Autor: Méndez Domínguez, Luis. 
   Dificultades para un extranjero en las Cortes     
 
 Ya.    07/06/1967.  Página: 19. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

DIFICULTADES PARA un "extranjero" en las Cortes

BIEN dije: extranjero, en las Cortes. Un funcionario del gabinete de Prensa, en el palacio de los leones, se acercó a mí: "Perdona. El oficial mayor me advierte que no puedes estar aquí."

PODER, podía en realidad. Pude. Allí estuve, sentado, al iniciarse la sesión. El procedimiento de entrada me resultó acogedor. Tanto como mi reencuentro, el sábado último y tras veinticinco años ausente de España, con un parlamento español. Ninguno de los conserjes galoneados, a la puerta en la planta baja, pidió

mis credenciales. Un policía armado, diestra alzada a la visera de su gorra, me saludó. Anduve de un lado a otro sin que nadie me abordara. Pregunté donde se reunía la comisión designada para discutir la ley Orgánica del Movimiento, y se me dio atenta respuesta. No se me repuso, a la pregunta, con otara pregunta: "¿Y usted qué hace aquí?" El ujier no era gallego ni, tampoco, escocés.

SUBÍ unas escaleras. En el rellano había otro señor galoneado. Se incorporó, reverente, para decirme: "Buenos días". "Buenos días". Al final del pasillo, y, puertas abiertas, alguien hablaba en voz alta. "Aquí debe ser". Me asomé. Hice una seña a mi compañero Antonio José González Muñiz. Vino a buscarme.

Expuso mi caso a un funcionario de prensa. "Su director debe solicitar por escrito del presidente de la Asociación de la Prensa, don Lucio del Álamo, gestión cerca del presidente de las Cortes para que usted sea admitido aquí." "Muy bien, muchas gracias." El funcionario se fue a sus quehaceres, y yo, con González Muñiz, entré en el salón de sesiones. Tomé asiento. Salí en el intervalo, abierto por el presidente, señor Bau, y volví a entrar, esta vez solo. Nadie me importunó. La carta al presidente de la Asociación de la Prensa fue escrita aquella misma tarde.

PRIMERAS IMPRESIONES

ESCRIBÍ mis primeras impresiones: "Un extranjero en "las Cortes". Fueron publicadas el domingo. Abandoné las Cortes satisfecho. "¿Tú ves?" Más fácil aún que en esos países de otra soberanía, de donde vienes, pensé. No tuve, en efecto, dificultad alguna en Estados Unidos, por ejemplo, para cumplir mi misión periodística. Muy al contrario, todo género de facilidades.

En la Casa Blanca como en el departamento de Estado, en el Pentágono al igual que en el Congreso. El acceso al poder legislativo, concretamente (Senado y Cámara de Representantes) es otorgada a los corresponsales mediante tarjeta expedida, con validez anual, a la vista de otra del departamento de Estado.

El sistema resulta en Londres algo más molesto, pero, asimismo, fácil. El conserje tiene una relación al día de los miembros de la Asociación de Prensa Extranjera en el Reino Unido, Comprueba, previa presentación del documento de identidad, la inclusión del corresponsal en la lista. Expide, en consecuencia, permiso: válido, cierto es, para un solo día. A la tarde siguiente, la operación se repite.

TODO me pareció en las Cortes Españolas más sencillo todavía. Erré. "El oficial mayor me dice que no puedes estar aquí." (Lucio del Álamo, presidente de la Asociación de la Prensa, se encuentra fuera de Madrid. Regresará, al parecer, mañana). Mi gozo, en - un pozo. Porque hoy, cuando con amistosa corrección fui puesto de patitas en la calle, iniciaba el señor procurador Balcells su intervención. Me informan de que el señor Balcells, rector de la Universidad de Salamanca, es miembro distinguido del Opus Dei Me añaden que es hombre preparado, incisivo y duro. Quería, por lo visto, añadir un quinto párrafo al artículo 2.º, y estaba dispuesto a consumir en su enmienda el tiempo reglamentario. Ignoro, al redactar estas líneas, si utilizó cargas de demolición o no. Tampoco pude, y con pena, escuchar a Emilio Romero, director de "Pueblo"; un "espectáculo", según se me afirma. Emilio Romero se levantó con razón, la otra mañana, como si le hubieran puesto un resorte nuclear. Quiso, y lo ha hecho, responder, y me imagino la respuesta, a otro señor procurador,- Pedrosa Latas, quien, molesto por algo dicho en "El Alcázar", solicitó la "elaboración urgente" de un estatuto ético y jurídico regulador de la profesión periodística en las Cortes. "Los deslices pueden ser muy graves", dijo.

PROCESO DE ENGRANAJE

TENGO la impresión, con todos los respetos, en mi reencuentro con la mecánica política española, que nos encontramos en proceso de engranaje, falto de lubrificación y con lejanía de hábito, en el trato mutuo de dos grandes núcleos de vida en nuestra sociedad: administración pública, hombres políticos y grandes empresas privadas, de un lado, y prensa, informativa y fiscalizadora, por así decir, del otro. Espero que estas segundas notas de un extranjero en las Cortes Españolas no incurran en "desliz grave" ni en jurisdicción de ningún "código" potencial regulador de la profesión periodística. Atribuyanse en todo caso, si benignidad fuera precisa, a inexperiencia. Y hasta más ver, si Dios quiere.

L, MÉNDEZ DOMÍNGUEZ

 

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