Tertulia Electoral en ABC     
 
 ABC.    10/06/1977.  Página: 12-17. Páginas: 6. Párrafos: 103. 

ABC. VIERNES. 10 DÉ JUNIO DE 1977. PAO. 12

los candidatos Leopoldo Calvo Sotelo (candidato al Congreso, de U.C. D.):

«NO HA HABIDO IRRUPCIÓN EN LA UNION DE CENTRO DEMOCRÁTICO»

Don Leopoldo Calvo Sotelo. ex ministro de Obras Públicas, fue el único miembro del Gobierno que

abandonó su puesto para presentarse como candidato a las elecciones en defensa de una opción de Centro.

Según los medios políticos, él fue quien preparó el aterrizaje de los hombres del presidente, los

«monclovitas», en las listas electores de la Unión de Centro.

—¿Hasta qué punto la llegada de los hombres del presidente supuso un» modificación en la línea política

del Centro?

—El examen estadístico de las candidaturas revela, que no ha habido una irrupción en el antiguo Centro

Democrático de hombres heterogéneos con los «me lo habían fundado; y tampoco me parece exacto filiar

a los candidatos independientes como hombres del presidente. En la UCD siguen vigentes las ideologías

liberal, so-cialdemócrata y democratacristiana del Centro Democrático original.

—¿Cuál va a ser la postura de la coalición después del 16 de junio?

—En torno al Centro espero que se constituya en el próximo Parlamento una mayoría suficiente para

apoyar a un nue-TO Gobierno.

Fernando Moran (candidato del Partido Socialista Popular):

«NO HAY NINGUNA RAZÓN PARA QUE RETIREMOS LA CANDIDATURA AL SENADO»

—La campaña electoral está en su etapa final. ¿Cuál es su opinión sobre el desarrollo cuando falta menos

de una semana?

—La campaña, en general, ha demostrado que el país está mucho más maduro cívicamente que lo que

pretendían los que retrasaban la democracia. Apenas ha habido actos de vialencia; no han existido injurias

de unos candidatos a otros y se ha manifestado un entusiasmo en grandes macas del país por participar en

el proceso electoral.

—Sin embargo, alguien muy cualificado ha afirmado que la campaña se caracteriza por la confusión, el

miedo y el despertar de las provincias. ¿Es esto cierto?

—Hay, sí, confusión porque existe un cierto mimetismo general y casi todos los partidos dicen las

mismas cosas. Es una especie de torre de Babel a la inversa, en que todos hablan el mismo idioma sin en-

tenderse. En este sentido, la campaña no ha cumplido con su principal función de clarificar actitudes y

programas políticos.

—Dadas las condiciones en que se está desarrollando la campaña, ¿piensa que el «pucherazo» es

previsible?

—El «pucherazo», en el sentido directa o material, puede ocurrir; pero no es previsible. Lo que sí existe

es un condicionamiento grande de los medios de comunicación de masas por la falta de entrenamiento y

por las enormes dificultades con que la izquierda ha tropezado para constituirse y hacer campaña en tan

poco tiempo.

—¿Piensa el P. S. P. retirar su candidatura al Senado como lo ha sugerido el candidato del P. S. O. E.,

Javier Solana?

—No hay ninguna razón para que retiremos una candidatura que es la única candidatura obrera y, por

tanto, socialista. Nosotros estuvimos dispuestos a una candidatura común, pero como ha explicado el

profesor Tierno, cuando se sugirió un nombre, concretamente el mío, no se nos convocó para las

reuniones para formar la candidatura.

—¿Han comenzado ya las negociaciones sobre el mitin conjunto que Morodo propuso al P.S.O.E.?

—Realmente no lo sé. Creo que sería interesante cualquier acto unitario que no perjudicaría a ningún

partido y que sería muy bien visto por una opinión muy amplia que es socialista.

Pablo ligarte (candidato al Congreso por Madrid de Alianza Socialista Democrática)

«LAS ACUSACIONES DE AMARILLISMO QUE NOS HACEN SON INJUSTAS»

—Se comenta a nivel de calle que ustedes son socialistas «amarillos», apoyados por el poder central. ¿Es

ésto cierto?

—El Partido Socialista Obrero Español (histórico) y el Partido Socialista Democrático, que forman

Alianza Socialista Democrática, es donde existe el mayor número de militantes socialistas con más exilios

y cárceles sobre sus espaldas. Este índice es de carácter inequívocamente socialista. Frente a esta

situación en el P. S. O. E. (renovado), por su juventud preponderante, es difícil encontrar dichas

biografías. El no contar con la Prensa en general y los medios económicos que la internacional socialista

ha puesto en manos del P. S. O. E. - (renovado) explica estas acusaciones de amarillismo, que son in-

justas.

—¿Son, ustedes marxistas?

—Se es como todos los partidos socialistas, de raíz marxista.

—¿Cuál es el optimismo que Impera en cu partido en relación con el número de

escaños que obtendrán en el Congreso y en el Senado?

