Autor: F. S. H.. 
 El lunes pasado, en Madrid. 
 Funeral y manifestaciones por el policía muerto  :   
 Las autoridades se retiraron tras el acto religioso. 
 Criba.    12/05/1973.  Página: 16. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

FUNERAL Y MANIFESTACIÓN POR EL POLICÍA MUERTO

Unas cinco mil personas se manifestaron en Madrid el pasado lunes durante más de dos horas,

pidiendo a

gritos la dimisión del Gobierno. También menudearon los ataques al Opus Dei, a los obispos y a los

"rojos asesinos",

así como los vivas a Franco, a España, a la Policía y a las Fuerzas Armadas.

La manifestación se formó a la salida de un funeral, celebrado en la basílica de San Francisco el Grande, por

el alma del subinspector de policía muerto el pasado 1 de mayo en el curso de una manifestación»¡legal. Al

acto religioso no asistió ningún miembro del Gobierno, aunque estuvieron presentes personalidades tales

como el teniente general Diez Alegría, jefe del Alto Estado Mayor; el teniente general Iniesta Cano;

director general de la Guardia Civil; el coronel Blanco, director general de Seguridad; varios exministros, la

delegada nacional de la Sección Femenina, gobernador civil, alcalde, el procurador en Cortes y concejal

Puig y Maestro-Amado, y otros. El teniente general Iniesta fue largamente aplaudido y vitoreado al hacer

su aparición a la puerta del templo, con grandes gritos de "Iniesta al Poder"; él correspondió a los saludos,

pero rápidamente abordó su automóvil y se retiró, al igual que hicieron las personalidades anteriormente

mencionadas. (El señor Puig y Maestro-Amado se unió posteriormente a la Manifestación).

Tras cantar repetidas veces el Cara al Sol, los manifestantes comenzaron a avanzar por la calle de Bailen.

En vanguardia iban una serie de pancartas con textos tales como "Viva la Policía", "Dios nos ampare de

los Gobiernos débiles", "Justicia para los obispos rojos" (en ésta última aparecía también el dibujo de un

cura ahorcado), "1898, Honra sin barcos; 1973, barcos sin honra", etc., etc. El texto de esta última pancarta

fue gritado docenas de veces a lo largo del recorrido, acompañado de otros como "Franco, sí; Opus, no",

"Queremos garantías para la Fuerza Pública", "Franco, sí; Gobierno, no", "Falange, sí; Opus, no", "Fuera

comunistas de la Universidad", etc.

En la esquina de la calle Bailen con la de Mayor —muy cerca del Obispado—, la manifestación se. detuvo

y un joven ley ó,"a través de un megáfono, una carta de repulsa a la nota del Consejo Episcopal de

Madrid-Alcalá sobre la muerte del policía y las agresiones a sacerdotes ocurridas días antes. La masa de

manifestantes continuó su camino por la calle Mayor, deteniéndose nuevamente ante Capitanía General,

allí se redoblaron los vivas a las Fuerzas Armadas y a la Policía, mientras una comisión, presidida por don

Blas Pinar, saludaba al capitán general.

Al llegar a la Puerta del Sol, la manifestación se detuvo ante el edificio de la Dirección General de

Seguridad, donde se lanzaron repetidos gritos, mientras esperaban que apareciera en el balcón el director

general de Seguridad. Sin embargo, el señor Blanco no salió, y los manifestantes continuaron su marcha

con efectivos sensiblemente reducidos —unas 1.500 personas en aquellos momentos— hacia ia calle de

Santa Isabel, donde fueron depositadas cinco rosas en el lugar donde cayó herido el policía Juan Antonio

Fernández Gutiérrez. A continuación, el padre Venancio Marcos dirigió el rezo de un padrenuestro, y

finalmente Blas Pinar habló a los allí reunidos con enfervorizadas palabras, disolviéndose a continuación

sin que se produjeran incidentes.

Como notas complementarias, puede destacarse !a participación de varios centenares de policías en la

manifestación. En la misma pudo distinguirse a varias personas muy conocidas, como los señores Pérez de

Tudela, Sánchez Covisa, etc., además de los anteriormente citados. Por otra parte, la circulación rodada fue

cortada en todas las calles por las que pasó la manifestación, y algunos coches y autobuses que

intentaron pasar fueron conminados a no hacerlo por algunas de las personas que iban en cabeza de la

demostración. Las pancartas permanecieron enarboladas en todo momento y marcharon siempre en la

cabecera de la manifestación.

La Fuerza Pública acompañó a la manifestación con grandes contingentes, situándose a ambos lados de la

misma, y no intervino en ningún momento. Por otra parte, numerosos periodistas —entre los que se

encontraban varios corresponsales extranjeros— presenciaron el recorrido y actividades de los

manifestantes.

F. S. H.

El lunes pasado, en Madrid

 

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