Autor: Contreras, Lorenzo. 
 Elecciones. La campaña, al trasluz. 
 El "syllabus", el Centro y el día loco de Alianza Popular     
 
 Informaciones.    09/06/1977.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 13. 

ELECCIONES

LA CAMPAÑA, AL TRASLUZ

El "syllabus", el Centro y el día loco de Alianza Popular

Por Lorenzo CONTRERAS

MADRID, 9.

EL primado de España, don Marcelo González, y el obispo auxiliar de Bilbao, don Juan María Uriarte,

han incrementado el fondo de aportaciones eclesiales para la debida orientación del voto creyente.

El.primero ha recordado que la conciencia católica no es compatible con el marxismo ateo, llámese con

uno u otro nombre, ni con el liberalismo absoluto que rechaza toda ley moral, ni con el capitalismo que

trata de explotar a los hombres teniendo el lucro como motor único y esencial, ni con los totalitarismos

que destruyen las libertades y derechos fundamentales de la persona humana.» En resumidas cuentas,

mediante el relanzamiento de un mini «syllabus», han «desaconsejado» a los fieles el voto de izquierda,

pero no enteramente el de derecha, pues no existen liberalismos «absolutos» ni hay capitalismo incapaz

de explicar hoy por hoy que el lucro convive con otras finalidades.

Monseñor Uriarte se ha limitado a señalar que la participación electoral, es ahora más cristiana que la ve-

leidad abstencionista, y que ´los criterios a la luz de los cuales un creyente debe formar su conciencia

están expresados en la declaración de la comisión permanente del Episcopado".

Para el primado no cabe consentir "la invasion de ideologías que corrompen las almas". Para el prelado

vizcaíno "ningún programa político concreto agota ni respeta del todo las exigencias de la fe". Desde

Córdoba, donde monseñor Cirarda imparte su magisterio, ha llegado noticia de que el Secretariado

Nacional del Apostolado Gitano reconoce •• a cada evangelizado su libertad para votar a las dis- tintas

opciones políticas contendientes "con las limitaciones que el Episcopado ha hecho públicas para todos los

españoles cristianos". Y añade: "´Especial recelo pueden merecer voces que, hasta el momento, han

desconocido a los gitanos."

FELIPE GONZÁLEZ

Uno de los dirigentes de la izquierda, don Felipe González, líder del P.S.O.E., llenó ayer hasta la bandera

la plaza de toros Monumental de Barcelona, donde, según las noticias llegadas, "la afluencia de público

superó lo previsto". Treinta mil localidades, más dos mil sillas colocadas en el ruedo, fueron insuficientes.

El dirigente socialista manifestó: "El día 15 se trata de acabar con una experiencia autoritaria de Poder."

El catalán Andréu Abelló dividió al auditorio: unos "querían oírle en castellano y otros en catalán.

Empezó con la lengua de Verdaguer y termino con la de Cervantes. Allí estaba don Julio Busquets, socia-

lista independiente, que fue presentado por Jordi Vallye-drú de esta guisa: "Único militar que ha

abandonado el Ejército para presentarse a las elecciones."

Horas antes de su comparecencia en Barcelona, Felipe González dijo en Logroño que comprendía la

dimisión de los directores del Instituto Nacional de Estadística porque se les ha impedido dar a conocer a

la opinión pública algo tan fundamental como los sondeos que marcan la tendencia del voto. Según el

candidato socialista, el presidente Suárez está en el secreto de esas encuestas, pero no puede confesar sus

resultados al candidato del mismo nombre.

EL CENTRO

Sin embargo el señor Suárez tendrá capacidad para desdoblarse cuando el lunes día 13, por la noche, ante

las cámaras de TVE., después de la segunda edición de Telediario, pronuncie, durante diez minutos, su

alocución electoral, en nombre de la "coalición que encabezó". El número uno de la candidatura

madrileña de U.C.D respetará a su modo la neutralidad prometida, porque no hará referencia alguna a su

cargo de presidente del Gobierno.

El Centro, mientras tanto, prosigue su campaña haciendo honor a los equilibrios que su denominación le

impone. El señor Herrero de Miñón ha logrado captar una síntesis feliz: «Queremos —ha dicho en

Madrid— una España próspera por la iniciativa privada y solidaria por un sistema fiscal justo.» Como .si

la derecha le fuese completamente ajena, don Armando Benito se ha referido a ella, en el mismo mitin de

barriada, con este contundente párrafo: «Ya que la derecha de este país ha estado durante cuarenta años

engolfada en el disfrute solitario del Poder, sin compartirlo con nadie, ´ hay" que admitir que la izquierda,

con su partida de nacimiento en regla, pueda comparecer en la arena poli-tica y sea capaz de ganar.» Aun

así, su compañero de formación, señor Fernandez Ordóñez, trata de disuadir al elector de cualquier

opción no centrista porque «quiza el Centro es el único camino que haga posible el que haya otras

elecciones».