—Creemos que podemos conseguir en torno a veinte diputados y diez escaños en el Congreso. Esta cifra

es pequeña, pero muy importante en relación a los escasísimos medios económicos que la coalición ha

dispuesto, todos ellos de origen nacional e ínclitos en la Junta Central Electoral.

—¿Cree usted que habrá pucherazo en estos comicios?

—No en el sentido literal de la palabra, pero es preciso decir que el Poder y el capital están junto a la

Unión del Centro Democrático y de Alianza Popular, y la ayuda importantísima de la República Federal

Alemana, de Estados Unidos y de la U. R. S. S. que se ha dirigido a otros partidos de izquierda.

—¿Se llegará a la unidad del socialismo después del 15 de junio?

—Esperamos que si, pero probablemente exigirá cierto tiempo. Es necesario que el P. S. O. E. contenga,

al igual que ocurre en sus homólogos extranjeros, las tres tendencias: izquierda, centro y moderación, y

así ocurrirá en España.

Mariano Aguilir Navarro (candidato al Senado por Madrid de «Senadores para la Democracia»):

«ME SITUÓ EN EL ALA IZQUIERDA DEL P.S.O.E.».

—¿Cómo está, a su juicio, desarrollándose la campaña electoral?

—Estimo que el desarrollo de la campana está resultando esperanzador, porque lo que en un principio

pudo pensarse al hacer Juicios comparativos con países de democracia consolidada, no creo que sea

correcto. Hay que partir de la situación histórica en que estamos; es así como he emitido el juicio anterior.

Por otra parte, de una manera poco aproximada, con unos márgenes de error que pueden ser graves, creo,

no obstante, que se van marcando ya unas tendencias v en atención a este esquema me atrevo a decir que

las fuerzas democráticas van a encontrar un apoyo más fuerte de lo que inicialmente pudiera pensarse:

precisando: entiendo por fuerzas democráticas las que van desde el Equipo Demócrata Cristiano hasta la

extrema izquierda. Esto no quiere decir que yo me irrogue la capacidad de calificar a otras fuerzas

políticas. Esto le corresponde a la historia y en el el presente al pueblo.

—¿En qué ala del P.S.O.E. se sitúa usted?

—Yo, antes de pertenecer al P. S. O. E.. en una entrevista que se publicó primero en «índice» y después

incluso en un libro de Clemente, venía a decir que si yo fuera francés pertenecería al P. S. U. C.. al so-

cialismo de Michel Rocard. Esto puede servir de orientación para situarme hoy en el P. S. O. E. Debo de

advertir que aquella declaración data de 1968. En conclusión, y con toda la simplificación que supone

marcar posiciones apriorísticas yo vendría a situarme en la izquierda del P.S.O.E.

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Juan García Barbón Castañeda (candidato de la F. D. C. por Madrid):

«EL ELECTOR EMPIEZA A SABER QUIEN ES QUIEN EN EL CAMPO ELECTORAL»

—Según los últimos sondeos la F. P. C. está ganando posiciones. ¿A qué cree que es debido?

—Pienso que, en efecto, estamos ganando posiciones. Y pienso que se debe a que las siglas F. D. C. han

nacido hace apenas dos meses por lo que hasta ahora eran desconocidas, pero cuando se ha empezado a

identificar a reta F. D. C. con la Federación Popular Democrática y con Izquierda Democrática, de vieja

historia en la lucha por la democracia, las estadísticas reflejan congruentemente el resultado de esta

identificación. Ello significa que el elector empieza a saber quién es quién en el campo electoral.

—¿Hasta qué punto favorece a la P. D. C. el hecho de que una parte de los obispos españoles sugieran a

los católicos no votar marxistas?

—El domingo pasado se repartieron al parecer a la salida de las misas católicas unas hojas clandestinas

que daban a entender que el episcopado imponía el voto a una de dos concretas opciones políticas. Ante

este hecho recibimos en las oficinas de F. D. C. muchas llamadas pidiendo nuestra interpretación.

Contestamos con una nota de Prensa indicando que el problema de Ilustrar a los creyentes no concernía a

un partido político, sino a la Iglesia en cnanto tal, que es la interesada en que no se manipule

políticamente la religiosidad de los españoles. Por otro lado, personalmente

entiendo que la actitud a la que se refiere la pregunta siembre el confusionismo.

—Se dice que Suárez tiene ya hombres para el próximo Gobierno. ¿La P. D. C. estará dispuesta a formar

en un Gobierno de coalición propuesto por Suárez?

—Creo que la pregunta es prematura, pues la Composición de las Cámaras dará la medida en que sea

posible formar un Gobierno con arreglo a las normas democráticas admitidas comúnmente en el occidente

europeo.

Luis Ramírez (candidato al Senado por Madrid de Reforma Social Española):

«LA REFORMA SANITARIA HAY QUE VOLVERLA COMO UN CALCETÍN»

—Usted, como profesional de la Medicina y militante de R. S. E., ¿qué piensa de la reforma sanitaria?

