Autor: Fernández Martín, Tomás. 
   Campaña electoral:  :   
 De 2.000 a 5.000 millones de pesetas. Dos mil pesetas por una jornada de pegar carteles. Centro Democrático, Alianza Popular y el PSOE, los más poderosos económicamente.. 
 Ya.    12/06/1977.  Página: 13,15. Páginas: 2. Párrafos: 14. 

CAMPAÑA ELECTORAL:

Df 2.000 A 5.000 MILLONES Df PESETAS

DOS MU PESETAS POR UNA JORNADA DE PEGAR CARTELES

CENTRO DEMOCRÁTICO, ALIANZA POPULAR Y EL PSOE, LOS MAS PODEROSOS

ECONÓMICAMENTE

HOR ahora, las pintadas se han tornado un tiempo de v a c a c iones. Los "spray" se han concentrado,

sobre todo, en el Metro y otros lugares "underground" -para reflejar reivindicaciones laborales,

urbanísticas ("Gredos, para las cabras") o temas poselectorales, como esas grafías contra el divorcio,

débiles tanto en su contenido como en su intensidad publicitaria. Tampoco los grupos que por su configu-

ración no se presentan como tales a las elecciones han abandonado el "spray" y siguen habiéndonos, por

ejemplo, de. que "el hombre es el animal que mas tiempo resiste sin pensar" o de la "jubilación a los

dieciséis años". Pero los mensajes publicitarios y propagandísticos sobre las elecciones, sobre las distintas

alternativas, han dado un descanso a las pintadas callejeras para dedicarse al cartel, octavillas, pegatinas,

mítines, vallas, cuñas radiofónicas, anuncios en la prensa, mesas electorales, fiestas populares.

Toda una gran movllización de propaganda política de cara a las primeras elecciones democráticas que se

celebran en este país desde 1936 y donde 4.589 candidatos al Congreso y 938 al Senado se repartirán los

350 y 207 escaños, respectivamente, de una y otra Cámara. Toda un» movilización lógica y natural en

esta España de boy, que se juega la opción entre libertad y continuismo; es decir, entre una u otra forma

de entender la convivencia. Pero fenómeno también que lleva una cierta contrapartida: el hecho de que en

un país desinformado y sin opción pública como éste se comercie y se "venda" el voto como se vende una

lavadora o una sppa. ]$s decir, que en esto, como en tantas otras cosas, a más dinero, más adeptos entre

esa am-~. pila mayoría de indecisos, que tal vez haya sido la nota más preocupante de la campana

electoral. Por eso algún partido ha hecho especial hincapié en el voto reflexivo, en el voto de con-

vencimiento. Este «s sin duda el techo deseable. Bien está dejar sentado el principio, pero en estos albores

de la democracia y de la formación política hay´que ser comprensivos.

O» 2.000 o 5.000 millones

Partidos, coaliciones y federaciones se han mostrado más bien cautos a la hora de dar la cifra que se han

gastado en la corta campaña electoral, iniciada el día 24 y que terminará a las cero horas de pasado

mañana día 14. Según datos adelantados en sn día, el coste de la campaña ascenderá a 5.000 millones de

pesetas, aunque otras fuentes bajan esa suma a los 2.000 millones. Partido por partido, se lia dicho, por

ejemplo, que en la campaña electoral propiamente dicha, la Unión de Centro Democrático se habrá

gastado 500 millones de pesetas; el PSOE, otros tantos; Alianza Popular, 300 millones; Federación de la

Democracia Cristiana, alrededor de 120 millones; Partido Socialista Popular, 52 miñones; Partido Comu-

nista de España, 30 millones sólo en Madrid; Alianza Socialista Democrática, 1S millones. Después los

presupuestos van par» abajo, hasta llegar a esa cifra de 300.000 pesetas que ofrece Falange Española

(auténtica).

La campaña está sufragada principalmente en base a créditos bancarios, cuotas de militantes y aporta-

ciones de simpatizantes. Y el día 16, los partidos comenzarán a echar cuentas. Porque, como sé sabe, el

Estado subvencionará los gastos que originen las actividades electorales dé acuerdo con las siguientes

reglas :•

• Un millón de pesetas por cada escaño obtenido en el Congreso o en el Senado.

