Elecciones 77. Lñas monjas gallegas responden a la "recomendación" de Alianza popular. 
 "No somos minusválidas mentales ni menores de edad"     
 
 Pueblo.    10/06/1977.  Página: 9. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

Las monjas gallegas responden a la «recomendación» de Alianza Popular

"NO SOMOS MINUSVALIDAS MENTALES NI MENORES DE EDAD"

SANTIAGO DE COMPOSTELA. — «Somos ciudadanas adultas y como las demás. Por tanto, con

posibilidad de decisión de informarnos por nuestra cuenta, sin necesidad de que se nos haga un

proselitismo especial en tono paternalista, como si fuésemos minusválidas mentales o menores de

edad», dice uno de los puntos de una carta que un grupo de religiosas gallegas han dirigido a varias -

mujeres pertenecientes a Alianza Popular que en su día habían dirigido un escrito a las mencionadas

religiosas.

La carta a la que ahora contestan las religiosas estaba firmada por Soledad de Oriol. Elvira de Navascués,

Maruja Mussó y María Angeles Arteche.

Las religiosas gallegas comienzan su contestación diciendo que la aludida carta les «ha,llenado de

asombro y ofendido profundamente», Y añaden: «Somos cristianas, y como consecuencia, en nuestra

vida, y a la hora de votar, nos valen más aquellas alternativas que promueven la justicia y van contra la

explotación, aun a precio de perder tantas "seguridades" como tíos ofrece Alianza Popular. Porque

preferimos la justicia de que tanto hemos carecido hasta ahora, que el bienestar y la seguridad que ustedes

nos prometen, pero muchas nunca hemos disfrutado.»

La carta de las religiosas gallegas sigue diciendo qué «nos ha sonado a chantaje su apelación a la Iglesia

jerárquica; eso es abusar de la ignorancia política y teológica de. algunas religiosas. Negamos que la

jerarquía española haya tomado una postura tan partidista y cerrada como la que ustedes afirman, ni se

deduce eso de sus declaraciones, que conocemos muy bien».

La carta finaliza diciendo: «El respeto a otras Ideologías no es cuestión de caridad, como ustedes afirman

en su carta, sino de derechos y de la justicia más elemental.»

 

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