—Hay que volverla como un calcetín. En primer lugar hay que hacer sanidad secto-rizada y

comarcalizada; huir de los grandes monstruos hospitalarios, hacer una gestión compartida y adecuada en

la que intervengan no solamente unos pocos, sino personal sanitario, así como los usuarios y adinistrados.

Es decir, la socialización del sector, pero a nivel de cogestión, no de nacionalización. Están también los

aspectos administrativos, ya que deben crearse centros de salud rural; fomentarse la Medicina preventiva

a todo nivel; que los equipos profesionales estén perfectamente integrados por sectores profesionales; que

el uso de tecnología no debe estar solamente en manos de los grandes hospitales, sino que debe acudir a

los centros comarcales; la enseñanza de los Mir, residentes, etc., debe impartirse también a nivel comarcal

y rural y se debe canalizar adecuadamente la opinión de usuario de esta sanidad, pidiéndole que exponga

lo que él desea y de qué forma desea ser asistido.

—Ya, pero ¿cómo se financia todo esto?

—Con una mejor distribución del gasto público, con una mayor transparencia de los comportamientos

financieros de la Seguridad Social y también con la participación del usuario. Lo que no cuesta no vale.

—¿Es usted optimista en cuanto a conseguir estas metas?

—Sí, desde el momento en que gente joven y capacitada entre en la máquina burocrática de la Seguridad

Social.

• JUAN URSINA (abogado): «Seria demasiado riesgo.»

«No, porque se está tomando en serlo y hay una responsabilización general. Sería demasiado riesgo;

mejor dicho, un riesgo estúpido, y no se va ni siquiera a plantear la cuestión.)

• MANUEL ANTA (Ingeniero): "Es probable.»

«Es probable y lo creo, porque si el partido de Suárez. a través de las encuestas que está realizando el

Instituto de Opinión Pública, ve que tiene una mayoría de un partido de izquierdas, entonces intentará

contrarrestar la diferencia da alguna forma, que bien pudiera ser el pucherazo.»

• WILLIAMS PERES (médico): «No creo.»

«No creo, porque me parece que estarán supercontroladas las votaciones.»

• VICENTE AGUIRRE DE ZULUETA

(industrial): «Posiblemente.»

«Como tengo muchos años y he visto algunas elecciones, es probable que esto ocurra, como de hecho ya

ha ocurrido otras veces.)

• ARTURO HERRAEZ (estudiante): «Total, no; pero sí parcial.»

«Pucherazo total, no creo que pueda darse; pero parcial, es decir en algunas mesas, es muy posible.>

• ÁNGEL POLO (psicólogo): «No deseo creer en la posibilidad.»

«No lo creo, porque sería volver a las dudas, los temores y la incertidumbre que siempre nos han rodeado

y abandonar la esperanza de futuro. Bueno, pienso que más que no creer que pueda existir yo diría que no

deseo creerlo.»

• TERESA CARNICERO (ama de casa): «Será seguro, si pueden.»

«Probable, no. Seguro, si pueden.»

• FERNANDO MORAN CALVO SO-TELO (estudiante): «Probable, por muchas razones.»

«Probable, «rf, por una serie de razones, entre las que se encuentran la dificultad que se está presentando

a los partidos democráticos en encontrar interventores, entra otras cosas por razones económicas; en

segundo lugar, que al no estar todos los

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han dicho...

partidos democráticos legalizados, no están claras las opciones, y en último lugar, el Intento de

monopolización por parte de fuerzas políticas directamente Influenciadas por sectores gubernamentales

de la alternativa democrática.»

• MIGUEL ÁNGEL ESPINOS (funcionario} : «No, porque nos jugamos demasiado.»

«No lo creo, porque nos jugamos demasiado en estas elecciones y la gente es sensata, ya no estamos en

esos cuarenta años, Por otra parte, los partidos están dando una lección de sensatez y. por tanto, no existe

el clima que permita esa posibilidad.»

• JESÚS MARUGAN (abogado): «Sí, en política todo es posible.»

«Sí, porque en política todo es posible. Hay que llegar a la meta por cualquier medio. No es que yo esto lo

justifique, ni piense así, pero la Historia lo ha demostrado. Además. Incluso en la legalidad, puede darse

el pucherazo. Por otra parte, la opinión pública es muy maleable, y más aún en un país en el que la

preparación política de todos es insuficiente.»

• JOSÉ LUIS MURO (médico): «No, por el interés de saber la verdad.»

«No. Tanto por parte del Gobierno como por parte de los partidos políticos hay intención e Interés por

saber lo que piensa de verdad el pueblo; por lo tanto pienso que harán todo le posible por hacerlo bien y

por llevar un estricto control.»

• ALMUDENA JORDÁN (ama de casa): «No creo que el pucherazo Suárez sea probable.»

«No. Creo que la gente se toma interés. Va a haber igualdad. Si pucherazo llaman a Suárez, no creo que

esto sea probable.»