• Cuarenta y cinco pesetas por cada uno de los votos obtenidos por cada candidatura al Congreso, uno de

cuyos miembros al menos hubiera obtenido escaño de diputado.

• Quince pesetas por cada uno de los votos obtenidos por cada candidato que hubiera conseguido escaño

de senador.

Carteles

Técnicamente, los partidos considerados de izquierda han tenido más imaginación creadora en su campa-

ña publicitaria. Mientras que la derecha y los partidos del centro han preferido la fotografía o dar más re-

lieve al texto escrito que a la imagen, los partidos de izquierda se han inclinado preferentemente por ésta,

por el cartel artístico, tanto para la petición de voto como para anunciar sus fiestas populares y mítines.

Ya el primer día de la campaña Madrid y otras ciudades y pueblos de España amanecieron inundados de

carteles. Así, se dijo, por ejemplo, que en la madrugada del 23 al 24 de mayo militantes y "contratados"

de diversas organizaciones políticas dejaron en las paredes de la capital 500.000 carteles y pegati-nas. Los

militantes han venido desarrollando gratuitamente esta labor, mientras que los contratados han llegado a

recibir de mil a dos mil pesetas por jornada. Y hasta se ha dado el caso de una determinada opción

electoral, que ha tenido que recurrir a militantes y simpatizantes de otra—situada bastante lejos—para

poder estar presente en la calle.

Según datos iniciales ofrecidos por los partidos, el "stock" dé propaganda callejera arrojaba las siguientes

cifras: el PSOE tenía proyectado editar unos cinco. millones de carteles y 15 millones de dípticos; la

Federación de la Democracia Cristiana, 50 millones dé carteles y folletos publicitarios; el PCE, cinco

modelos de carteles, con una tirada de medio millón de ejemplares cada uno; el PSP, dos millones de

impresos entre carteles y otras publicaciones... Y todo ello sin contar las vallas publicitarias, de las que se

ha dicho han sido contratadas en todo el país unas 13.000.

Mítines

En lo que casi todos los partidos, sin embargo, han coincidido ha sido en el mitin, en el gran acto público,

donde más que buscar información sobre tal alternativa electoral concreta los asistentes han buscado una

mayor identificación con sus líderes, y viceversa. Plazas de toros, campos de fútbol, pabellones de

deportes, cines y salas de grandes hoteles han acogido largas filas de oyentes para escuchar a los

grandes—y no muy numerosos—líderes, que de un punto a otro de la geografía nacional han recorrido el

país. Algunos dirigentes han pagado el tributo del accidente automovilístico. Han sido muchos los

kilómetros realizados y la carretera no ha hecho excepción a la hora de cobrar sus víctimas.

De los partidos o coaliciones poderosos, sólo la Unión de Centro Democrático no ha optado, como norma

general, por el gran acto público. No tiene—es cierto— grandes "mitineros" y sus hombres más

destacados en las listas de Madrid no se han lanzado a la calle. El .presidente y candidato Suá-rez, por

ejemplo, ha puesto su cara en las vallas de UCD y todo su peso político en la coalición. El ex ministro

Leopoldo Calvo Sotelo, por su parte, ha preferido la "oscuridad" del despacho y la coordinación de la

campaña. La Unión de Centro Democrático asi ha optado por el llamado "acto infornia t i v o", reunión no

mayoritaria, encaminada a facilitar un mayor contacto directo con el electorado. A finales de mayo, UCD

tenia prevista la celebración de unos 3.000 actos informativos, cifra más o menos similar a la facilitada

por el PSOE, el PSP, la Federación de la Democracia Cristiana, el Partido Comunista de España, Alianza

Popular y todas las demás grandes fuerzas.

Mucho dinero, mucho esfuerzo y muchas esperanzas. El miércoles día 15 las urnas dirán su última pala-

bra. Los triunfadores habrán visto compensados & corto plazo sus esfuerzos. Y para quienes el balance

electoral no sea tan favorable, siempre les quedará el consuelo de haber dejado constancia de su

testimonio político. A veces las inversiones sólo son rentables a largo plazo. Y la política tiene mucho de

eso.

Tomás Fernández Martín

(Fotos Carvajal)

12-VI-1977

(Fotografías y viñetas)

 

< Volver