CARRILLO Y EL PADRE PEYTON

Para don Santiago Carrillo, secretario general del P.C.E., el Centro, sin embargo, no existe como tal

coalición electoral. Hablando en el campo del Boetticher, en Villaverde, se ha preguntado si un hombre,

Adolfo Suárez, podía ser todo un partido, pues, a su juicio, «hace falta una propaganda de ideas, de

soluciones, y no de producto comercial».

El presidente Suárez sigue teniendo para los comunistas, no obstante, una aceptable imagen. El último

elogio de esta procedencia le ha llegado desde Bilbao, donde doña Amaya Ruiz Ibarruri, hija de la

«Pasionaria», ha declarado estarle muy agradecida por su actuación política.

Sin pretender una respuesta, casi a las mismas horas que el señor Carrillo hablaba en Villaverde, don

Joaquín Garrigues Walker expresaba en Alicante su desolación por la confusión de programas, que hace

de los liberales centristas seres desbrujulados. «Así —ha razonado— que ya no sabemos en qué lugar es-

tamos nosotros. Sólo nos falta oír y ver a don Santiago carrillo, aliado con el padre Peyton, rezando el

rosario en familia.»

Don Santiago, pese a todo, no goza de proximidades tan conservadoras. En Villaverde se tomó ayer un

desquite contra la Federación Demócrata. Cristiana, que acaba de movilizar para su mejor introducción

electoral al presidente de la D.C. italiana, señor Aldo Moro. El señor Carrillo ha expresado su admiración

hacia don Joaquín Rulz-Gi-ménez, pero ha señalado que ciertas fuerzas a su derecha impidieron que el

P.C.E. pudiese respaldar en paridad con la F.D.C. a la candidatura senatorial democrática. En base a ello,

don Santiago pidió públicamente que los comunistas no voten por Villar Arregui. «Que le voten sus

amigos», fue la explicación final. En lugar de Villar Arregui, el voto comunista preferirá a José Alonso

Ceres del P.S.P.

ALIANZA POPULAR Y ARIAS

. Alianza Popular tuvo ayer un día glorioso. ´Habló por Televisión Española el ex presidente Arias

Navarro, hoy candidato al Senado, y, como se esperaba, hizo de Franco la base de su programa electoral.

Desempolvó el espíritu del 12 de febrero y acometió al comunismo tanto como al separatismo. El

Gobierno no se libró de sus críticas, pues el hombre que devaluó la peseta y vivió políticamente los

episodios de la cafetería Rolando, de Montejurra y de Vitoria, hizo referencia «al alarmante deterioro de

nuestra economía y la insostenible situación del orden público».

Silva Muñoz, mientras tanto, decía en el pabellón de deportes de Alicante: «Venimos en son de paz.» Y

Fraga Iri-barne, en Aviles, estimulaba la libido política de la ciudadanía con esta frase: «Durante los

últimos años lo hemos hecho bastante bien .y aún lo haremos mejor.» En Burgos, donde hubo postre de

bofetadas, el ex ministro respondía a quien gritó «ya estuvieron cuarenta años en el Poder y no hicieron

nada: dejadle, de-padle, ¿a quién va a convencer?».

Esta no es precisamente la España que dejó Carrillo». En Barcelona, durante un debate público

organizado por «Diario de Barcelona» y «Radio Barcelona», el señor López Rodó colisionaba con don

Heriberto Barrera ante un público más enardecido que .los propios actuantes. Salió el tema de la

proclamación de la República en Cataluña. «Fue un golpe de Estado», dijo López Rodó. «Fue un acto de

soberanía», opuso Barrera. Se habló de Luis Companys, presidente de la Generalitat. «Fue un hombre

indeciso y débil», opinó López Rodó. «Fue un hombre generoso», argüyó Barrera. Surgió el nombre de

Carrero Blanco. «Mejor no hablar de él», propuso Barrera. «Fue un patriota», dijo López Rodó.

Los despachos de agencia aclaran que los protagonistas del debate «no llegaron a ningún acuerdo» y que

al final, entre los asistentes, «hubo gri-tos de "¡Viva el Rey!" y otros opuestos a la institución mo-

nárquica».

 

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