DON MANUEL VALENTÍN GAMAZO Y CAR-DENAS (inspector técnico de Trabajo):

«LA JUVENTUD, EL GRAN VACIO DE ESTAS ELECCIONES»

Don Manuel Valentín Gamazo, antiguo delegado nacional de la Juventud, Inspector técnico de Trabajo,

hombre joven él mismo, se siente lógicamente preocupado por la gente joven de este país como estamento

llamado a participar en las próximas elecciones.

—La juventud está totalmente implicada en el proceso electoral. Todos los carteles, pegatinas, octavillas,

etc., y en general 1» propaganda de los distintos partidos, está siendo llevada por los jóvenes. Ante un he-

cho así, yo sólo espero que los jefes que les mandan no les defrauden después.

—¿Qué piensa usted sobré la no comparecencia de los Jóvenes que, habiendo cumplido los dieciocho

años, no disfrutan todavía de la capacidad electoral?

—Es el gran vacío de las elecciones 77 —responde el señor Valentín Gamazo—. Confío en que los

jóvenes, por su propia fuerza, estén presentes en ulteriores procesos electorales... y no precisamente para

pesar carteles.

López Riaño:

«TODAVÍA HAY PRESIONES CACIQUILES»

«Lo primero que hemos percibido en la campaña electoral es la distinción entre los partidos próximos a la

esfera de poder y los alejados de ella. Para los alejados, las dificultades son en algún caso insuperables.

Los locales de uso público han sido cedidos en condiciones muy precarias. En la provincia de Madrid —

dijo López Bia-ño, miembro del Secretariado Permanente Regional del P. S.O. E.—, por ejemplo, se han

cedido locales con un aforo oficial de doscientas o trescientas personas, cuando su capacidad no excedía

de cincuenta o sesenta. El hecho de que los cines dependan de cadenas, de alguna manera posiblemente

controladas, también ha dificultado enormemente el desarrollo de la campaña. Pero con todo, la que más

preocupa a los partidos, que como el Partido Socialista Obrero Español están evidentemente alejados de

aquellas esferas, es, sin duda alguna, el mantenimiento riguroso •de ana paz social para el desarrolla de la

campaña, concretamente para la libertad de propaganda, sobre todo en los pueblos, en donde hemos

notado la real presión que todavía ejercen estructuras caciquiles.»

GERVASIO MARTINEZ-VILLASEÑOR (candidato de la Unión del Centro Democrático):

«LA LIBERTAD SINDICAL NO ES UNA MEDIDA DE TRASTIENDA ELECTORAL»

—¿Cree que la libertad sindical dada por el Gobierno Suárez propiciará un mayor número de votos a la U.

C.D.?

—Pienso que no. La libertad sindical era una medida indispensable y no supondrá un incremento de los

votos, sino simplemente un reconocimiento más entre las libertades. Con ella se abre un nuevo camino y

la vía del reconocimiento sindical de la O. I. T. y nuestra equiparación con la de los sindicalismos de

cualquier país occidental. También puede constituir el inicio de ese pacto social entre centrales obreras,

patronales y Gobierno que es Indispensable en la situación económica que hoy se atraviesa. Sin embargo,

ante todo quiero dejar bien claro que la libertad sindical no ha sido una medida de trastienda electoral sino

un punto más, v muy importante, de la reforma.

—¿Qué punto resaltaría más del programa económico de la Unión del Centro Democrático?

—Resaltaría la profundidad en los cambios sin suponer una ruptura violenta, profundidad que se concreta

de una manera señalada en la reforma fiscal para afrontar las muchas necesidades que el país tiene en

servicios sociales, a través de cuya solución puede posibilitarse un acercamiento entre los niveles de renta

de todos los españoles, es decir, conseguir el objetivo de un reparto justo de la riqueza.

coloquio

LOS EXCESOS DE U CAMPANA, LOS PERSONALISMOS POLÍTICOS Y LA DEFINICIÓN DEL

CENTRO

sidera que la actual campaña se está llevando a la americana, perjudicando a los partidos pobres y a los

Independientes.

«Los españoles —añadió Fernando Mo-rán— no se están cansando de un exceso.

El ex ministro Leopoldo Calvo Sotelo, número dos de la Unión del Centro Democrático, se constituyó,

sin él quererlo, en el centro de la tertulia electoral de ABC del pasado miércoles. El coloquio se inició con

una petición de definición y clarificación de lo que es el centro, y luego, en otros varios momentos del

coloquio, prosiguió le Investigación sobre lo que pudiera ser el Centro Democrático.

Leopoldo Calvo Sotelo lo que hiza más bien fue explicar la gestación de ese Centro Democrático. Señaló

que era una coalición electoral preexistente, integrada por partidos liberales, socialdemócratas y de-

mocratacristíanos. Indicó igualmente las coincidencias existentes entre la política centrista del presidente

Suárez y la propuesta por los partidos ya eoalígados.

