ESPERABE, los que van a pagar multas no van a ser los encuadrados en

organizaciones activistas, sino los que acuden a ver a ROGERS o le" escriben un» carta. «Estos señores

—dijo el procurador— no alteran el orden público. Simplemente piensan.»

El ponente señor TORROBA que ademas de procurador familiar por Soria es jefe central de Tráfico,

preguntó a ESCUDERO: «¿A qué dos Españas hace usted alusión? Yo sólo veo una gran de y hermosa.»

El procurador guipuzcoano respondió: «¿Es que las dos Españas sólo están en mi fantasía? ¿A qué vienen

esta* medidas al cabo de treinta años de Régimen? ¿Por qué no estamos aquí discutiendo otras cosas que

despejen el horizonte? ¿Por qué negar que ciertas actitudes configuran la existencia de dos Españas? ¿Por

qué negar que hay señores con esquema» del año 36? ¿Por qué negar que España está por encima de estos

esquemas simples de rojos y azules?»

El señor SUAREZ (don FERNANDO) se mostró ecléctico. Admitió la modificación del orden público

con dos condiciones: que el Gobierno no se extralimite y que busque también el orden por otros medios,

como por ejemplo, el desarrollo político.

UN ALCALDE PIDE CARTA BLANCA

Se votó la enmienda del señor ESCUDERO. Se consumo la derrota de su propuesta de devolución del

texto al Gobierno y se entró en el examen, del articulado. El señor

ESPASA MUNTADAS evoco sus problemas como alcalde sancionador (lo es de Hospitalet) y propuso a

favor de la primera autoridad edilícia facultades para obrar por propia iniciativa y responsabilidad cuando

las circunstancias lo aconsejaren, dando cuenta de sus actos cío más rápidamente posible» al gobernador

civil.

MULTIPLICAR SOLO POR DOS

EI debate ha quedado pendiente de respuesta por parto de la ponencia, en el aspecto de las prerrogativas

sanciona doras de la Administración. La mayoría de los procuradores solicitan multiplicar por dos —y no

por cuatro o por cinco— el módulo de penas previsto en la ley de 1959.

Don FERNANDO SUAREZ dijo que tan elevado coeficiente multiplicador es inadmisible por mucho que

se suponga elevado, desde entonces a acá, el costo de la vida.

Este procurador recordó, en otro orden Se cosas, que en el fondo lo que se sanciona en esta lev son los

actos contrarios al orden público v no el contraste de pareceres. Respondía con esta observación a la

evocación que el señor ZUBIAUR había hecho de la multa gubernativa que hace un par de años le

impusieron por determinado acto político celebrado en Navarra.

El señor ESPERABE se negó a admitir para los alcaldes facultades sancionadoras, pues «a caballo de esta

delegación de autoridad, la futura ley de Régimen Local quedará prejuzgada», pues se habrá perfilado la

figura de loa alcaldes de designación en cuanto, al sancionar, representan a la autoridad gubernativa.

 

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