HARTAZGO DE POLÍTICA

Tras las explicaciones del señor Calvo Sotelo se suscitó un tema completamente distinto: Hasta qué punto

la campaña electoral está produciendo en los españoles un hartazgo de política. Para Fernando Moran,

candidato del P.S.P., todo es cues-tión de limitar los gastas electorales. Con-

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de propaganda, sino de la falta de perfil de los partidos. Todos defienden posturas de moderación y

socializantes. La brevedad de la campaña —finalizó— también perjudica a los partidos pequeños.»

Leopoldo Calvo Sotelo afirmó que después de tantos años con sordina era normal que la campaña

electoral produjera algún estrépito. Manifestó que era saludable este Interés político de los españoles y

que también es saludable que decrezca después del 15 de junio para retornar al término medio.

Para Mariano Aguilar Navarro, miembro del P. S. O. E. y candidato al Senado por Senadores para la

Democracia, Inició su intervención señalando el carácter reiterativo de las campañas. «No nos damos

cuenta —dijo— de una situación específica que nos obliga a no actual de forma mimética. Debiéramos

haber profundizado en la temática política, ahondar en los problemas y no en las frases. La mayor parte

de ellas no dicen nada; hay que aclarar qué es lo que hay detrás de ellas.»

Luis Ramírez Ruiz, candidato al Senado de Reforma Social Española, se refirió a los principios de

realidad y sentido común, expresando que en política hay que abandonar los simples enunciados para

llegar a los hechos, a la realidad.

PERSONALISMOS

A continuación se pasó a tratar lo que se calificó de exceso de personalismo de las campañas: Tierno

Galván, Felipe González, Adolfo Suárez, Fraga Iribarne aparecen normalmente en las propagandas de sus

respectivos partidos.

Fernando Moran afirmó que el P. S. P. en ningún caso fomentaba el culto a la personalidad. «Esto no

significa que no usemos en la campaña el prestigio de una personalidad que representa Indiscutiblemente

muchos valores.» «Este país —afirmó— no anda sobrado de gentes.»

Calvo Sotelo destacó la personalidad del presidente Suárez y su política en una linea de centro. «Adolfo

Suárez —afirmó— ha hecho por la democracia en este país más que cualquier otra persona. Después del

tránsito del primero al segundo Gobierno de la Monarquía supuso unos planteamientos nuevos. Es casi la

diferencia entre el Viejo y el Nuevo Testamento. Suárez es una persona que debe ser destacada.»

«Hemos percibido además —dijo Calvo Sotelo— el deseo de la opinión pública de que se haga así.

Muchos quieren votar al presidente y quieren Identificar su opción política.»

Aguilar Navarro se refirió luego a la diferenciación entre el primero y segundo Gobierno de la

Monarquía, comparándolas con el Viejo y Nuevo Testamento, si el primer Gobierno de la "Monarquía

equivale al Viejo Testamento —dijo—, hay que recordar que Adolfo Suárez formó parte de ese Gobierno

como ministro del Movimiento, esencia del Viejo Testamento. Recordó luego que Cristo no vino a abolir

el Viejo Testamento, sino a perfeccionarlo.

Calvo Sotelo, en contestación, marcó la distancia entre los Intentos de llegar a una Constitución otorgada,

residuo del «atado y bien atado», y la idea de que sea el pueblo, a través de sus representantes, quien se dé

la Constitución.

RECURSOS FINANCIEROS

Pablo Ugarte señaló que el carácter americano de la campaña actual no es fruto sólo de la

personalización, sino también de los grandes medios económicos que se están empleando. Y los

responsables son las fuentes de financiación. U. C. D. se beneficia de la organización del Estado, Alianza

Popular de medios al margen de su base organizativa y la izquierda con fuentes adicionales del exterior.

Calvo Sotelo salló al paso de la afirmación de Usarte de que la U. D. C. estaba utilizando el aparato del

Estado. Esa —dijo— es una afirmación que hay que probar.

Joan García Barbón, candidato al Congreso por la Federación de la Democracia Cristiana, reconoció los

mérito» del presidente Suárez, porque había sido un buen Interprete de la Corona. Lo que es inaceptable

—afirmó— es decir que Suárez ha sido el que más ha hecho por la Democracia en España. Otros han

perdido incluso la vida.

SUPERVIVENCIA DE LA CLASE POLÍTICA

Pablo Usarte agradeció la gestión de Adolfo Suárez y señaló que la operación Centro era algo más que la

presentación de la candidatura presidencial. Puede ser también una operación para la supervivencia de la

clase política que sirvió a la dictadura bajo los hombres que hoy forman Alianza Popular.

Calvo Sotelo negó que la operación fuer» dirigida hacia esa supervivencia política. Basta ver las listas de

U. C. D. para notar una renovación clarísima. Además, si fuera verdad y el pueblo así lo quisiera, habría

que aceptarlo.

Aguilar Navarro, tras calificar a Suárez, con palabras de Santiago Carrillo, como hombre de la derecha

civilizada, afirmó que para proceder a la calificación moral de una persona debe considerársela en toda su

prolongación histórica y no sólo en base a un sector parcial.

Juan García Barbón tuvo que aclarar el pasado democrático de Gil-Robles y Ruis-Giménez. Del primero

destacó su participación en los Gobiernos de la República y de Ruiz-Giménez su cese como ministra del

franquismo por haber intentado una apertura política y la recuperación de intelectuales que se habían visto

obligados a abandonar el país.

DE NUEVO EL CENTRO

Calvo Sotelo, respondiendo a una pregunta, señaló como diferencia fundamental entre el Centro

Democrático y Alianza Popular su actitud ante la Constitución. Alian» za Popular tiene una cautela y una

pestum pesimista ante la libertad. En cambio, U. C. D. cree que los problemas que plan» tea la libertad se

resuelven con más libertad.

Aguilar Navarro, tras indicar que la postura de los miembros de A. P. no es coherente, preguntó que si el

talante de A. P. es reformista y el Centro no participa de él. ¿Cual es el talante de la U. C. D.?

Calvo Sotelo insistió en la desconfianza de A. P. hacia la libertad y la disposición del Centro a realizar

reformas profunda». Aguilar Navarro insistió en el enfrenta-miento reforma-ruptura. ¿O U.C.D. es

rupturista o estamos ante dos géneros distintos de reformismo?

Fernando Moran expresó que coincidían ambos grupos en proponer un modelo alternativo de sociedad;

ambos defienden la economía social de mercado y tienen un mismo origen histórico y unas mismas bio-

grafías. Sin embargo, hay dos variantes! ritmo y alcance, que no sirven para distinguir dos movimientos

políticos.

P. —continuó Fernando Moran— es antropológicamente pesimista y U. C. D. optimista. El segundo, si

cree que el hombre es perfectible dentro del capitalismo, es un partido conservador; el otro, el pesimista,

será un movimiento contrarrevolucionaria

una pregunta a...

MIGUEL ORDINAS (director general de Hotel Castellana):

«EL SECTOR TURÍSTICO ESTA PASANDO UN MOMENTO DE CRISIS»

—¿Piensa que la situación turística cambiará después de las próximas elec-ciones?

—Más Que el 15 de jimio, éste cambie se verá después de conocer el Gobierne que haya salido de las

elecciones y el inicio de su programa político, pero d considero que hay un futuro próspero en este

sentido, sobre todo teniendo en cuenta la apertura de nuevos mercados Internacionales como puede ser el

Japón.

No obstante, el secto turístico, en la actualidad, está pasando un momento de crisis muy delicada debido a

que muchas empresas están completamente descapita-lizadas y es difícil «ue puedan aguantar la baja

ocupación que están sufriendo.

Coloquio

ESPECTÁCULO POLÍTICO Y DEBATE CONSTITUCIONAL

ABC. VIERNES, 10 DE JUNIO DE 1S77. PAG. 16

La Casa de ABC fue el martes por la noche una auténtica fiesta política. La decimoctava tertulia había

concitado una extraordinaria expectación aún sin haberse anunciado públicamente los participantes. En la

central del periódico se recibieron mas de tres mil llamadas solicitando Invitación para asistir al debate.

Mucho antes de las once de la noche se había formado ya una gruesa «cola» ante la puerta de Serrano, 61.

Finalmente, los eficaces servicios de relaciones públicas de la casa lograron colocar a cerca de quinientas

personas en el no muy holgado espacio de la biblioteca.

El coloquio fue, primordialmente. un espectáculo verbal, en el que cinco «primeras •cries» del «ranking»

político midieron sus armas dialécticas con ironía y brillantez, combinando la pirueta frivola con la hon-

dura temática y configurando su proyección Ideológica y -programática, en medio de sabrosas (y a veces

desabridas) Invectivas al contrario.

Todo ello dentro de un clima de «alta tensión», con puntos álgidos y anticlímax, con momentos

«dramatizadores» y «tragicómicos»; un difícil «fair play» —en resumen—, sólo logrado gracias a la

pericia, casi grandiosa, del moderador, que mantuvo a raya, con energía, a un público dispuesto a

manifestar, a voz en grito, sus fifias y sus fobias políticas.

Se sentaron en la mesa del coloquio, de Izquierda a derecha. Manuel Fraga (A. P., número «uno» al

Congreso por Madrid), Carlos Ollero (independiente, no candidato), Nemesio Fernández-Cuesta (U. C.

D., candidato al Senado). Baúl Morodo (Partido Socialista Popular, número «dos», al Congreso por

Madrid) y Alfonso Guerra (P.S.O.E., número «uno» al Congreso por Sevilla.

D REFORMA, RUPTURA Y PERIODO CONSTITUCIONAL

Alfonso Guerra mantuvo su tono ligeramente agresivo, agrio a veces, sarcástico: otras, displicente, con

continuas alusiones, sobre todo hacia el señor Fraga, a lo largo de todo el coloquio. Este, por su parte, con

su conocida desenvoltura 7 temperamento, lanzó igualmente continuas pullas hacia los socialistas. Uno y

otro contagiaron la atmósfera de rivalidad al resto de los participantes. Sin embargo, Baúl Morodo habló

de una manera suave, y hasta cierto punto conciliadora. Del mismo modo. Nemesio Fernández-Cuesta y

Carlos Ollero, aun sin abandonar la Ironía, se mantuvieron dentro del.ritmo de cortesía y «savoir faire»,

que contribuyó no poco a la distensión del debate en algunas ocasiones.

El coloquio se abrió con una cuestión peliaguda, que sin ningún «precalentamlen-to» dio al debate el más

vivo Interés: desde el auditorio se planteó la cuestión de si podría ser legitimo trae las próximas Cortes

sean constituyentes, lo aue significarla una ruptura, habida cuenta de que el pueblo español, aprobando el

referéndum, había optado por la reforma política.

Baúl Morodo comenzó señalando que el referéndum se había hecho sin garantías democráticas. Por lo

que la oposición no lo había aceptado. «Pero en el fondo —añadió— hubo un acuerdo implícito con el

Gobierno y oposición. No íbamos a denunciar el referéndum ni el Gobierno iba a tomarlo como base de la

reforma política. Este pacto implícito, de alguna forma, se ha cumplido. ¿Qué naturaleza van a tener estas

Cortes? Depende del pueblo español >me, en definitiva, es quien va a decidir en estas elecciones. Los

demócratas consideramos que para que haya un nuevo sistema político es preciso modificar total y ra-

dicalmente las leyes franquistas. Es decir, no aceptamos la reforma constitucional. Las nuevas Cortes

deben ser plenamente constituyentes.»

Alfonso Guerra: Si partimos del hecho del que partimos los socialistas, de que le falta legitimidad al

referéndum, aún más difícilmente podrá plantearse, si ya existe la legitimidad de una Constitución o si las

Cortes deben ser constituyentes...

Fraga Iribarne manifestó su actitud discrepante: Estamos en el siglo XX, y, sin embarga, nos lo estamos

planteando como en el XIX: y no entiendo bien estos planteamientos formalistas, aunque comprendo lo

que late detrás de ellos y es el de «cuanto menos bulto más claridad y quítate tú que me pongo yo». «La

tesis de unas Cortes Constituyentes está en contradicha por la Historia (alude al constitucionalismo del

siglo XIX, desde las Cortes de Cádiz). «Yo creo —sentenció— que el país ha estado funcionando

cuarenta años sin el permiso del señor Morodo y el señor Guerra, con bastante razonable progreso en lo

económico, en lo social y en lo político». En consecuencia, destacó que había que acudir a las cosas

reales. «Va a haber Cortes con poderes constitucionales —resumió—, que podrán hacer una labor

constitucional muy amplia, lo que convenga hacer. Este es un planteamiento no rupturista, sino realista.»

Alfonso Guerra replicó con acrimonia: «Este señor acaba de decir que la vida de este país ha funcionado

sin mi permiso. Yo estoy muy satisfecho, en el sen-tido negativa, de no nabar dado mi permiso para que

suceda lo que ha sucedido en estos cuarenta años. Lo único que puedo decir es que he luchado justamente

para que los señores que han dirigido esta política no tuvieran ese permiso, ya «u* han estado practicando

la política contra el pueblo durante cuarenta años.»

D LA CONSTITUCIÓN, DESDE EL PRAGMATISMO

También replicó, aunque más tranquilamente, Morodo: «El problema no es sólo jurídico, sino político de

fondo», y señaló que «si «ana la Izquierda habrá Cortes coma-tltuyentes. al gana la derecha, tratará de que

no lo sean. Hay dos opciones claras después del día 15: la de opción de un nuevo camino hacia la

democracia, barriendo lo anterior, o, por el contrario, a pesar de lo anterior, haciendo una reforma que de

alguna manera renueve el franquismo».

Fraga defendió el período franquista señalando que el pueblo había salido de la miseria, y «yo me honro

de haber contribuido a todo eso.»

Medió, por fin, el profesor Ollero. Tras aludir a la trayectoria política de hombre de oposición

Independiente, que ha luchado por la democracia y la Monarquía» afirmó, refiriéndose al tema

constitucional, que tenía doa niveles: una versión «escatológica" que serla partir de cero, que,

naturalmente. no es aceptado por la derecha, pero oue tampoco es muy congruente con la verdadera

doctrina de la izquierda.

Nemesio Fernández-Cuesta hizo, en su turno de respuesta, algunas precisiones. «¿Qué entendemos —se

preguntó— por Cortes constituyentes? «¿Un encerado en blanco o que nos quiten el encerado? ¿Puede

haber Cortes constituyentes, constituidas? Puede haber unas Cortes constituida*

ABC. VIERNES, 10 DE JUNIO DE 1977. PAG. 17

que tengan todos poderes para cambiar todo lo que haga falta, pero no a partir do ese cero absoluto.»

«¿Vamos a empezar, señores, a discutir la forma del Estado? Comprendo que es un problema de

pragmatismo. Y espero que el pueblo español sea pragmático.»

D LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN, DERECHO CONSTITUCIONAL

El señor Fraga contestó, en solitario, a la cuestión de si la libertad de opinión y expresión deberán

recogerse en las próxima Constitución, opinando que. en efecto, tal libertad debe estar plasmada de una

forma programática, de un modo preciso y claro con las menos rectificaciones posibles. Pero desde un

punto de vista funcional, se inclinó, más que por una nueva ley. por la ya existente.

Morado retomó la posición de Cortes constituyentes, señalando que «ni la propia derecha debe asustarse

de ello» y de lo que se trata es de establecer un nuevo «consensus», que debe ser aceptado y legitimado

por todos, ya que está en los programas de los partidos políticos.

Nemesio Fernández-Cuesta: «SI efectivamente, hubiera unas Cortes constituyentes, habría que considerar

—y lo planteo con toda crudeza— que el Rey de España era el Jefe de un Estado provisional, hoy día...»

Carlos Ollero actúa nuevamente de mediador, señalando que la función de una asamblea constituyente es

hacer una Constitución. Y en ese sentido tengo que decir —puntualizó, refiriéndose a la Monarquía— que

es absolutamente inevitable que la forma monárquica de Gobierno tenga que ser contrastada por la

expresión de la voluntad popular. El «consensúa» democrático de la Monarquía —afirmó— se ha Ini-

ciado, ya hace muchos meses.

Un periodista preguntó cuáles podrían ser los términos de actuación conjunta de un pacto entre A. P. y U.

C. D. Fraga mostró su interés en aclarar dos cosas: primero, que. a pesar de las discrepancias con otros

grupos, hará nada por eliminarlos del juego político, aunque tenga poder para hacerlo, y, en segundo

lugar, que está dispuesto a pactar con cualquier grupo al servicio de una España, que va a necesitar

muchos en los próximos dos años.

Nemesio Fernández-Cuesta: «Sin solemnidad ninguna, quisiera añadir que la U C. D. está dispuesta a

tender su mano, tanto a la derecha como a la izquierda.»

La Intervención del señor Fernández-Onesta dio lugar a una contestación, un tanto destemplada, dei señor

Guerra, quien, aludiendo al símil del «colchón», enfatizó. con cierto mal gusto, que ellos no estaban

dispuestos a acostarse con la derecha.

EL TRATAMIENTO DE LA EMPRESA.

El coloquio se cerró con un tema económico que, a pesar de todo, resultó el menos conflictlvo. Un

conocido periodista especializado en economía pidió a los candidatos que expusieran el tratamiento que

pensaban dar sus respectivas opciones a la empresa.

Fraga Iribarne defendió la empresa como «base de toda economía dinámica». Más concretamente,

subrayó que A. P. defendía la economía social de mercado, pero también la empresa en contra del co-

lectivismo. «Pero lo más importante es hacer algo, porque, o se hace algo, o no habrá empresa.» Terminó

afirmando que suscribía el programa económico del profesor Fuentes Quintana.

Raúl Morodo dijo que, «como socialista, sería insincero si dijera que estamos en contra de las

nacionalizaciones, pero también estimamos que no es el momento oportuno». Destacó la necesidad, en

cuanto a actuación económica, de establecer un plan de emergencia míe asuma, entre otras medidas, las

de combatir el problema del paro, la baja productividad, el equili-brio de la balanza de pagos, etc.»

Nemesio Fernández-Cnestai «Es eviden-te -dijo- que las empresas multinacionales, que conviven con las

nacionales, no pueden resolver el problema del paro. De ahí el gran interés de la pequeña y mediana

empresa, que son defendidas por todos los partidos.» Clarificó la posición de la U. C. D. respecto del

socialismo, señalando: «Entendemos que los socialistas pasan por la democracia para llegar al socialismo.

Nosotros aceptamos pasar por un entorno socializante para llegar a la democracia. Es decir: lo mismo,

pero al revés.» Insistió en la defensa de la empresa privada y mostró su escepticismo sobre la posibilidad

de que ésta pueda convivir dentro de un sistema socialista.

Alfonso Guerra, sin deponer su vehemencia ideológica y verbal, señaló que el tema de las

nacionalizaciones «se utiliza para agredir al socialismo, para tratar de llevarlo al «guetto». Los socialistas

pensamos que debemos ser tan radicales como lo exijan nuestros principios, pero también tan

moderados como exijan las circunstancias*. Terminó afirmando que de lo que debía hablarse era de

«reforma fiscal», que de-finió, en líneas generales, como «que unas cuantas familias españolas, unas

doscientas sepan que los Intereses de los treinta y cinco millones de españoles están por encima de sus

intereses particulares.

 

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